Alcalá de Henares, 3 de marzo de 2025.- La Policía Nacional asegura que la banda de los Trinitarios tienen sede y actividad en Alcalá de Henares. La banda se establece en España con su fundación en la prisión de Alcalá, algo que se conoce y que consta en las diligencias vistas en el juicio contra siete jóvenes por dos intentos de asesinato que se ha celebrado días atrás en la Audiencia Provincial de Madrid .
Dos de sus soldados condenados a diez años de prisión estos días fueron identificados por la Policía Nacional varias veces en la ciudad complutense, algo que también constaba en el escrito de la fiscalía correspondiente al procedimiento enjuiciado y que ha sido fundamental para probar por parte de la Policía Nacional el presunto delito de pertenencia a organización criminal que habría quedado acreditado al aceptar seis de los siete encausados, entre ellos los dos identificados en Alcalá, esa pena de diez años de prisión.
En efecto, estos seis miembros de la banda juvenil Trinitarios han sido condenados a diez años de cárcel cada uno por dos intentos de asesinato cometidos hace dos años en un parque de Madrid, después de que sus letrados llegaran a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía y la acusación particular ejercida por una de las víctimas.
Los acusados aceptaron los hechos y las penas impuestas, diez años de cárcel para cada uno por los dos intentos de asesinato con el agravante de ser miembro de una organización criminal y de atentar contra la vida e integridad de las personas.
El séptimo acusado, de quien no ha quedado acreditada su pertenencia a los Trinitarios, pactó una pena total de unos siete años de cárcel por ser responsable de los mismos hechos que el resto de los imputados.
Coro de los Trinitarios de Alcalá
Pero lo más inquietante es la actividad probada que tienen los Trinitarios en Alcalá de Henares. En la Comunidad de Madrid, la banda Trinitarios, actualmente estaría conformada por los Coros de las localidades de Torrejón de Ardoz y Alcalá de Henares (Corredor del Henares), Leganés (Barrio de la Fortuna), Getafe, Parla, Fuenlabrada y los siguientes barrios de Madrid capital como Orcasitas, Tetuán, Opañel, Almendrales, Ciudad Lineal, Vallecas, Villaverde y Barrio del Pilar.
Para mantener el control de los miembros existen reuniones periódicas, las cuales se llevan a cabo en determinados parques, lugares o zonas de control de la banda, consideradas de su territorio. La asistencia a las reuniones semanales del Coro es obligatoria pudiendo haber castigos para los que no acudan a la misma. En estos lugares de reunión suelen tener armas para poderse defender ante las posibles “caídas” (ataques) de bandas rivales, si bien las mantienen escondidas para que no les sean intervenidas por indicativos policiales. Los dispositivos electrónicos y el gran uso de las redes sociales, por parte de los jóvenes en general y los miembros de las bandas en particular, facilitan muchas veces que la información que se transmite en las reuniones o incluso que las propias reuniones puedan
realizarse a través de aplicaciones de mensajería instantánea.
El lema de la banda es “Dios, Patria, Libertad” (DPL), que figura en la bandera dominicana, adoptando como marcas distintivas el color verde y el número 7 (número de preceptos de la banda: unidad, paz y amor, respeto, código de silencio, dignidad y orgullo, decisión y coraje, Dios) en contraposición con los colores y números que identifican a otras bandas. Cuando se saludan emplean la frase “Patria” o “Amor de Patria” (ADP) y su gesto identificativo consiste en mostrar los dedos pulgar, índice y medio estirados y el resto recogidos. Una forma de humillación a los miembros de la banda Trinitarios consistiría en “bajar patria” que es realizar su saludo gestual orientado hacia abajo. Otra palabra distintiva de la banda es “Popote” (PPT) pues es el grito de guerra de los Trinitarios, si bien, también utilizan en sus agresiones la palabra “Patria”. Otro de los símbolos utilizados por la banda Trinitarios, son los collares de cuentas. Sus integrantes los portan en el cuello con los colores de la bandera de la República Dominicana: el color azul que representa el cielo que cubre la Patria “Dios con nosotros”, representa los ideales de progreso de los dominicanos y la lealtad en cada Trinitario; el color rojo que representa la sangre derramada por cada uno de sus antecesores en pro y causa de la Nación; el blanco representa la unidad y la paz en cada uno de los Trinitarios y también representa la cruz latina, unión y santidad; por último, introducen el verde que representa la esperanza puesta en sus fundadores y el orgullo de ser Trinitario. Los collares son un elemento muy importante dentro del imaginario de la banda y así tienen establecido que el collar solo lo pueden tocar miembros de los Trinitarios (a excepción de la propia madre del pandillero).
