Alcalá de Henares, 30 de septiembre de 2026.- Marihuana producida y distribuida desde Alcalá y otras localidades del Corredor del Henares a toda la comarca. No es extraño que la Guardia Civil pusiera el nombre en clave de Cervantes a la operación desarrollada y que ha concluido con la desarticulación de un grupo criminal que producía y distribuía importantes cantidades de cannabis.
Agentes de la Guardia Civil han logrado desarticular esta banda de narcotraficantes compuesta por seis personas especializada en el cultivo de cannabis en la Comunidad de Madrid y en la provincia de
Guadalajara, concretamente en los municipios de Alcalá de Henares y Villalbilla en el Corredor del Henares, y en Chiloeches, Caraquiz y El Casar, en Guadalajara. Además tenían un centro de producción en la localidad de Colmenar del Arroyo, en el oeste de la Comunidad de Madrid.
Los hechos comenzaron el pasado mes de marzo de este año cuando se tuvo conocimiento de la existencia de un posible grupo criminal dedicado al tráfico de sustancias estupefacientes en la zona del Corredor del Henares, donde cultivaban, distribuían y vendían la droga.
Avanzada la investigación, se logró ubicar varios chalets en diferentes urbanizaciones alejadas de grandes núcleos de población, donde se ocultaban las plantaciones de cannabis valiéndose de acometidas ilegales al suministro eléctrico. La organización contaba con diferentes puntos de
cultivo para así dificultar la labor policial.
Además, este supuesto grupo criminal llevaba a cabo la distribución y venta del cannabis bajo una repartición de tareas de sus miembros. Mientras unos se encargaban de cultivar y elaborar la plantación, otros se encargaban de custodiarla y los demás, de distribuir y vender la sustancia en la zona del Corredor del Henares.
Resultado de las investigaciones realizadas, se practicaron ocho entradas y registros simultáneos, desmantelándose cuatro plantaciones indoor, donde se intervinieron 2.898 plantas de marihuana, 41 kg de picadura de marihuana dispuestos para la venta, un arma de fuego municionada y se procedió al bloqueo de 20 cuentas bancarias por las que había circulado un flujo de 500.000 euros.
Finalmente, a los seis detenidos, de los cuales cinco ingresaron en prisión preventiva, se les imputaron delitos contra la salud pública, blanqueo de capitales, tenencia ilícita de armas, defraudación de fluido eléctrico y pertenencia a grupo criminal.

















































