Alcalá de Henares, 5 de octubre de 2026.- Una procesión extraordinaria permitió celebrar ayer domingo con toda solemnidad el vigésimo quinto aniversario de la Casa de Acogida, de la primera salida procesional de María Santísima de las Angustias y de la bendición del Cristo de los Desamparados. La Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo de los Desamparados, María Santísima de las Angustias y el Señor de la Divina Misericordia en las Negaciones de San Pedro vivió este domingo, 4 de octubre, una jornada que quedará incorporada a la memoria de sus integrantes, incluso con la aparición de algo demasiado habitual en los desfiles procesionales de esta corporación de piedad popular cofrade: la lluvia.
En efecto, en la última parte del recorrido procesional establecido por la Hermandad, el tramo de la calle Santiago entre la calle Imagen y la Catedral Magistral complutense, aparecieron las primeras gotas de lluvia y la comitiva tuvo que modificar el ritmo para regresar con toda la velocidad posible al templo catedralicio y evitar así daños en las imágenes del Cristo de los Desamparados y la Virgen de las Angustias.
Fue un final apresurado para una celebración que la Hermandad había preparado con especial ilusión y que había convertido este fin de semana en una de las fechas más señaladas de su calendario. Al menos la cofradía pudo disfrutar de algo más de tres horas con normalidad en su itinerario procesional.
Los actos comenzaron el viernes 2 de octubre, con un solemne traslado de María Santísima de las Angustias desde la iglesia de Santiago hasta la Santa Iglesia Catedral. El paso fue portado en andas durante el recorrido y contó con el acompañamiento de la percusión de la Banda de Palio de Alcalá de Henares, poniendo la nota musical a una jornada que sirvió como preludio de la celebración extraordinaria.
El momento central de esta conmemoración llegó el domingo 4 de octubre, con la salida procesional extraordinaria de María Santísima de las Angustias, que recorrió las calles con motivo de estos 25 años de historia de la Hermandad.
La comitiva estuvo acompañada nuevamente por la Banda de Palio de Alcalá de Henares, que puso sus sones tras el paso de la Santísima Virgen en una procesión que la corporación espera vivió como uno de los momentos más importantes y emotivos de su historia reciente. Esta celebración supuso, además, una oportunidad para poner en valor la trayectoria de una Hermandad estrechamente vinculada a la labor social y de acogida, recordando especialmente aquellos acontecimientos que marcaron un antes y un después para la corporación: la apertura de la Casa de Acogida, la primera salida procesional de María Santísima de las Angustias y la bendición del Santísimo Cristo de los Desamparados.
La Hermandad nació en octubre de 1997, con un propósito que la distingue dentro del panorama cofrade complutense: ayudar a las personas más necesitadas. Su lema, tomado del Evangelio de Mateo, resume esa vocación: “Venid a mí los que estéis cansados y agobiados”. No se trata, por tanto, de una Hermandad que primero construyera su dimensión procesional y posteriormente incorporara la acción social. El camino fue precisamente el contrario.
La propia corporación siempre asegura que María Santísima de las Angustias da rostro a ese proyecto social y representa una advocación vinculada a una antigua tradición de atención a los pobres en Alcalá. Desde su nacimiento, la Hermandad ha mantenido como una de sus prioridades la obtención de fondos y recursos destinados a la Casa de Acogida. La advocación de los Desamparados tiene, además, antecedentes mucho más antiguos en la ciudad. La documentación histórica sobre la Semana Santa complutense recoge, como así recuerda el investigador y especialista en la Semana Santa, José Carlos Canalda, la existencia de una ‘cofradía del Cristo de los Desamparados desde 1606’, una corporación que llegó a ser una de las más arraigadas de Alcalá y que aparece citada también en las encuestas de 1770 y 1902.
Aquella antigua cofradía participó en las procesiones de Semana Santa entre 1917 y 1931, pero desapareció posteriormente y la imagen se perdió durante la Guerra Civil. La actual Hermandad pertenece por tanto a una historia contemporánea distinta, aunque recupera una advocación con raíces históricas en Alcalá.
La dimensión social no impidió que la Hermandad fuera desarrollando también una importante personalidad cofrade. La primera salida procesional de María Santísima de las Angustias y el Cristo de los Desamparados se produjo en 2001. Aquella primera estación de penitencia tuvo lugar el Lunes Santo y supuso la incorporación de una nueva corporación a la Semana Santa complutense. El conjunto escultórico había sido realizado por el imaginero conquense José Antonio Jiménez Langa. La composición presenta a la Virgen sosteniendo en su regazo el cuerpo muerto de Cristo, una escena de enorme fuerza expresiva que ha terminado convirtiéndose en una de las imágenes características de la Semana Santa de Alcalá.
La Virgen fue realizada en 2000 y el Cristo en 2001, ambas obras de Jiménez Langa. Con el paso de los años, la corporación fue ampliando también su patrimonio procesional. A María Santísima de las Angustias y al Cristo de los Desamparados se sumó el Señor de la Divina Misericordia en las Negaciones de San Pedro, dando lugar a un segundo paso de misterio.
El proyecto comenzó con la imagen del Señor de la Divina Misericordia, realizada por José Antonio Jiménez Langa y bendecida en 2008. Posteriormente fueron incorporándose las demás figuras: San Pedro en 2011, la mujer acusadora y Caifás en 2012, Nicodemo en 2019 y el soldado romano en 2022.
La evolución de este misterio muestra también cómo ha ido creciendo la Hermandad.