Alcalá de Henares, 22 de septiembre de 2026.- La patrona de Alcalá de Henares, la Virgen del Val, realizó en procesión su recorrido de regreso desde su ermita a la Catedral Magistral complutense para poner el punto y final a su festividad. Fiel a la tradición de que la patrona regresa al templo catedralicio, la cofradía presidida por Gema García Merino encabezó la procesión en el tercer lunes del mes de sepitiembre.
Este año la comitiva con la imagen de la Virgen, llevada en andas por miembros del Grupo Logístico Paracaidista, encontró una novedad que será de las que pasen a la historia; a su paso ante la ermita del Cristo de los Doctrinos en la calle Colegios, la imagen del Crucificado tallada por el jesuita Domingo Beltrán, discípulo de Miguel Ángel, fue colocada por su cofradía en la puerta de la ermita para vivir un emotivo momento en el que la imagen más importante del patrimonio histórico complutense y la de la patrona de Alcalá se unieron en un momento único.
La procesión partió a las siete de la tarde de la ermita para llegar con absoluta puntualidad al convento de las Carmelitas de Afuera donde aguardaban las autoridades civiles y militares como lo hacían antiguamente, es decir, en el lugar en el que empezaba el entramado urbano de la ciudad. Ese es hoy un símbolo puesto que hasta la ermita y más allá ya es casco urbano de Alcalá. Sin embargo se ha preferido mantener esa tradición por la que las autoridades civiles y militares no pasan en los desfiles de la Virgen del Val del antiguo caserío complutense.
Junto al convento que hoy es sede canónica de la Virgen del Carmen esperaban los miembros de la corporación municipal complutense encabezados por la alcaldesa, Judith Piquet con ediles del PP, del PSOE y de Vox. Entre las autoridades estuvieron la vicerrectora de Relaciones Institucionales Esperanza Gutiérrez Redomero, y miembros de la Brigada Paracaidista; no pudo estar el general Gutiérrez Alcalá, que ese día salió en viaje a Eslovaquia para preparar el despliegue de la unidad para el próximo año de la unidad que dirige en la misión de la OTAN de defensa de la frontera oriental de los aliados. Con la alcaldesa estuvo como autoridad el jefe de la Policía Local Emilio Vivas.
Ya en el convento de las Carmelitas se celebró el encuentro entre la patrona complutense y la Virgen del Carmen. A la salida del templo la banda de guerra de la Brigada Paracaidista interpretó el himno nacional de España para reanudar el desfile ya con las autoridades formando parte del mismo y acompañando a las cofradías, asociaciones religiosas, casas regionales y fieles. Una sección de la Brigada Paracaidista desfiló honrando así a la que también es su patrona.
El inmediato encuentro con la imagen del Cristo de los Doctrinos dio paso a la continuación del desfile hasta su llegada a la plaza de Rodríguez Marin, Allí la banda y los paracaidista cantaron la oración La Muerte no es el Final en uno de los momentos más emotivos del desfile. Ante la fachada de la casa consistorial la comitiva se detuvo para celebrar otro de los actos más emotivos y significativos para la patrona. Cuatro personas, los hermanos mayores de la cofradía Iván Lope Parias y María del Val Berlinches Moreno, así como el presidente de la Sociedad de Condueños, José Félix Huerta y el presidente del Círculo de Contribuyentes, Agustin Mata, llevaron a la Virgen del Val en unas pequeñas andas al interior de la casa consistorial como símbolo del título de alcaldesa perpetua que tiene la Virgen del Val por acuerdo de la corporación municipal. A su regreso a la plaza de Cervantes y ante miles de personas la alcaldesa complutense, Judith Piquet, entregó a la patrona la vara de mando de la ciudad.
El capellán de la cofradía, Luis Eduardo Morona y el obispo complutense, Antonio Prieto, dirigieron una oración a la Virgen del Val y unas palabras para continuar el recorrido hasta la Catedral Magistral donde se celebró la despedida de la fuerza militar honrando a la patrona.

















































