Desde el Grupo Municipal Más Madrid Alcalá queremos manifestar nuestro más rotundo
rechazo a la estrategia empleada por VOX, que instrumentaliza las agresiones sexuales
para alimentar discursos racistas, mientras niega la existencia de una violencia estructural
que sufrimos las mujeres.
Resulta profundamente hipócrita que quienes niegan la existencia de la violencia de género,
atacan el feminismo y quieren derogar las leyes que protegen a las mujeres, se atrevan
nuevamente a instrumentalizar una violación cuando el agresor les sirve para apuntalar su
relato racista.
Las recientes declaraciones del grupo ultra, publicadas en el medio Dream Alcalá, en las
que aseguran que “las mujeres pagan el precio de la inmigración descontrolada”,
constituyen una vergonzosa utilización del dolor ajeno para señalar a personas migrantes y
alimentar el odio en nuestra ciudad.
Las violaciones son una de las formas más extremas de la violencia machista: expresan el
ejercicio del poder patriarcal que cosifica y somete a las mujeres, y son una manifestación
clara de desigualdad estructural. Por eso están contempladas como violencia de género en
la Ley Orgánica 1/2004, y así lo reconocen tanto el Convenio de Estambul como
organismos internacionales de derechos humanos.
Desde Más Madrid Alcalá:
● Rechazamos que se banalice la violencia sexual con fines políticos.
● Denunciamos el racismo encubierto tras sus discursos, que convierte a los
agresores en herramientas de propaganda según su origen.
● Exigimos respeto absoluto a las víctimas y políticas públicas que enfrenten la
violencia machista desde la raíz, no desde el prejuicio.
“VOX utiliza el miedo de las mujeres como coartada para lanzar discursos racistas.
No les interesa nuestra seguridad, les interesa sembrar odio. Las mujeres no somos
la excusa de nadie. Nos queremos vivas, libres y sin miedo. Sea cual sea el origen del
agresor”, ha señalado Rosa Romero, portavoz del Grupo Municipal Más Madrid
Alcalá.
Desde nuestro grupo reiteramos: toda nuestra solidaridad con la víctima. La respuesta a la
violencia machista no es el racismo.
Ni un paso atrás en derechos, ni una mujer más en soledad.

















































