Alcalá de Henares, 9 de mayo de 2025.- El Papa León XIV visitó Alcalá de Henares en marzo de 2013, hace por tanto doce años, en una visita que como prior general de la Orden de San Agustín realizó al monasterio de las Agustinas de Nuestra Señora de la Consolación, en la calle Escritorios con calle Gallo. En la comunidad de religiosas agustinas el estadounidense Robert Francis Prevost dejó un imborrable recuerdo por su sencillez. Fue tal su humildad que llegó al convento sin acompañamiento de secretario o de miembro alguno de la orden. Lo hizo en su propio coche que aparcó en la calle Gallo declinando el ofrecimiento de las monjas de aparcar en el interior de las dependencias conventuales, concretamente en la huerta con acceso por la plaza de San Juan de Dios: “No hace falta, lo he dejado bien aparcado en la calle”.
El Papa compartió una intensa mañana con las religiosas en el convento complutense antes de regresar a Madrid, donde comió para visitar por la tarde el convento de la orden en Segovia. Así lo recuerdan las agustinas alcalaínas, para las que la elección del Cardenal Prevost como Papa León XIV “ha sido una gran alegría que nos ha producido gozo y emoción”, tal y como reconoció a Elpuerta.com la vicaria del convento, Sor Rosa María. La comunidad está formada en estos momentos por seis monjas.
Robert Francis Prevost es el primer miembro de la Orden de San Agustín que es nombrado Papa, como su antecesor, el Papa Francisco fue el primer miembro de la Compañía de Jesús: “Estamos muy emocionadas. Ha sido una gran sorpresa que hemos vivido con mucha alegría”, afirmó por teléfono Sor Rosa María. “Yo soy la vicaria; la priora está en estos momentos en un acto de comunidad. Somos seis religiosas. Claro que conocemos al Papa León XIV. Él estuvo aquí en Alcalá hace doce años siendo prior general de nuestra orden. Cada prior general cumple el ritual de visitar todas las comunidades, tanto las masculinas como las femeninas. Él vino una mañana de finales de marzo de 2013. Estuvo un buen rato con nosotras paseando por el convento y pasando un rato con nosotras”.
Según Sor Rosa María, “el recuerdo que de él tenemos es el de su sencillez, su naturalidad. Él vino solo a Alcalá; no vino con su secretario ni con ninguna otra persona de nuestra orden. Fue una experiencia muy grata porque nos pidió que dialogáramos tranquilamente, con naturalidad. Recuerdo que estuvimos hablando de que a finales de agosto de ese año, para las fiestas agustinianas, cumplía su segundo sexenio como prior general y le comentamos si iba a continuar otro periodo más al frente de la orden. Nos dijo que no, que ya llevaba doce años y que era la hora de la renovación, que había que elegir a otro prior general. También recuerdo que le dijimos que si volvía alguna vez más por Alcalá sería muy bien acogido”.
Al término de la mañana el agustino regresó en su coche a Madrid para comer en las dependencias de la orden de San Agustín en la calle Columela: “Nos dijo que por la tarde iba a visitar a nuestras hermanas de Segovia y que unos días después iba a regresar a Roma para la celebración del Triduo Pascual. La Semana Santa estaba a punto de celebrarse y él tenía que estar allí”.
Sor Rosa María reconoció que el Papa León XIV “es muy entrañable. Sabe escuchar y -cómo se lo diría- es un tanto tímido. Todo en él es naturalidad y muy cercano en sus expresiones. Nos habló de que había estado mucho tiempo de misionero en Perú. Lo que más nos llamó la atención es que vino sólo, no le acompañó ni su secretario ni ningún prior provincial de la orden, que entonces había cuatro en Madrid. Ahora hay un provincial solamente para Madrid. Le ofrecimos que metiera el coche en nuestra huerta y nos dijo que que no nos preocupáramos, que lo había dejado bien aparcado en la calle”.
Sor Rosa María tuvo oportunidad de estar un año antes con el hoy Papa León XIV en una asamblea internacional de monasterios agustinos femeninos que se celebró en Guadarrama. Fue en 2012 entre el 30 de septiembre y el 5 de octubre y Sor Rosa María asistió a esa reunión con otra agustina de Alcalá.
“Rezamos por él ya que tiene una gran responsabilidad”
“Sí, sin duda alguna para nosotros su elección como Papa ha sido uno de los momentos más bonitos que hemos vivido porque los designios del Señor nos han proporcionado un Papa de nuestra orden”, dijo la religiosa, que añadió que “rezamos y rezaremos por él porque tiene una gran responsabilidad al frente de la Iglesia y para conseguir la paz, que es fundamental”.
El momento de la proclamación del elegido ante los fieles en la plaza de San Pedro por parte del cardenal protodiácono fue muy emotivo: “Recuerdo que yo exclamé muy emocionada: ¡Es el nuestro, es el nuestro!. Sí, fue muy emocionante”.