Alcalá de Henares, 12 de febrero de 2026.- La alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, ha visitado este jueves las obras de renovación del colector de la Vía Complutense, una actuación estratégica incluida en el plan de modernización de la red de saneamiento de la ciudad y que cuenta con una inversión cercana a los 3,2 millones de euros con cargo al Programa de Inversión Regional de la Comunidad de Madrid.
Se trata de una intervención “absolutamente imprescindible para mejorar el funcionamiento hidráulico de la red, reducir el impacto ambiental de los vertidos y facilitar las labores de mantenimiento”, ha señalado la alcaldesa.
El proyecto contempla la renovación de tuberías que han agotado su vida útil -la instalación data de hace unos 50 años-, la corrección del trazado de la red, la mejora de la evacuación de aguas pluviales, el incremento de los diámetros para aumentar la capacidad ante episodios de lluvias intensas y la reparación de graves problemas estructurales, especialmente en el tramo de la Vía Complutense a la altura de la Muralla.
Las actuaciones afectan a distintos puntos del entorno urbano: la Vía Complutense entre la calle Andrés Saborit y el Parque O’Donnell, el propio parque, la calle Daoíz y Velarde y la calle Torrelaguna hasta su cruce con Marqués de Santillana, a la entrada del paso subterráneo. Si las lluvias permiten seguir el ritmo de trabajo, se espera que a finales de marzo reabra totalmente al tráfico la Vía Complutense.
Esta intervención responde, además, a una demanda histórica de la ciudad. Las mejoras permitirán reducir de forma significativa las inundaciones recurrentes que se producen en el paso de Torrelaguna, uno de los puntos más problemáticos de la red.
Piquet ha reconocido que se trata de “una obra costosa económica y técnicamente, que genera molestias e incomodidades y que no siempre tiene demasiada visibilidad”, pero ha subrayado que “es fundamental para garantizar la seguridad, la comodidad y la calidad de vida de nuestros vecinos”.
La alcaldesa ha destacado que el actual equipo de Gobierno, a diferencia del anterior que miró para otro lado por la importante inversión que suponía y la afección al tráfico que produciría la actuación y prefirió asfaltar la zona afectada sin arreglarlo, ha decidido afrontar esta actuación “con responsabilidad, coraje y vocación de servicio público”.
El actual equipo de Gobierno recuerda que el anterior gobierno, pese a conocer el mal estado en el que se encontraba el colector y la red, decidió no invertir en su mejora debido al alto coste y a la poca visibilidad política de una obra de estas características, optando en su lugar por asfaltar los tramos afectados en lugar de acometer una solución real al problema.
“Con el gran plan de regeneración urbana que estamos desarrollando, y especialmente con esta renovación del saneamiento, estamos demostrando que invertir en infraestructuras públicas es invertir en bienestar, comodidad y calidad de vida de los vecinos de Alcalá. Es también una apuesta por la anticipación y la prevención de daños graves, a veces irreparables como por desgracias estamos viendo en las últimas semanas en infraestructuras estratégicas de nuestro país”, ha concluido.
Infraestructura que no se verá pero que se notará
El proyecto contempla la renovación de las redes de saneamiento que se encuentran estructuralmente agotadas o con déficit de capacidad hidráulica en diferentes puntos de la ciudad. Como hemos dicho, en concreto, se actua en la Vía Complutense, entre la calle Andrés Saborit y el Parque O’Donnell, en el propio Parque O’Donnell, en la calle Daoíz y Velarde y en la calle Torrelaguna hasta su cruce con Marqués de Santillana, a la entrada del paso subterráneo. Se trata de un proyecto fundamental que permitirá mejorar el funcionamiento hidráulico de la red, reducir el impacto ambiental de los vertidos en redes unitarias y facilitar las operaciones de mantenimiento. Entre las principales actuaciones previstas destacan la renovación de tuberías que han agotado su vida útil, la corrección de la red y la mejora de la evacuación de pluviales, el aumento de diámetros en todo el trayecto para incrementar la capacidad de la red en momentos de fuertes lluvias y la corrección de problemas estructurales especialmente graves en el tramo de la Vía Complutense a la altura de la Muralla.
Las obras, que comenzaron en la segunda quincena de octubre de 2025 y tienen una duración de quince meses, se ejecutan por fases para minimizar al máximo las molestias a los vecinos. Los seis primeros meses se está trabajando en la Vía Complutense en la zona de la Muralla. Posteriormente, durante dos meses, en el Parque O’Donnell. Después, cinco meses en la calle Daoíz y Velarde y finalmente, hasta la conclusión de los trabajos, en la calle Torrelaguna.

















































