Alcalá de Henares, 4 de octubre de 2026.- El otoño trae consigo algo más que el descenso de las temperaturas y el regreso a las aulas. Con él comienza también la temporada en la que los virus respiratorios encuentran condiciones más favorables para propagarse. La gripe volverá a formar parte de la vida cotidiana de centros de salud, colegios, hogares y hospitales, mientras la COVID-19 continúa bajo vigilancia epidemiológica.
Ante esta situación, la Comunidad de Madrid inicia mañana 5 de octubre la campaña de vacunación frente a la gripe y la COVID-19 correspondiente a la temporada 2026-2027, con el objetivo de reducir los casos graves, las hospitalizaciones y las complicaciones entre la población más vulnerable.
La campaña madrileña se prolongará hasta el 31 de enero de 2027, salvo que las circunstancias epidemiológicas aconsejen modificar ese calendario. Ambas vacunaciones se desarrollarán de manera coordinada y, cuando esté indicado, podrán administrarse mediante una cita única.
Campaña madrugadora
La gripe tiene un comportamiento estacional. Aunque el virus puede circular durante distintos periodos del año, su actividad suele aumentar durante los meses fríos y alcanzar sus mayores niveles durante el invierno. Por eso, la vacunación se plantea antes de que llegue el momento de máxima circulación y este año va a comenzar incluso antes que otros años puesto que era habitual su inició después de la fiesta nacional del 12 de octubre.
La estrategia de la Comunidad de Madrid busca que las personas con mayor riesgo dispongan de protección antes de que aumente la transmisión. En las primeras semanas se dará prioridad a las personas de 60 años o más y a los niños de entre seis meses y siete años. A partir del 13 de octubre se incorporarán los profesionales sanitarios y desde el 19 de octubre el resto de grupos para los que está indicada la vacunación.
La elección de estos colectivos responde a una cuestión fundamental: la gripe no afecta de la misma manera a toda la población. En muchas personas sanas puede provocar varios días de fiebre, tos, malestar y cansancio y evolucionar favorablemente. Pero en personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas, embarazadas o personas con determinados factores de riesgo, la infección puede complicarse y requerir atención hospitalaria. La vacunación busca precisamente reducir ese riesgo.
Recomendable la vacunación infantil
Uno de los elementos destacados de la campaña madrileña es la vacunación infantil. La Comunidad de Madrid recomienda en esta temporada la vacunación frente a la gripe a todos los niños desde los seis meses hasta los siete años, con independencia de que hayan pasado anteriormente la enfermedad, hayan sido vacunados en temporadas anteriores o presenten alguna patología. La razón está también en los datos epidemiológicos.
La incidencia de gripe entre los niños puede ser tres o cuatro veces superior a la de los adultos, según la información sanitaria de la Comunidad de Madrid. Además, los menores pueden desempeñar un papel importante en la transmisión del virus dentro de sus propios grupos de edad y hacia otros miembros de la familia. La gripe tampoco es siempre una enfermedad leve en la infancia.
La Comunidad señala que los menores de cinco años presentan unas de las tasas más elevadas de hospitalización por gripe, solo por detrás de las personas de 65 años o más. Además, dos de cada tres niños hospitalizados por gripe no presentaban un factor de riesgo conocido.
Son datos que explican por qué la estrategia de vacunación infantil ha adquirido un protagonismo creciente en las campañas de salud pública.
Los datos de la última campaña
Durante la temporada 2025-2026, la Comunidad de Madrid registró un aumento de la vacunación frente a la gripe. Al finalizar la campaña se habían administrado 1.619.238 dosis, un 7% más que en la temporada anterior y más de 100.000 dosis adicionales. Entre las personas de 65 años o más, la cobertura alcanzó el 64,8%.
La campaña anterior también dejó un dato significativo sobre la protección proporcionada por la vacunación. Según la Comunidad de Madrid, a 1 de enero de 2026 las personas vacunadas presentaban un 52,7% menos de riesgo de contraer la gripe que quienes no habían recibido la vacuna.
