Alcalá de Henares, 18 de diciembre de 2025.- El Teatro Salón Cervantes acogió anoche la tradicional gala de entrega de los Premios Cervantes al Deporte 2025, con los que el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, a través de la Concejalía de Deportes y del Organismo Autónomo Ciudad Deportiva Municipal, reconoce el trabajo, el esfuerzo, la constancia y los valores de los deportistas y entidades deportivas de la ciudad. En esta edición, amenizada por Xpression Dance Studio, se concedieron 18 reconocimientos, dirigidos tanto a deportistas —desde la categoría Sub-12 hasta veteranos— como a clubes, empresas colaboradoras y personas distinguidas por su trayectoria y por la promoción de los valores deportivos.
La ceremonia estuvo presidida por la alcaldesa de Alcalá, Judith Piquet, acompañada por el segundo teniente de alcalde y presidente de la Ciudad Deportiva Municipal, Víctor Manuel Acosta, y por la concejala de Educación y Deportes, Lola López Bautista. Al acto asistieron también miembros de la Corporación municipal, autoridades civiles y militares, representantes de clubes deportivos, deportistas y familiares.
La alcaldesa subrayó que el Ayuntamiento busca distinguir con estos premios “el esfuerzo, la constancia, el sacrificio y la virtud”. “Y no llevan el nombre de Miguel de Cervantes por casualidad, pues se pueden reconocer muchos de estos grandes valores en la vida y en la obra de nuestro universal paisano. Así, en todos vosotros distinguimos el coraje, la nobleza, la empatía y la generosidad, lo que os convierte no sólo en grandes deportistas, sino también en verdaderos campeones sociales”, añadió.
Además, durante su intervención afirmó que “el deporte también es una escuela de vida, una de las mejores fuentes de valores que puedan existir, pues en ella nos nutrimos de compañerismo, de respeto, de autoconocimiento y de capacidad de superación como en ninguna otra actividad o experiencia social”.
Premio para el mejor futbolista alcalaíno hasta los años ochenta del siglo XX
El reconocimiento Honorífico a la Trayectoria Deportiva fue otorgado a Eduardo Chicharro Calleja, deportista nacido en Alcalá que destacó en fútbol desde muy joven, pasando por el C.D. Avance y las categorías inferiores del Real Madrid, donde llegó al segundo equipo (Plus Ultra) y disputó amistosos con el primer equipo en la época de las cinco Copas de Europa. Posteriormente fue cedido al Pontevedra C.F., con el que vivió el ascenso a Primera División, representando una carrera marcada por el talento, el esfuerzo y la proyección desde Alcalá al fútbol nacional. Paralelamente, cabe destacar que desde muy joven compitió al más alto nivel en baloncesto, jugando en el equipo que por entonces tenía la R.S.D. Alcalá participando en el ascenso a la Primera División Castellana que clasificaba para jugar la fase final de la Liga Española. Todo ello agranda la figura de Eduardo Chicharo como un deportista completo, siendo el único español que ha jugado en competición oficial contra los primeros equipos del Real Madrid de fútbol y baloncesto.
De Chicharo Calleja se puede decir que ha sido el mejor futbolista alcalaíno hasta los años ochenta en que comenzaron a irrumpir en el fútbol complutense figuras como Gaby Moya, Antonio Acosta, Jaime Sánchez, y después, ya mucho más recientemente, el más laureado hasta el momento, Nacho Fernández.
Buque insignia del Pontevedra del ‘hay que roelo’, aquel equipo que hizo tan extraordinario papel entre el año 1965 y 1970 en primera división, en el estadio pontevedrés de Pasarón sigue siendo considerado un héroe y un referente histórico, uno de los futbolistas más importantes del club granate.
Cláusula del miedo
El futbolista alcalaíno se convirtió en los años sesenta del siglo XX en un auténtico ídolo para la juventud de Alcalá por ser el primer jugador complutense que llegó a la primera división del fútbol español. En su carrera como futbolista hay hitos que llaman mucho la atención. Cuando el Pontevedra subió a primera división el alcalaíno estaba cedido allí por el Real Madrid; por entonces no tenia sitio en el primer equipo entrenado por Miguel Muñoz y consiguió la cesión al club gallego. Con la visita del Real Madrid a Pasarón llegó el problema ya que el club blanco no permitía que sus dos jugadores cedidos, Chicharro Calleja y Ribada, jugaran contra el club blanco. Entonces aquello era una novedad; fue lo que hoy en los contratos de cesión se denomina la cláusula del miedo. La afición pontevedresa, que llenaba cada domingo el estadio de Pasarón, mostró su indignación y acogió al Real Madrid con muchas protestas que hicieron que el presidente Santiago Bernabéu reconsiderara la decisión permitiendo que el Pontevedra eligiera a uno de los cedidos para jugar ese encuentro. El elegido fue el alcalaíno lo que muestra la importancia que tenía para el club granate.
Chicharro Calleja brillo como defensa en aquel magnífico equipo pontevedrés que llegó a ser líder de la primera división y que a finales de 1965 acabó como subcampeón de invierno. Por entonces la máxima categoría del fútbol español la disputaban sólo 16 equipos. Pasarón se convirtió en un campo inexpugnable. Su importancia en el Pontevedra fue tal que el club pagó al Real Madrid por su fichaje definitivo un traspaso de 200.000 pesetas, todo un dineral en la época. El de anoche ha sido el gran homenaje al futbolista en su ciudad natal ya que hasta ahora había recibido más reconocimiento en Pontevedra que en Alcalá.
Le hizo entrega del premio el presidente de la Sociedad de Condueños, José Félix Huerta, compañero suyo como jugador de baloncesto de la RSD Alcalá. Fue algo muy especial para él ya que lo recibió en el Teatro Salón Cervantes, que hasta su adquisición por parte del Ayuntamiento fue propiedad de su familia, concretamente de su tío Pepe Calleja, otro de los grandes nombres del deporte de Alcalá.

















































