Alcalá de Henares, 11 de octubre de 2026.- Empate del Alcalá esta tarde en Puertollano ante el Calvo Sotelo. Es un punto, sí, pero que deja una cierta sensación de decepción porque el equipo del Campo de Calatrava ha demostrado que su lucha esta temporada va a ser la de tratar de evitar el descenso a tercera división y que por plantilla es inferior a los rojillos. Quizá este juicio de valor puede corroborarlo el hecho de que el partido ha acabado con los locales defendiendo y con el balón en posesión del Alcalá que jugando en casa desde luego no quería perder el tiempo en busca del gol. Los mineros han decidido en la segunda parte jugar replegados y esperar en defensa al Alcalá para salir a la contra.
Pero el equipo de Vivar Dorado ha demostrado que cuando llega a la línea de tres cuartos y tiene que buscar asistencias de gol, se queda sin ideas; y si alguno de los pases llega a una situación propicia es entonces cuando aparece la falta de puntería. Ahora sí que se ha echado de menos un futbolista como Koné, fichado in extremis por el Mérida a punto de cerrarse el mercado de fichajes. Y da la sensación de que la lesión de Kevin Manzano es también un serio contratiempo para Vivar Dorado, sobre todo q la hora de abrir espacios en las defensas rivales.
De este modo el Alcalá ha conseguido un punto, sí pero no ha despejado las dudas que dejó en los partidos ante el Salamanca en El Helmántico, y ante el Navalcarnero en el Val hace una semana.
Primera mitad muy igualada pero con más ocasiones de los locales
Los primeros cuarenta y cinco minutos de partido fueron muy igualados. Los dos equipos salieron al coqueto estadio del Cerrú con muchas precauciones y respeto hacia el rival. Pero la realidad es que estuvo más incisivo el Calvo Sotelo o al menos dispuso de más ocasiones que el Alcalá. No se engañen: No es que fueran grandísimas oportunidades con el balón yendo a portería. Pero tuvo alguna más el equipo de Puertollano, que va a tener que encomendarse a su patrona, la Virgen de Gracia, y fortalecerse con su afamada y ferruginosa agua agria que brota de la fuente situada en su paseo central para evitar apuros esta temporada.
En el haber del Alcalá tan sólo dos ocasiones por llamarlas de alguna manera. Un lío en el área pequeña que faltó una pierna de algún jugador del Alcalá para rematar, y una falta peligrosa que lanzó Javi Hernández contra la barrera. Demasiado poco.
Pero es que en la segunda parte volvió a estar cerca de marcar el equipo manchego. Una fue por un disparo que se perdió rozando el poste de la portería de Adrián Fernández y la otra un cabezazo que el meta alcalaíno tuvo que despejar en una excelente y espectacular parada. Ahí se acabo el Calvo Sotelo que dejó la iniciativa al Alcalá. Los cambios introducidos por Vivar Dorado de Sergio Marcos por Ato, y de Luis Simón por Javi Hernández le dieron la posesión del balón al equipo rojillo y quizá el Calvo Sotelo se asustó con la ambición del Alcalá que decididamente fue un busca del gol. Sin embargo el precio de abrir la lata de la portería es muy alto y el Alcalá se estrelló contra un muro de jugadores vestidos de azul que definitivamente decidieron jugar a la defensiva y a buscar el contragolpe durante más de 30 minutos.
El problema es que el Alcalá no encontró ideas claras en ataque en un partido en el que las imprecisiones fueron la nota predominante. Hubo demasiadas pérdidas de balón por parte de ambos equipos. La ocasión más clara fue una que tuvo en las postrimerías del partido el defensa central Álvaro Santiago, quien lanzó desde lejos; el balón tocó a un jugador del Alcalá y desvió su trayectoria pero el meta del Calvo Sotelo estuvo muy atento y detuvo sin problemas.
Con el resultado inicial se llegó al final de un partido difícil de digerir y que sigue dejando dudas sobre la solvencia del Alcalá para repetir la buena temporada pasada.

















































