La Capilla de las Santas Formas
Alcalá de Henares, 28 de mayo de 2026.- El pasado mes de septiembre de 2025, desde el Grupo en Defensa del Patrimonio Complutense, anunciamos que íbamos a empezar a actualizar la Lista Roja del Patrimonio Complutense, datada en el año 2009. Habían pasado dieciséis años, y entendíamos que era necesario revisar esa lista y comprobar qué ha ocurrido con aquellos bienes: cuáles siguen en riesgo, cuáles han mejorado y cuáles se han vuelto a deteriorar.
Aprovechando que el pasado domingo 10 de mayo, sexto domingo de Pascua, se celebraron en Alcalá de Henares las fiestas de las Santas Formas, queremos hoy detenernos en uno de los conjuntos más simbólicos de esa Lista Roja: la Capilla de las Santas Formas.
El origen: el milagro eucarístico
Antes de entrar en el relato histórico, conviene señalar la singular bibliografía (1) existente al respecto y que en estas mismas páginas del Puerta se ha contado e ilustrado mucho al respecto, sin ir más lejos, en el ejemplar número 2.874 del pasado 15 de mayo.
El origen de la Capilla de las Santas Formas está en un milagro eucarístico ocurrido a finales del siglo XVI.
La tradición religiosa cuenta que, en 1597, un anónimo arrepentido acudió a confesarse a la entonces iglesia del Colegio Máximo de Jesuitas y entregó al padre Juan Juárez varias formas eucarísticas consagradas que había robado. Como penitencia, se le exigió su devolución.
Ante el temor de que las formas pudieran estar envenenadas, como ya había ocurrido en otros lugares, los jesuitas decidieron apartarlas y no consumirlas. Primero se guardaron en un lugar húmedo para que se corrompieran y justificaran su destrucción; posteriormente, incluso se colocaron junto a otras formas no consagradas.
Con el paso de los años se comprobó que las formas consagradas no se corrompían, mientras que las demás sí lo hacían. El hecho fue analizado por doctores y catedráticos de la época dorada de la muy prestigiosa Universidad Complutense, entre ellos expertos en Medicina y Teología, que concluyeron que no existía explicación natural para lo que estaba ocurriendo.
Tras estos estudios, el fenómeno fue reconocido oficialmente como milagro eucarístico en el año 1619. Desde entonces, su celebración ha sido una de las más importantes de nuestra ciudad. La custodia, de estructura octogonal, con tres formas por cada columna, estuvo en la iglesia del Colegio Máximo de Jesuitas (actualmente la Parroquia de Santa María la Mayor), hasta que en 1687 se trasladaron a la recién construida Capilla de las Santas formas. Y allí estuvieron hasta que en 1767 fueron trasladadas a la Catedral Magistral tras la expulsión de los Jesuitas por Carlos III.
Las Santas Formas originales desaparecieron al inicio de la Guerra Civil (1936) y jamás han sido recuperadas. Lo que hoy se conserva es una custodia con veinticuatro hostias consagradas -en recuerdo de las originales-, una evocación simbólica que forma parte de la identidad histórica de Alcalá de Henares. Actualmente la capilla se mantiene abierta las 24 horas gracias a los adoradores y voluntarios. Es uno de los 71 lugares de adoración perpetua que hay ahora mismo en España, siendo el último incluido en este privilegiada lista, Zamora.
https://adoracioneucaristicaperpetua.es/capillas-de-adoracion-perpetua-en-espana/
La capilla: arquitectura y arte
La Capilla de las Santas Formas es una construcción del siglo XVII (1687). Se organiza en torno a una pequeña nave rectangular unida a una cruz griega. En el crucero se alza un tambor ochavado, sobre el que descansa una cúpula semiesférica, rematada por una gran linterna, uno de los elementos más característicos del conjunto.
En 1689, la cúpula y la linterna se transforman por completo gracias a la decoración pintada de Juan Vicente de Ribera, que convierte el espacio en una espectacular cúpula barroca policromada, creando una auténtica arquitectura fingida mediante el uso de la perspectiva.
Situación crítica y recuperación
Cuando la Capilla de las Santas Formas se incluyó en la Lista Roja del Patrimonio Complutense, en 2009, su estado era crítico y estuvo a punto de ser declarada en ruina.
La cúpula presentaba agujeros y grietas visibles; la desaparición de la pizarra había dejado expuesta la estructura de madera del chapitel, gravemente dañada por humedad y pudrición. El tambor tenía fisuras preocupantes y existía un desplome significativo de la linterna, que amenazaba la estabilidad del conjunto y las pinturas históricas del interior.
Entre junio de 2009 y 2011 se llevó a cabo una rehabilitación integral, promovida por el Obispado de Alcalá de Henares, con participación del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, que concluyó en enero del 2011. La capilla fue literalmente salvada in extremis.
Quince años después: el problema del mantenimiento
Quince años después de finalizada esa gran restauración, lo que nos encontramos hoy es un problema muy habitual en el patrimonio histórico: la falta de mantenimiento.
