Alcalá de Henares, 29 de septiembre de 2025.- El nuevo templo de la parroquia de San Diego de Alcalá empieza a ser una realidad. La antigua vaquería situada entre la avenida de Juan de Austria y la calle Felipe II ya ha sido demolida dejando el solar sobre el que se erigirá una iglesia que para la parroquia de San Diego es muy importante para dejar los locales comerciales de la calle Luis de Torres en los que lleva desde 1970 y que son impropios para poder realizar una vida parroquial normal. El obispado de Alcalá se dispone a realizar ya un anteproyecto de iglesia para una comunidad cristiana muy activa y muy marcada a lo largo de sus 57 años de vida por la continuidad de sus párrocos que más que una parroquia han formado y mantenido una gran familia. En 57 años de historia desde su erección la de San Diego ha tenido únicamente dos párrocos al frente, Ángel Domínguez que fue el primero hasta su jubilación y el actual, Matías Ares, quien por cierto antes de ser el máximo responsable fue coadjutor o vicario parroquial desde que llegó a la parroquia en 2003.
La propiedad de la antigua vaquería de Juan de Austria, vacía y sin actividad alguna desde hace muchos años, fue asumida por el Ayuntamiento de Alcalá que la incluyó en los solares de cesión al obispado de Alcalá en el convenio para que la antigua huerta del Palacio Arzobispal pasara a ser de propiedad municipal. Desde esos primeros momentos de la cesión, que se produjo en los primeros años del siglo XXI, el destino del solar de la antigua vaquería era del de levantarse en él la iglesia de San Diego de Alcalá para que la parroquia pueda salir de los modestos e incómodos locales comerciales de la calle Luis de Torres, en el barrio de la antigua plaza de toros.
La novedad en estos momentos ha sido la de la demolición de la antigua vaquería, que incluso llegó a ser tomada por ocupantes ilegales, para despejar el solar y comenzar las obras de construcción de la iglesia.
El vicario general de la diócesis de Alcalá, Alberto Raposo, reconoció que en estos momentos se está preparando un anteproyecto de templo parroquial para la avenida de Juan de Austria que sea la sede de la parroquia de San Diego. De hecho ya ha habido una reunión en la que se han comenzado a establecer las prioridades habitacionales para el nuevo templo, lo que podría calificarse como el preproyecto sobre el que trabajarán los arquitectos de la Oficina Técnica de la Diócesis de Alcalá para realizar el proyecto para su aprobación y comenzar todo el proceso administrativo de petición de licencias para poder comenzar las obras de construcción del templo. Pero el derribo de la antigua vaquería es ya claramente el paso inicial que marca la futura construcción del templo y que supone que ya no haya una vuelta a atrás: “Ahora mismo estamos en la fase de ver qué templo queremos para que las ideas puedan ser llevadas a los planos por los arquitectos de la oficina técnica”, dijo Alberto Raposo.
A partir de ahí llega la tarea de hacer los números, las cuentas que permitan tener desde el obispado la disponibilidad presupuestaria para construir la iglesia, cuyo coste corre a cargo de la diócesis. De hecho en el estudio de viabilidad financiera se tiene que compatibilizar este costoso proyecto con otro que se está llevando a cabo en estos momentos, el de la iglesia de Santa Teresa de Jesús en la Garena.”Tenemos que hacer cuentas para que una vez tengamos el proyecto y el presupuesto definitivo, veamos si tenemos la liquidez suficiente para ver si podemos asumir al mismo tiempo la finalización de la iglesia de la Garena con la construcción de la de San Diego.
Evidentemente en ese estudio de viabilidad económica se contará con la posible venta de los locales comerciales que han sido la sede parroquial durante 55 años, algo que parece inevitable puesto que la situación económica de la diócesis no está para hacer grandes gastos sin tener ingresos significativos, además de que el nuevo templo cubrirá perfectamente las necesidades de la parroquia.
“Vamos a ver si hay liquidez para poder asumir las dos al mismo tiempo, es decir, si antes de acabar una podemos iniciar la otra. Y si tenemos dinero para poder hacerlo, pues nos lanzaríamos. Si no, habría que esperar un poco a terminar de pagar una para poder empezar la otra”. dijo el vicario general de la diócesis


















































Supongo que también estarán exentos de pagar el IBI y otros impuestos. ¡Con la iglesia hemos topado 😆!