Alcalá de Henares, 14 de diciembre de 2025.- Esta crónica tiene que ser necesariamente una oda a la veteranía de tres futbolistas que tienen en sus piernas mucho fútbol. Es un canto a la profesionalidad, al saber hacer las cosas y no ahorrar esfuerzos por conseguirlo. Borja Sánchez con 38 años y cerca de cumplir los 39, Javi Hernández con 36 y Sergio Marcos, con 32 pero a punto de cumplir los 33, rodeados por un ejército de buenos soldados, algunos muy brillantes que acaban siendo excelentes veteranos dentro de unos años, han sido los grandes artífices de la victoria del Alcalá hoy en el estadio municipal del Val ante el Real Madrid C.
Lo mejor del partido lo han hecho los tres. Sergio Marcos vestido con frac y llevando la batuta para dirigir una orquesta que toca al son que el quiere. Borja Sánchez ejerciendo de incansable futbolista para todo, para no parar de correr, para no dejar de presionar, para manejar el balón con criterio, para ser un referente psicológico dentro del campo y también para marcar goles, como el de hoy, clave en el devenir del partido ante un equipo insultantemente joven y con calidad como el Real Madrid C. El tercero en discordia es un Javi Hernández con un olfato de gol como hacía tiempo que no se veía en el Val, un futbolista que siempre está ahí y que tiene un promedio de oportunidades transformadas en gol como pocas veces se ve en esta segunda división RFEF.
Los pases de Sergio Marcos ayudan a entender el fútbol; su visión es de un jugador como ha sido, de primera división. Con 32 años no necesita correr como si fuera un juvenil porque su talento en el manejo del balón y su precisión en los pases encontrando los huecos que pocos encuentran son determinantes. Hoy se ha inventado en el primer tercio de la primera mitad un disparo desde fuera del área que se ha estrechado en la cruceta y que hubiera podido ser uno de los goles de la temporada.
El gol del Alcalá hoy frente al Real Madrid C resume a la perfección lo que es la veteranía en este equipo. En un ataque fallido de los visitantes Pantoja ha recogido el balón y ha visto rápidamente el desmarque de Javi Hernández y de Borja Sánchez. El meta alcalaíno ha enviado en largo a la demarcación de Hernández. en el medio campo convirtiendo la jugada en un dos contra dos. El delantero le ha puesto la asistencia a Borja Sánchez para que éste entrara con rapidez en el área y lanzara al primer palo para poner el 1-0 en el minuto 61. Todo ello con gran velocidad, en una lógica que no se sostendría mirando el carnet de identidad de los dos jugadores del Alcalá y de los dos futbolistas del Real Madrid.
Ese gol ha sido la clave de un triunfo en el que el Alcalá ha tenido dos imágenes muy distintas. En la primera parte han sido veinte minutos de dominio y buen fútbol con hasta cinco ocasiones claras que han convertido al portero del Real Madrid C, internacional, con las selecciones inferiores de España, en un héroe.
Después de esos diez minutos el Alcalá se ha diluido en el terreno de juego porque Joselu ha adelantado la presión y se ha hecho con el control en el medio campo para que el Real Madrid llevara la iniciativa pero sin apenas crear peligro. Así ha ocurrido hasta el final del primer tiempo.
En la segunda parte el técnico del Alcalá, Ángel Vivar Dorado ha metido cambios que han cambiado el signo del partido dificultando ese control de la parte ancha del campo donde el Real Madrid se había hecho el rey. Durante buena parte de la segunda mitad el partido se ha equilibrado siendo una acción de veteranía la que ha determinado hacia donde se dirigía el signo del partido. Eso y las pantojinas que en cada partido regala el meta alcalaíno Carlos Pantoja a su equipo para defender su portería.
Con esta victoria el Alcalá despide el año en el Val. Lo hace en mitad de la tabla, pero ahora más cerca de los puestos de play off de ascenso, apenas dos puntos, que de los de descenso, que ya son seis sobre el primer equipo que ocupa una de las cinco plazas condenatorias, precisamente el Real Madrid C.














































