Alcalá de Henares, 6 de mayo de 2026.- El Rey don Felipe ha presidido hoy miércoles 6 de mayo en la capilla de San Ildefonso de la Universidad de Alcalá el acto de entrega de la X edición del Premio de Derechos Humanos Rey de España, convocado por el Defensor del Pueblo y la Universidad de Alcalá, que en esta ocasión ha sido concedido al Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile.
El galardón ha sido recibido por la directora ejecutiva del Museo, María Fernanda García Iribarren, y por el presidente de la Fundación del Museo, Patricio Zapata Larraín.
A su llegada a Alcalá, el Rey ha sido recibido en la plaza de San Diego por el presidente del Senado, Pedro Rollán; el ministro de Hacienda, Arcadi España; el presidente de la Asamblea de Madrid, Enrique Ossorio; el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín Aguirre; la alcaldesa de Alcalá, Judith Piquet; el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo; y el rector de la Universidad de Alcalá, Carmelo García Pérez.
Tras este saludo, la comitiva ha entrado al patio de Santo Tomás de Villanueva de la Universidad de Alcalá, donde el rey ha recibido el saludo de representantes del cuerpo diplomático acreditado en España, así como de la presidenta del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano; la secretaria de Estado para Iberoamérica y el Caribe y el Español en el Mundo, Susana Sumelzo; el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez; y miembros del jurado del Premio, asimismo, Don Felipe saludó a la directora ejecutiva del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile, María Fernanda García Iribarren; al presidente de su directorio, Patricio Zapata; y al encargado de negocios de la Embajada de la República de Chile en España, Francisco Javier Devia. Tras ello, ha tenido lugar una fotografía de grupo con las autoridades y los premiados.
A continuación don Felipe ha accedido a la Capilla de San Ildefonso, y ocupó su lugar para presidir el acto, que fue conducido por Eva Senra, vicerrectora de Estudiantes, Vida Saludable y Campus de Torrejón de la Universidad de Alcalá, quien dio paso a las intervenciones del rector magnífico de la Universidad de Alcalá, Carmelo García, del Defensor del Pueblo Ángel Gabilondo, y del secretario del jurado, con la lectura al acta y se presentó un vídeo sobre el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile.
Posteriormente, el Rey, acompañado por el presidente del Senado, el ministro de Hacienda, el Defensor del Pueblo y el rector de la Universidad de Alcalá, hizo entrega del Premio a la directora ejecutiva del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile, que, junto al presidente del directorio del Museo, expresaron su agradecimiento por el reconocimiento recibido.
Su Majestad el Rey, en sus palabras, ha destacado que “…los museos son esos lugares donde el tiempo se vuelve espacio. Visitarlos es recorrer la historia de nuestros antepasados, y también —en algunos casos— nuestra propia historia. Uno de esos museos recibe hoy este premio: una casa de los recuerdos, de la memoria. De la memoria como ejercicio personal pero también como ejercicio colectivo…” subrayando la importancia de la memoria como fundamento de las sociedades democráticas y del compromiso con los derechos humanos. Concluida la ceremonia, Don Felipe tuvo un encuentro social con los asistentes.
El Premio de Derechos Humanos Rey de España reconoce la labor de entidades e instituciones de España, Portugal y de los países iberoamericanos que se distinguen por su defensa y promoción de los derechos humanos y los valores democráticos, así como por el impulso de la investigación y la puesta en práctica de programas orientados a su difusión.
El Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile, con sede en Santiago, tiene como principal misión dar visibilidad a las violaciones sistemáticas de los derechos humanos cometidas en el país entre 1973 y 1990. Su actividad integra la conservación de archivos documentales y testimoniales con una destacada labor educativa y de investigación, orientada a fomentar la reflexión crítica y la promoción de la dignidad humana y la convivencia democrática.
El jurado ha valorado la intensa actividad de esta institución, fundada en 2010, como garantía de futuro para la democracia y los derechos humanos, destacando asimismo su contribución a consolidar estos valores en el ámbito iberoamericano e internacional.