Alcalá de Henares, 6 de septiembre de 2026.- El Alcalá que ha comenzado hoy la temporada en el estadio municipal del Val ante el Talavera es tan sorprendente como bueno. Cualquiera en su sano juicio en el descanso hubiera apostado con claridad por el equipo de la ciudad toledana de la cerámica por el potencial demostrado con un Alcalá que no tuvo el balón y que apenas pasó del medio campo.
Tuvo varias ocasiones claras el Talavera y no las aprovechó sobre todo gracias a la labor del guardameta Adrián Fernández. Por cierto, ¿se ha acordado hoy alguien del flamante fichaje del Xerez y portero del Alcalá las dos últimas temporadas, Carlos Pantoja?. Pero no todo el mérito en esa segunda parte fue de Adrián Fernández. También lo fue de dos centrales esplendorosos como son Chete González y Javi Jiménez, a la sazón capitán del equipo y no se puede olvidar la labor de los carrileros. Marco y Edu Viaña sostuvieron con sus incorporaciones por las bandas al equipo metiendo inquietud al medio campo y a la defesa del Talavera.
Pero poco más. El medio campo no estuvo acertado sobre todo porque el equipo blanquiazul se hizo con el dominio del balón y eso le pesa mucho al Alcalá que en el libreto que maneja Vivar Dorado para dirigir al equipo desde la banda no se contempla otra cosa que tener el dominio de la pelota.
En esa primera parte el Talavera parecía un equipo de excelente calidad con claras prestaciones para ser candidato al ascenso y retornar a la primera división RFEF, y por el contrario el Alcalá parecía un equipo destinado al sufrimiento para evitar el descenso.
Cambio radical
Pero todo cambió a la vuelta del descanso. ¿Qué les dijo a los jugadores Ángel Vivar Dorado entra dentro de la intimidad del vestuario? El equipo salió con los mismos jugadores pero con una mentalidad completamente distinta. El Alcalá se hizo con el balón y el Talavera empezó a no estar tan cómodo. Las magníficas individualidades que ejecutaban una coreografía en grupo que sorprendía con esplendidos toques de balón comenzaron a sentirse no tan seguras, Y comenzaron las desconexiones. No fue algo clamoroso pero el Alcalá empezaba a jugar a lo que quería y eso fue fundamental.
Cuatro minutos de ensueño
La realidad es que el partido se decantó prácticamente en cuatro minutos de ensueño los que protagonizó el Alcalá y todo se hizo con el equipo volcado por la banda derecha de Edu Viaña. A los 58 minutos una jugada por ese lado del campo alcalaíno culminó con un balón que llegó a la posición de Luis Simón en la frontal del área pequeña y desmarcado ejecutó un disparo que entró en la portería del Talavera. Lo que parecía imposible en la primera parte sorprendió porque se materializó en la segunda cuando el equipo volvió al libreto de Vivar Dorado del que estuvo ausente en los primeros 45 minutos por la calidad de los toledanos.
Y cuando el Talavera se lanzó al ataque para empatar el partido el Alcalá lanzó un contragolpe por la derecha mientras por la izquierda entraba en el ataque sólo Kevin Manzano que recibió el balón y marcó con buena definición. Habían pasado sólo cuatro minutos desde el gol de Luis Simón y el Alcalá se había puesto 2-0 ante un Talavera que no daba crédito.
Lo mejor del Alcalá es que no se descompuso con la ventaja. Lo fácil hubiera sido poner el autobús debajo de la portería pero aunque sólido en defensa ante las acometidas blanquiazules, el equipo de Vivar Dorado trato de seguir dominando el balón cuando lo recuperaba. El Talavera dispuso de una ocasión de Sergio Benito que acabó en gol pero que el colegiado anuló por fuera de juego con muchas protestas de los toledanos. Sin embargo el Alcalá estaba mucho más asentado en el campo y se notaba, vaya que si se notaba.
Lo peor y luego lo mejor llegaron al filo del minuto 88; en una jugada de ataque del Talavera y tras un regate del delantero rival, Edu Viaña. Si la primera parecía exagerada, la segunda fue un tanto surrealista. La amonestación le llegó por una mano que desde luego no parecía merecedora de tanto castigo. El caso es que Edu Viaña, uno de los mejores jugadores del Alcalá, se fue a la calle y no podrá jugar el próximo partido en Guadalajara. En el saque de la falta desde el lado izquierdo del ataque del Talavera, el balón fue al poste y ningún jugador visitante logró el remate. Sin embargo el rechace lo aprovechó el Alcalá para lanzar una veloz contra en un dos contra uno que aprovechó Loren Sánchez para sentenciar el partido con el 3-0 que pone momentáneamente de líder a la Deportiva.
¡Cómo mola este Alcalá de etiqueta!