Y, como éstos, otros caserones de tradición neomudéjar, que subsisten en la Avda. de Guadalajara, merecen protección… No podemos tampoco olvidar la historia de nuestra plaza de toros: una placa, algunas imágenes, ciertas marcas en el suelo recordando el redondel, deberían rememorar (al margen de taurofobias, y sólo por su valor histórico) el viejo coso complutense, obra de Saraldi, inaugurado el 3 de julio de 1879 por el gran Frascuelo, torero inmortalizado por Machado en su Mañana Efímero:
La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y de alma quieta,
ha de tener su mármol y su día,
su infalible mañana y su poeta.
Por desgracia, retazos de aquella España de charanga y pandereta han permanecido hasta nuestros días, y la ignorancia o el interés político acabó con esta histórica plaza que hoy es necesario recordar.
Tampoco estamos viendo que las ideas que sugerimos en cuanto a la vegetación tengan el pleno beneplácito de nuestros concejales. Sí nos gusta la umbría conseguida en esa avenida. De momento, los expertos biólogos de nuestro Grupo alaban la conservación -a veces muy complicada- de los gigantescos plátanos. Pero faltaría cumplir aquella sugerencia que hacíamos en cuanto al guiño vegetal a Guadalajara, la ciudad hermana que da nombre a esa avenida. Las acciones botánicas serían muy sencillas y a la vez vistosas para los
vecinos, como pequeños conjuntos florales de lavanda, la planta más alcarreña, quizá concentrada a la altura de la calle Brihuega, que emboca en la avenida.
No sabemos cuántas de estas ideas (pequeñas y grandes) que presentamos aquí y, en su día, a los citados concejales podrán tener aún el beneficio de su ejecución. Éste es nuestro trabajo; queda pendiente el suyo. De momento, sí nos llevamos de aquellas reuniones la firme palabra de una “mesa o panel informativo”, que incluso nos ofrecimos a redactar, incluyendo las ricas alusiones que encierra en sus entrañas históricas esta Avda. de Guadalajara. Pero aún no hemos recibido ni el encargo ni la alegría de su ejecución…
Grupo en defensa del Patrimonio Complutense