La incidencia, además, alcanzó durante aquella temporada niveles importantes. Los datos de vigilancia epidemiológica de la Comunidad muestran que la incidencia de gripe en Atención Primaria alcanzó su máximo en la semana 50, con 306,3 casos por cada 100.000 habitantes. Esto significa que en Alcalá llegó a haber esa semana en torno a los 710 casos. En el ámbito hospitalario, el máximo se produjo en la semana 49, con una incidencia de 9,6 casos por cada 100.000 habitantes. En el hospital de Alcalá llegaron a coincidir más de 25 ingresos hospitalarios con cuadros de gripe.
Son cifras que permiten entender que el virus continúa siendo un problema relevante de salud pública incluso cuando la mayoría de los casos evoluciona favorablemente.
Objetivo: Reducir la gravedad
La vacunación no significa que desaparezca la circulación del virus ni que todas las personas vacunadas queden necesariamente protegidas frente a cualquier infección. El objetivo principal de las campañas es reducir la gravedad de la enfermedad y sus complicaciones.
La consejería de Sanidad señala que la finalidad de la vacunación antigripal es disminuir la morbilidad y mortalidad asociadas a la enfermedad y, especialmente, reducir los casos graves, las hospitalizaciones y los fallecimientos entre las personas más vulnerables.
La gripe forma parte de las infecciones respiratorias habituales del invierno, pero no debería confundirse una enfermedad frecuente con una enfermedad necesariamente inofensiva. En personas mayores o con determinadas enfermedades crónicas puede desencadenar complicaciones respiratorias y agravar patologías previas. Por eso la vacunación se plantea como una herramienta de prevención, no únicamente como una forma de evitar unos días de fiebre y malestar.
Doble vacunación
La campaña de este otoño vuelve a unir la vacunación frente a la gripe y la COVID-19. La Comunidad de Madrid ha establecido una cita única para quienes tengan indicada una de las vacunas o ambas. De esta manera, los centros que administren las dos inmunizaciones podrán ofrecer desde el 5 de octubre la vacuna frente a la COVID-19 a las personas que tengan recomendada esta protección.
La estrategia frente al coronavirus se centra especialmente en las personas con mayor riesgo de desarrollar complicaciones o enfermedad grave, así como en determinados colectivos sanitarios y sociosanitarios y en quienes cuidan o conviven con personas vulnerables.
Han pasado varios años desde las primeras campañas de vacunación contra la COVID-19 y el escenario sanitario ha cambiado sustancialmente. La infección continúa siendo objeto de vigilancia y vacunación, pero la estrategia actual está especialmente orientada a la protección de quienes presentan mayor riesgo. La campaña de otoño refleja así una nueva normalidad sanitaria: la COVID-19 continúa presente, pero comparte espacio con el resto de virus respiratorios estacionales.
La Comunidad de Madrid dispone de una Red de Vigilancia Epidemiológica que recoge información sobre la evolución de las enfermedades transmisibles y que incorpora un sistema específico de vigilancia de las infecciones respiratorias agudas. Los informes permiten seguir semanalmente la evolución de la gripe, la COVID-19, el virus respiratorio sincitial y otros virus respiratorios. Esta vigilancia permite conocer cuándo comienza a aumentar la incidencia, qué grupos de edad presentan mayores tasas y qué impacto está teniendo la circulación de los virus sobre los hospitales.
En el caso de la gripe, la información procede de la red de vigilancia centinela y permite estimar tanto los episodios atendidos en Atención Primaria como los casos graves que requieren hospitalización. Los datos epidemiológicos son, por tanto, una herramienta fundamental para decidir cómo y cuándo actuar.
Prevención
La llegada del otoño devuelve también protagonismo a medidas sencillas de prevención. Lavarse las manos, ventilar los espacios cerrados, evitar el contacto estrecho cuando se presentan síntomas y utilizar mascarilla en determinadas circunstancias pueden ayudar a reducir la transmisión de las infecciones respiratorias.
Pero la vacunación continúa siendo la principal herramienta preventiva frente a las formas graves de la gripe. La Comunidad de Madrid recuerda que los virus de la gripe evolucionan constantemente y que la composición de las vacunas se adapta cada temporada para tratar de ofrecer protección frente a las cepas que se espera que circulen. De ahí que la vacunación sea anual.
No se trata únicamente de repetir una campaña cada otoño, sino de adaptar la protección a un virus que cambia con el tiempo.

















































