Alcalá de Henares, 25 de mayo de 2026.- Alcalá vivió todo un Clásico del fútbol español, un Real Madrid-FC Barcelona en la finalísima de la Copa de Campeones de juveniles con jugadores que en muy poco tiempo estarán entre los mejores de la liga española o disputarán importantes ligas europeas. La final soñada de la Copa de Campeones juveniles no pudo ser mejor en el que ha sido uno de los acontecimientos deportivos del año en la ciudad complutense. Un Real Madrid-FC Barcelona es el mejor partido que se puede contemplar en estos momentos en España en la categoría juvenil. Los dos equipos llegaron a la final tras derrotar en semifinales al Granada (el equipo merengue) y a la UD Las Palmas (el equipo culé). La final del domingo 24 fue para el Real Madrid con goleada (4-1 al Barça).
Alcalá fue la pasada semana la capital del mejor fútbol juvenil nacional con la celebración de la ‘Final Four de la Copa de Campeones de División de Honor’, disputada con éxito en el estadio municipal El Val cuyo cesped lució de la mejor manera. Fue espectacular ver el estado del verde tapete que no tuvo nada que envidiar al de los mejores campos de la primera división, y desde luego, mostró mejores condiciones que el de campos de equipos de leyenda como el Rayo Vallecano y el Sporting de Gijón.
La final contó en el palco con un importante elenco de autoridades. Estuvo el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, así como el presidente de la Federación Madrileña, Paco Díez. También asistió la concejala de Deportes del Ayuntamiento de Alcalá, Lola López Bautista, y el presidente de la RSD Alcalá, José Antonio Pareja. En representación del Real Madrid asistió el exfutbolista Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del club blanco, y por el FC Barcelona estuvo Constantino Muñoz Bruach, miembro de la Comisión Deportiva Fútbol Formativo Juvenil A.
En el primer partido de semifinales, el Real Madrid consiguió derrotar en la prórroga al Granada en un partido en el que se adelantaron los blancos, recientes vencedores de la Youth League, es decir, la Champións League de juveniles. Los nazaríes empataron al final del tiempo reglamentario forzando la prórroga para perder en ella tras marcar el Madrid un penalti muy protestado y que acabó con cuatro expulsados en el Granada además de dos técnicos.
En el segundo partido el FC Barcelona derrotó a la UD Las Palmas por 2-0 aunque los canarios pusieron en serias dificultades al equipo catalán.
La final soñada
114 equipos comenzaron en septiembre su andadura en División de Honor, la categoría élite del fútbol juvenil. Y ocho meses después en Alcalá y 1757 partidos después —1746 de fase regular y 11 de ‘final four’—, solo uno de ellos se confirmó en El Val como el mejor del fútbol español: el Real Madrid CF.
Quim Junyent, atacante del cuadro culé, fue el primero en intentarlo con peligro, obligando a Javier Navarro a intervenir con una gran parada. A esta acción le siguieron un intento de Abdelkarim, que remató de cabeza a escasos centímetros del poste, y otro de Adrián Pérez, esta vez para el Real Madrid, después de una gran jugada individual.
En ese intercambio de golpes, el equipo de Pol Planas comenzó a imponerse gracias a rápidas transiciones, encontrando poco a poco espacios en la férrea defensa dibujada por Álvaro López. Así, el premio del gol no tardó en llegar: en el minuto 26 y después de una triangulación perfecta entre Guillem, Ïu y Quim, fue el ‘6’ del Barça el encargado de abrir el marcador al definir con maestría al palo largo.
Con ese 1-0 arrancó una segunda mitad aún más intensa. Primero llegó la expulsión de Ïu Martínez por doble amarilla y, poco después, el empate del Real Madrid, obra de Carlos Díez, capitán blanco, al rematar con fuerza dentro del área un servicio de Gabriel Valero, quien había entrado desde el banquillo para firmar una magnífica asistencia.
El tanto espoleó por completo a los madridistas y, fruto de su empuje, comenzaron a llegar los tantos de la remontada. En el 50’, Alexis Ciria dirigió al fondo de la red un testarazo tras un saque de esquina y, apenas unos instantes después, el propio atacante asistió a Yeremaiah, goleador también en semifinales, para dejar el encuentro prácticamente sentenciado. Ya en la última jugada, Gabriel puso el definitivo 1-4 tras recortar dentro del área y ajustar el golpeo a la misma cepa del palo.
Al final, victoria y título para el Real Madrid, que recupera el trono tres años después y suma a sus vitrinas su novena Copa de Campeones, situándose en lo más alto del podio en cuanto a trofeos se refiere.

















































