Alcalá de Henares, 9 de septiembre de 2026.- Togas negras, mucetas con los colores de las disciplinas académicas que se imparten en la institución, y birretes con el mismo color. Alcalá ha vuelto a recuperar hoy miércoles 9 de septiembre el tradicional acto de inauguración del curso académico 2026-2027 con el solemne ceremonial de la época de su fundación. Este año tuvo la particularidad de ser el primero con el catedrático Carmelo García al frente de la institución académica como rector, y tuvo también un momento muy emotivo como fue el de la entrega de la medalla de oro de la institución al rector emérito, José Vicente Saz por su servició a la Universidad de Alcalá. La procesión de catedráticos desde la Magistral Catedral hasta el Paraninfo con la música abriéndoles paso solemnemente por la plaza de los Santos Niños, por la calle Mayor y por la plaza de Cervantes para llegar a la plaza de San Diego, representa el rico legado del pasado de la universidad en cuanto al ceremonial.
La jornada ha comenzado en la Catedral-Magistral de Alcalá de Henares con la entrada de la comitiva académica y, posteriormente, se ha trasladado al Paraninfo de la Universidad de Alcalá, donde se ha desarrollado el acto académico presidido por el rector, Carmelo García.
Cada comienzo de curso, Alcalá asiste a una de sus escenas más singulares: profesores universitarios vestidos con toga, muceta y birrete recorren las calles del casco histórico desde la Catedral-Magistral hasta el Paraninfo de la Universidad. No es una ceremonia meramente protocolaria. El desfile académico hunde sus raíces en los primeros pasos de la Universidad fundada por el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros y convierte, durante unos minutos, las calles de la ciudad en una prolongación de la propia Universidad.
La Universidad de Alcalá fue fundada por Cisneros en 1499, a partir de un proyecto educativo que buscaba combinar la tradición universitaria medieval con las nuevas corrientes humanistas del Renacimiento europeo.
Fue en 1508 cuando la Universidad cisneriana comenzó realmente su actividad académica. El 24 de julio de aquel año llegaron a Alcalá los primeros siete colegiales del Colegio Mayor de San Ildefonso, procedentes de Salamanca. Al día siguiente, festividad de Santiago, aquellos siete colegiales participaron en una procesión acompañados por más de quinientos estudiantes. El destino fue la desaparecida parroquia de Santiago, donde se encomendó a Dios la nueva institución universitaria.
Al día siguiente, festividad de Santa Ana, Cisneros bendijo los mantos y becas de los colegiales. Era un gesto cargado de simbolismo: la nueva comunidad universitaria recibía sus signos de identidad y quedaba solemnemente constituida.
La actividad académica propiamente dicha comenzaría unas semanas después. El 18 de octubre, festividad de San Lucas, se iniciaron las enseñanzas, entre ellas las lecciones de filosofía moral de Aristóteles impartidas por Pedro de Lerma.
Según la documentación histórica recogida por la Universidad y por investigadores alcalaíno, aquella procesión se repitió posteriormente y pasó a estar protagonizada también por profesores. La tradición fue recuperada formalmente en 2008, con motivo del quinto centenario del primer curso académico de la Universidad cisneriana.
Aquel año, cerca de doscientos profesores, vestidos con sus trajes académicos, salieron de la Catedral-Magistral y recorrieron la calle Mayor acompañados por autoridades y miembros de la comunidad universitaria. La comitiva llegó hasta el Paraninfo, donde se celebró la ceremonia académica conmemorativa.
El desfile se inicia no por casualidad en la Magistral Catedral. El Cardenal Cisneros fue quien transformó la antigua colegiata erigida en el lugar del martirio de los Santos Niños en el edificio actual con modificaciones debido al incendio de la guerra civil de 1936. La colegiata recibió el título de Magistral gracias a Cisneros. Magistral y Universidad son lugares claramente cisnerianos pero además el desfile por las calle representa la relación entre Alcalá y su Universidad.
El acto en el Paraninfo
Durante su intervención en el Paraninfo, el rector de la Universidad de Alcalá, Carmelo García, destacó la necesidad de adaptar la institución a los nuevos retos académicos y sociales, subrayando que “la sociedad cambia y nosotros tenemos que servir a la sociedad”, al tiempo que reivindicó el papel esencial de las humanidades en la formación universitaria.
Durante la ceremonia se presentó la memoria del curso 2025-2026, el rector emérito José Vicente Saz pronunció la conferencia inaugural titulada “De pestes, plagas y epidemias” y se procedió a la toma de posesión de nuevos catedráticos y profesores titulares.
Asimismo, se hizo entrega del XXI Premio del Consejo Social a la Transferencia de Conocimiento Universidad-Sociedad y de la Medalla Honorífica de Oro de la UAH a José Vicente Saz, en reconocimiento a su trayectoria y contribución a la institución académica.
Además de la alcaldesa de Alcalá en el acto estuvieron presentes la alcaldesa de Guadalajara Ana Guarinos y el alcalde de Torrejón, Alejandro Navarro, las dos localidades en las que la UAH tiene campus y por tanto oferta académica.