Actualmente se observa bastante vegetación creciendo en los tejados, problemas de humedades y una mancha blanca en la segunda cúpula, la que se encuentra sobre la sacristía, lo que parece un manchón blanco de mortero que no quedó bien rematado al finalizar las obras. No estamos hablando de grandes ruinas ni de daños irreversibles, pero sí de señales claras de falta de mantenimiento.
Y esto es importante subrayarlo: el patrimonio restaurado necesita mantenimiento continuo. Si se deja, si no se cuida, el deterioro vuelve, y antes o después nos encontraremos otra vez en una situación similar a la de 2009.
Estamos hablando de un lugar bellísimo, único y profundamente importante para la ciudad de Alcalá de Henares, y conservarlo adecuadamente debería ser una prioridad constante, no algo puntual ligado a una gran obra.
Los accesos y la calle Libreros
La Capilla de las Santas Formas se encuentra en el callejón de las Santas Formas y se puede acceder a ella bien por la calle Libreros o bien por la plaza de San Lucas, que se encuentra pegada a la Vía Complutense, uno de los ejes históricos de la ciudad.
Conviene recordar que, a principios del siglo XX, entre 1915 y 1930, la actual calle Libreros pasó a denominarse calle Allendesalazar. ¿Y quién fue Enrique Allendesalazar? Entre otras cosas, el propietario de la finca rústica de Espinillos, una finca de unas 170 hectáreas que, pese a estar en término municipal de Alcalá de Henares, fue adquirida por el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz entre finales del 2022 y principios del 2023.
La finca de Espinillos y las preguntas incómodas
Aquí planteamos varias preguntas incómodas, que creemos legítimas y necesarias.
La primera. Si las Santas Formas, desaparecidas durante la Guerra Civil, fueran encontradas algún día en la finca de Espinillos, ¿qué debería hacerse con ellas?, ¿deberían regresar a Alcalá de Henares, como parte de su historia e identidad, o va a suceder lo mismo que con los documentos encontrados supuestamente* en octubre de 2024, pero dado a conocer el hallazgo de manera pública en junio de 2025?
La segunda pregunta va dirigida al anterior alcalde de Alcalá de Henares, Javier Rodríguez Palacios: ¿por qué el Ayuntamiento de Alcalá no compró la finca de Espinillos cuando estuvo a la venta? ¿Es cierto que existía la posibilidad de ejercer un derecho de tanteo, es decir, de adquirirla de forma preferente y adelantarse al Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz? Y, si fue así, ¿por qué no se ejerció ese derecho y se permitió que nuestro municipio vecino la comprara?
La tercera pregunta es para el actual concejal de Medio Ambiente, Vicente Pérez Palomar: ¿es cierto que el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz ha realizado plantaciones masivas de árboles en la finca de Espinillos sin autorización del Ayuntamiento de Alcalá de Henares, sabiendo que se trata de una finca situada en término municipal de Alcalá?
La cuarta pregunta va dirigida a la actual alcaldesa, Judith Piquet: ¿por qué el Ayuntamiento de Torrejón organiza carreras y actividades deportivas en la finca de Espinillos, presentándola públicamente como si estuviera en el término municipal de Torrejón de Ardoz? Y, sobre todo, ¿por qué el Ayuntamiento de Alcalá de Henares no ha protestado oficialmente, de forma diplomática pero clara, como se hace cuando existen conflictos de carácter institucional entre administraciones? ¿Por qué ni siquiera se ha alzado la voz en defensa del término municipal?
Cada una de estas preguntas merecen una respuesta pública.
Lo que estamos viendo, poco a poco, es cómo, ante la pasividad y la sumisión política de nuestros responsables municipales, los de la anterior legislatura y los de la actual, la Comunidad de Madrid terminará ampliando el término municipal de Torrejón de Ardoz, mientras Alcalá de Henares pierde territorio y capacidad de decisión.
Reflexión
Todo esto nos lleva a la misma conclusión: el patrimonio y el territorio, si no se defienden y se mantienen, se pierden.
La Capilla de las Santas Formas nos enseña que se puede llegar al borde del abismo… y también que se puede salvar. Pero para que no tengamos que volver a hacerlo, hace falta memoria, mantenimiento y voluntad política continuada.
Grupo en Defensa del Patrimonio Complutense
(1) Bibliografía
Monografía histórica de las incorruptas Santas Formas de Alcalá de Henares
P. Francisco M. de Arabio-Urrutia
Madrid, 1897
Las Santas Formas: historia, devoción popular y arte
M. V. Sánchez Moltó, J.M. Prim Goicochea
Institución de Estudios Complutenses- Diócesis de Alcalá de Henares
Alcalá de Henares, 2019
Memoria gráfica de Alcalá (1860-1970)
L.A. Cabrera Pérez, J.F. Huerta Velayos, M.V. Sánchez Moltó
E.D. Brocar, ABC
Alcalá de Henares, 1997
Crónica de Alcalá de Henares
Cayetano Enríquez de Salamanca

















