Hoy en día no es habitual que los porten, evitando de este modo ser identificados por la policía. Suelen guardarlos en sus domicilios y hacen uso de ellos en ocasiones especiales, como son celebraciones o reuniones privadas, así como cuando van a hacer grabaciones de videos de música. El uso de pañuelos (tipo bandanas) con los colores de la banda por parte de sus miembros también es habitual, aunque limitado a ocasiones especiales (reuniones privadas, celebraciones, videoclips,) para evitar de este modo ser fácilmente identificados por la policía y por los miembros de bandas rivales. Procuran llevar objetos más discretos, siempre de color verde, tales como pulseras, gorras, o alguna otra prenda que simbolice el orgullo de ser Trinitario.
El control territorial supone su principal actividad, no dudando en utilizar la violencia a través de agresiones, amenazas y coacciones, para ejercer el dominio en los barrios en los que se asientan, consiguiendo ese dominio cuando logran ser “respetados” y “enterarse” de todo lo que sucede en los lugares habituales de reunión, ocio y similares. En lo que se refiere a la territorialidad, decir que, a pesar de los lugares de asentamiento de los capítulos referidos anteriormente, sus actuaciones delictivas no se circunscriben únicas y exclusivamente a los distritos señalados, sino que existe, como nota característica, una gran movilidad de sus miembros. Estos no dudan en emplear la violencia contra todos aquellos que consideren sus enemigos, pugnando con otras bandas rivales para no perder influencia territorial ni prestigio social. Una premisa básica en el entorno de todas las bandas: cuando se detecta a una persona que se relaciona con la banda rival en el territorio considerado propio hay que agredirle. Esto constituye la defensa fundamental del territorio y permite además mostrar la fortaleza de la banda. Las actuaciones violentas suelen realizarse con armas contundentes, como los machetes y en grupo, lo cual permite el apoyo y refuerzo de unos miembros a otros. De este modo los jóvenes pierden su individualidad siendo amparados por una responsabilidad compartida y se refugian en la actuación conjunta no valorando ni asumiendo la gravedad de sus actos, consiguiendo además de esta forma reducir la capacidad de defensa de las víctimas asegurándose así la consumación del delito.
La banda juvenil y violenta “TRINITARIOS” ha sido considerada organización criminal y sus miembros condenados por su pertenencia a la misma (bien como dirigentes bien como miembros activos) y por la comisión de delitos.
Su origen en España está en Alcalá
En su tiempo, la ideología de la Banda “Trinitarios” se basaba en un movimiento
revolucionario de liberación con motivo de la invasión por parte de los haitianos de las tierras dominicanas en el año 1848. Años más tarde, este espíritu resurgió en el seno del sistema penitenciario norteamericano, trasladándose posteriormente de la mano de los movimientos migratorios, a otros países.
Concretamente en España, la banda fue fundada en el Centro Penitenciario Madrid 2 de Alcalá, en abril de 2001, produciéndose su implantación en toda la Comunidad de Madrid a partir del verano del año 2004.
Sus fines, tanto dentro de las prisiones como una vez en el exterior, es la ocupación de barrios y zonas urbanas donde asentarse para dedicarse a una actividad delictiva (tráfico de estupefacientes y armas, control de los delitos patrimoniales, etc.). Si bien en los inicios la mayoría de sus miembros eran dominicanos, fundamentando su identidad en la idiosincrasia de su nacionalidad, hoy en día, muchos de sus integrantes son nacidos ya en España, pudiendo encontrar multitud de nacionalidades entre sus miembros y no suponiendo en ningún caso esta circunstancia motivo de exclusión para el ingreso en la banda.