Alcalá de Henares, 2 de junio de 2026.- La infestación de chinches en las urgencias del hospital Príncipe de Asturias de Alcalá es mucho más grave de lo que preveía hace unas horas y no sólo por la crisis sanitaria. La plaga ha abierta una crisis de gestión de inciertas consecuencias en estos momentos.
Según ha tenido conocimiento elpuerta.com, hoy habría presentado su dimisión la doctora coordinadora de las urgencias en el centro, sea por la grave situación producida o por otras causas, pero lo cierto es que hay una crisis importante de gestión. Los sindicatos con representación en el hospital están informando que ante la detección de chinches en el Servicio de Urgencias, “se ha mantenido una reunión entre el Servicio de Salud Laboral, Medicina Preventiva y las distintas Direcciones del hospital. Asimismo, se están siguiendo las medidas y el protocolo establecidos por el Servicio de Medicina Preventiva para la gestión de esta incidencia”, según un comunicado de UGT.
Como medida inmediata, todos los pacientes ubicados en el Área de Observación han sido trasladados a la Unidad C de la planta sexta para su ingreso. El traslado se ha realizado mediante las camas procedentes de dicha unidad o, cuando ha sido necesario, en silla de ruedas. Todos los pacientes han sido trasladados con ropa limpia y previamente cambiados.
Mobiliario destruido
El mobiliario del Área de Observación ha sido retirado y trasladado al punto limpio para su destrucción. Asimismo, toda la ropa utilizada ha sido gestionada en doble bolsa para su eliminación o para recibir el tratamiento específico que determine el protocolo establecido.
En el comunicado se anuncia la intervención de una empresa especializada en control de plagas, que llevará a cabo las labores de desinsectación correspondientes. Posteriormente, se realizará una limpieza integral del Área de Observación, que permanecerá clausurada hasta que se garantice el cumplimiento de todas las medidas y recomendaciones establecidas por la empresa responsable y por los servicios competentes del hospital.
Pero hay mucho más que viene de muy lejos. Tiene que ver con el hecho de que el hospital llevaba prácticamente un año sin médico o médica preventivista. Esta especialidad es una especie de policía sanitaria que vela por el cumplimiento de todos los protocolos para evitar casos como el de las últimas horas. El servicio estaba dotado con sólo tres profesionales de enfermería y un auxiliar. El problema en las urgencias ya no solamente ha sido la prevención sino la falta de indicaciones que hubo en la noche de la crisis de las urgencias, la del lunes al martes. Con la detección de insectos después de una primera intervención poniendo en cuarentena dos boxes, en esa noche faltaron criterios y medidas a adoptar en las urgencias, principalmente por que no había preventivista a quien recurrir para que dispusiera qué hacer.
Hoy se ha contratado un profesional médico de esta especialidad para que inmediatamente dispusiera qué hacer. La medida de cerrar una parte de las urgencias y trasladarlas a la sexta planta es de una gravedad inusitada. De ahí que la infestación haya derivado en un auténtico problema de gestión que ha estallado ya y que tiene impredecibles consecuencias.
Mientras tanto, ya hay testimonios de profesionales y de pacientes que advierten de que el problema de las chinches no es ni de hoy ni de ayer sino que viene de tiempo atrás.