Alcalá de Henares, 1 de febrero de 2026.- El Alcalá es una montaña rusa de emociones, al menos en lo que va de año. Tan pronto está en las parte baja como en lo más alto contemplando el paisaje que se ve desde ella. Esta vez ha tocado la sonrisa, la parte más feliz de este carrusel de emociones al que se han sumado resultados de otros partidos que han apretado por arriba la clasificación y han vuelto a dejar al Alcalá en una zona cómoda de la mitad de la clasificación superando a dos equipos madrileños como el Navalcarnero y el Fuenlabrada.
Era un partido trampa porque no vencer hubiera sido ratificar una peligrosa crisis y dejar al Alcalá probablemente en puestos de descenso. Y además el Moscardó se la jugaba también en el Val. Lo que pasa es que el equipo de Usera ha demostrado las razones por las que está abajo en la clasificación. Es penúltimo y la verdad es que a tenor de lo visto tiene un futuro muy complicado en esta segunda división RFEF.
Puede que haya tenido algo que ver el rival, que como decimos no está para florituras y ha mostrado muchas carencias, pero sí es cierto que el tono que ha mostrado hoy el equipo de Vivar Dorado ha sido muy diferente al del domingo pasado en Getafe y en general a la indolencia que ha parecido tener en algunos encuentros. Vayamos con algunas claves:
La primera quizá haya sido la solidez defensiva a la que ha vuelto el equipo. El regreso a la zaga de Caste y sobre todo de Chete ha dejado sobre todo criterio. Jugadores como Javi Jiménez y Dani Marín han cumplido con creces, lo mismo que Marco. Pero Chete aporta mucho criterio en el juego defensivo y en el inicio de las jugadas de ataque, y algo parecido le ocurre a Caste. Y no hay que olvidar que está por jugar una vez que se recupere, Álvaro Santiago. Edu Viaña es todo un seguro por la banda derecha y si además de defender es capaz de crear peligro e incluso marcar gol como hoy el 2-0 a los 16 minutos, su peso en el equipo es enorme. Dani Nieto parece estar mucho mejor por la izquierda a pierna cambiada que por la derecha.
En el medio campo si Sergio Marcos está bien, el equipo funciona como un reloj y muy pocas veces no lo está. Hoy ha sido un buen día para el de Sacedón escoltado por Aitor González en funciones más de contención en la medular y de un buen Izan González haciendo de enganche con el ataque en una posición en la que no le había visto mucho. Hoy Izan González ha hecho más de Borja Sánchez que de Izan.
Por delante de los tres hombres del centro del campo puro y duro han estado Samu Guillén, que se ha marcado un excelente partido, sobre todo en la primera parte marcando el 1-0 y robando balones y conectándolos con los dos hombres más adelantados que han sido Javi Hernández como media punta y Koné como delantero centro aprovechando su altura y envergadura.
Miedo escénico
Llegados a este punto uno recuerda a un histórico del deporte alcalaíno, el que fuera entrenador del Club Juventud Alcalá de baloncesto, Luis Rodrígo cuando en los años noventa pedía un pívot afroamericano muy alto y muy corpulento. En el Alcalá de fútbol Koné hace ese papel de un pivot en el baloncesto salvando las distancias. Koné ha demostrado que mete miedo con su altura y su movilidad y es capaz de abrir la lata en los balones altos, pero sobre todo, fija a defensas que no le pierden la vista, y permite jugar mucho más cómodo a Javi Hernández y a otros jugadores del Alcalá que se suman al ataque.
Estrategia
Dicho todo ello y aprovechando esas condiciones que en el juego impone Koné, el Alcalá ha basado hoy su victoria en la letalidad que ha demostrado en el juego a balón parado. Los tres goles que ha marcado al Moscardó hoy han sido muy parecidos en el sentido de que se han iniciado prácticamente en las mismas posiciones donde se han señalado faltas. Junto a la banda, en la línea de tres cuartos del ataque del Alcalá, dos a la derecha y uno a la izquierda. Todas ellas han salido de las botas de Javi Hernández.
El primer gol, a los 16 minutos ha sido de manual. Javi Hernández la ha sacado muy alta buscando la posición de Koné. El de Costa de Marfil se ha elevado para tocar el balón hacia atrás donde ha aparecido Samu Guillén para rematar a gol.
El segundo, en el minuto 45, ha sido con otra falta prácticamente en el mismo sitio junto a la banda derecha. El miedo de los defensas del Moscardó estaba puesto en el africano. Pero esta vez el balón ha ido más bajo para que lo rematara Edu Viaña anticipándose a la defensa.
El tercero y la sentencia definitiva ha llegado a los 64 minutos, esta vez desde la izquierda pero en una posición de la pelota muy parecida a la de los otros goles. Esta vez la defensa no estaba solo atenta a Koné, sino a todo el que estaba en el área para evitar el remate. Pero Javi Hernández se ha inventado el gol más espectacular de la temporada con un zurdazo desde más de 40 metros que se ha colado como un obús en la portería del Moscardó.
Incluso han podido ser más los goles porque el Alcalá no ha dejado de dominar el balón y de atacar para conseguir una victoria que puede ser todo un bálsamo.















































