Alcalá de Henares, 28 de octubre de 2025.- William Shakespeare cautivó al mundo con ‘El sueño de una noche de verano’, su comedia sobre el amor y la magia en la que se fusionan la propia comedia con el drama, la ficción, la fantasía, la realidad y los sueños. Hoy la ciudad cervantina de Alcalá de Henares se ha visto cautivada por otro sueño, el de una noche de otoño, en la que se han fusionado la ilusión con la constatación de que aunque el fútbol está abierto a lo impredecible, lo normal es que lo que ocurra sea lo más predecible. El Tenerife demostró que esa ilusión del Alcalá y las ganas que puso en el partido, no fueron suficientes ante un rival muy superior.
La Copa del Rey ha sido para la Deportiva ese sueño de una noche de otoño, además de otro lleno del estadio municipal y una jugosa recaudación entre los 30.000 y los 35.000 euros. Y sobre todo, ha dejado la sensación de que el fútbol de nivel es posible en Alcalá.
Hacía 20 años que no se llenaba el Val. La última vez fue en 2005 en aquel play off para subir a segunda división ante el Hércules. En realidad, quienes llenaron el estadio fueron los aficionados alicantinos. Desde entonces, si las cuentas no nos fallan, no ha vuelto a haber un lleno en el Val y este año 2025 van tres: el del partido ante el Rayo Vallecano, el del día del ascenso ante el Cala Pozuelo y hoy ante el Tenerife.
Valga todo este preámbulo antes de llegar a la crónica del partido para mostrar la importancia de un partido como el de esta noche en el Val. Sólo por esto ya merecía la pena. El público de Alcalá ha llenado el estadio y también ha habido un nutrido grupo de más de un centenar de aficionados del Tenerife. Algunos llegados desde la isla y otros residentes en la Comunidad de Madrid y aficionados del cuadro chicharrero.
Pero sobre todo ha sido un público que ha disfrutado, que se ha sentido satisfecho de ver un partido de Copa del Rey en Alcalá. El Val ha sido una fiesta más allá del resultado de 0-4, que para la Deportiva quizá haya sido lo de menos independientemente de la ilusión y del sueño que había de eliminar al Tenerife. Ojalá pronto haya ocasión de vivir algo parecido.
40 minutos de buen juego del Alcalá
Lo cierto es que el partido, tras un dominio inicial tinerfeño, ha tenido a un Alcalá mejor plantado que el sábado ante el equipo filial chicharrero. El técnico visitante, Álvaro Cervera, opuso un sistema 5-3-2 que permitió que en el centro del campo el Alcalá se hiciera con el dominio del balón encontrando situaciones de superioridad bajo la batuta de Sergio Marcos. El Alcalá gustaba ante el equipo grande más que el sábado ante el filial pero esa situación de dominio no se ha concretado en ocasiones claras. Dos buenas internadas por la derecha de Jesús Arribas han reforzado la ilusión en las repletas gradas. Y lo mismo ha ocurrido con otras tantas de Nico Sánchez por la izquierda. Han sido 40 minutos de buen juego pero sin ninguna oportunidad clara de gol.
Cervera se dio cuenta de que su equipo no estaba cómodo en la medular del terreno de juego y ha cambiado el sistema para tener el dominio del balón. En efecto, el 4-4-2 ha sido toda una declaración de intenciones y un acierto para mostrar la calidad real del Tenerife. Un pase preciso y precioso desde la banda derecha de Dani Fernández fue rematado a gol de cabeza por Fran Sabina para poner el 0-1.
Él entrenador del Alcalá, Ángel Vivar Dorado, ha pedido a sus hombres que no tiraran la toalla puesto que el partido estaba abierto. Durante diez minutos de la segunda mitad el Alcalá ha dado alguna sensación de contener al Tenerife, pero a los 55 minutos ha llegado el 0-2 obra de Maikel Mesa tras una magnífica asistencia de Noel Mesa. Ahí acabó el partido. El Tenerife se hizo dueño del centro del campo con un magnífico Juanjo Sánchez dirigiendo a su equipo. La conexión entre líneas de los jugadores del Alcalá se hizo imposible y los bloques se distanciaron facilitando el dominio absoluto de los canarios. El Alcalá tampoco pareció dar mucho más de sí físicamente.
Los dos últimos goles fueron ya anecdóticos. Isma Gil, el portero hasta ahora suplente de Carlos Pantoja, hizo una buena parada antes del 0-3, marcado por Dani Fernández a los 64 minutos. Y a los 84 minutos el colegiado pitó penalti contra el Alcalá, que transformó Nacho Gil desde los once metros.
Lo mejor fue ver al Alcalá dando la vuelta de honor al estadio para saludar a los aficionados y agradecerles su apoyo todo el partido. Lo dicho: Ojalá pronto haya ocasión de vivir algo parecido y no tener que esperar tanto tiempo.

















































