– ¿Sabemos que estás comenzando tu carrera como escritora. “El eco de la calma” es tu primer trabajo publicado o ya habías publicado algo antes?
– Es mi primera publicación. Salió a la venta el 16 de enero y estamos esperando las cifras de ventas. De lo que sí estoy orgullosa es de la aceptación que está teniendo la novela y de las críticas y reseñas recibidas. Hay personas que me dicen que la novela las engancha de tal manera que se la leen en 48 horas. El récord está en un día y medio, según me dijo una lectora. Es una novela que te engancha desde la primera página.
– ¿De dónde sacaste la inspiración para esta novela? Al leerla uno piensa que, por el nivel de detalle de los paisajes descritos y estar empapada de ese carácter gallego tan especial, la inspiración surge sobre el terreno y por un contacto estrecho con las gentes del lugar…
– Debo confesar que nunca he estado en Galicia. No tengo el placer y estoy deseando ir a conocer esa maravillosa tierra. En cuanto a la inspiración, mi guión fue “qué la va a pasar a quién y dónde”. A partir de ahí nacieron los personajes y decidí ambientar la historia en una parte de España, como es la costa gallega, porque nos hace pensar en una tierra misteriosa, brumosa, que invita a los secretos y, por tanto, resulta idónea para un thriller psicológico como es esta novela.
– ¿Tú tenías un patrón en tu cabeza o los personajes fueron saliendo por sí mismos?
– Yo me identifico con mis personajes, me convierto en ellos y a partir de ahí va saliendo la historia. Al conseguir ese grado de identificación surgen las emociones, los lugares, las historias… siempre dentro de una dinámica de suspense, de thriller, un género con el que me siento a gusto. Todo ello en una dinámica inmersiva en ese ambiente mágico y misterioso de los paisajes gallegos. Obviamente me he documentado mucho sobre la zona, sus costumbres, las expresiones en gallego… Aunque no deja de ser ficción he intentado que el entorno donde se desarrolla la trama sea lo más real posible.
– Hablando de documentarse… la escritura de una novela lleva aparejada una labor de documentación ingente. ¿Cómo las has llevado a cabo? ¿Has contado con ayuda?
– Básicamente ha sido una labor que he acometido yo misma como autodidacta. Es verdad que mi formación farmacéutica me ha ayudado en algunos aspectos, como cuando describo el capítulo de la autopsia. Ahí sí que hay una parte de mí misma. Podemos decir que en todas las novelas siempre hay algo autobiográfico. La fase de documentación ha sido muy grata y motivante porque cada nuevo dato, cada nueva información que recopilaba me ayudaban a avanzar en mi novela.
– Para una escritora novel como tú, ¿qué supone triunfar en un mundo, como el editorial, en el que hay tanta competencia y en el la lucha es dura?
– La verdad es que la novela la escribí por puro placer, no pensaba mandarla a ningún lado pero mi marido me animó y la mandé a varias editoriales, de las cuales recibí valoraciones muy buenas. Incluso me dijeron que tenía potencial de serie y guión cinematográfico. De entre las numerosas respuestas positivas que recibí, me decidí por una editorial y empecé a trabajar con ellos: correcciones, maquetación, diseño de portada… y así hasta su publicación.