Alcalá de Henares, 18 de febrero de 2026.- El pleno del Ayuntamiento de Alcalá aprobó en la sesión de pleno del martes 17 de febrero el dictamen de la Comisión Permanente del Área de Cultura, Bienestar Social y Servicios Públicos para la denominación como “Parque Ramón del Olmo” a la zona de parque existente entre la parroquia San José y el pabellón deportivo Nuevo Alcalá, con frente a la calle Río Guadarrama, es decir, en la zona de la Tabla Pintora. El concejal de Cultura se refirió en su intervención plenaria para justificar la propuesta que se trataba de “saldar una deuda de gratitud”. Ramón del Olmo falleció el 1 de octubre de 2024 a los 96 años y a punto de cumplir los 97. Recibió en 2012 el título de hijo adoptivo de Alcalá. El parque se encuentra muy cerca del que fue su domicilio en el barrio Venecia y junto al río Henares, en el que tantas veces se bañó.
Ramón del Olmo fue tantas cosas en la ciudad complutense que la de sus méritos es una lista larguísima. Pero quizá lo que más le enorgullecía era el nombramiento de Hijo Adoptivo de Alcalá, algo que se produjo en el año 2012 siendo alcalde el popular Bartolomé González. Años después, en 2018, siendo alcalde el socialista Javier Rodríguez Palacios, Ramón del Olmo fue pregonero de la Semana del Mayor, algo que también le hizo mucha ilusión, como la enorme cantidad de placas, trofeos y regalos que recibió a lo largo de su vida después de colaborar desinteresadamente con su megafonía en tantísimos eventos de diferentes entidades.
Nació en Azuqueca de Henares en 1927 y llegó a Alcalá en 1937. Su edad y un espíritu inquieto, además de una memoria prodigiosa, le hicieron atesorar recuerdos de toda una vida que ha ido contando en siete libros publicados, acompañados por no pocas fotos que son todo un testimonio de la vida de una ciudad y de su hijo adoptivo, que llegó con diez años.
Quizá para Ramón del Olmo lo más especial fue ese nombramiento de hijo adoptivo de Alcalá que recibió de Bartolomé González, en un emotivo Pleno Extraordinario celebrado en el Ayuntamiento. Acompañado por su familia y muchos amigos, Ramón del Olmo recordó su llegada a la ciudad y relató alguna de las muchas anécdotas que atesoraba tras muchos años colaborando con asociaciones e instituciones de la ciudad con su más que conocido equipo de sonido.
En aquel momento Bartolomé González destacó que este reconocimiento “nuestro querido Ramón del Olmo lo logra a base de tesón, de sacrificio, de un comportamiento ejemplar, de una alta participación y colaboración con los vecinos y con la ciudad y por un espíritu de superación que ha ido labrando a lo largo de sus años”. González lo definió como “una buena persona y un buen ciudadano”.
Entre sus muchos trabajos, se encargó de instalar el sonido en 16 ceremonias de entrega del Premio Cervantes. Además, fue pregonero de las ferias y recibió numerosas distinciones por parte de cofradías, asociaciones y clubes deportivos con los que colaboró.
Hasta no hace mucho tiempo, cuando sus condiciones físicas ya no se lo permitieron, jugó al tenis a diario en la Ciudad Deportiva Municipal del Val con un grupo de amigos. Daba lo mismo si hacía frío o calor. Y precisamente éste era muy intenso en pleno verano cuando le daba a la raqueta a las tres de la tarde. Pero el deporte, algo que amaba, lo hizo mantenerse en forma hasta que la edad ya no le permitió continuar. Muy a menudo se le vio por Alcalá con un andador contando anécdotas vividas.
















































