Alcalá de Henares, 6 de abril de 2025.- Hay que esperar a ver campeón al Alcalá. El empate a uno de este mediodía en el abarrotado estadio municipal del Val con más de 4.000 espectadores ni le ha servido al equipo rojillo para cantar el alirón, ni le ha servido al Rayo Vallecano para acortar distancias entre el Alcalá y ellos mismos. Es más: aunque parezca paradójico, si alguien ha salido beneficiado de este empate no es otro que el Alcalá puesto que ve que ha pasado una jornada más y con este reparto de puntos se sigue manteniendo la diferencia de doce puntos cuando sólo quedan en disputa quince.
Definitivamente el Rayo no va a sacar nada de este empate mientras que al Alcalá lo único que le ha supuesto ha sido posponer la celebración una semana y el fastidio de que va a caer en el domingo de Ramos. Incluso es hasta un resultado especialmente malo para el Rayo, que es quien más urgencias tiene. No hay que olvidar que las posibilidades de que este equipo acabe campeón son tan exiguas que cuesta encontrarlas. Y lo que es peor: el Torrejón, tercer clasificado, se les echa encima. Tras la victoria torrejonera en su propia casa de las Veredillas ante el Leganés B, los vecinos del Corredor del Henares se han puesto a solo tres puntos de Rayo Vallecano y el domingo próximo juegan en Vallecas segundo y tercero. Imagínense que al final es el Torrejón el que le echa una mano al Alcalá para cantar el alirón en la próxima jornada.
Las cuentas son claras. Si el Alcalá derrota la próxima jornada al Cala Pozuelo será campeón independientemente de lo que haga el Rayo Vallecano en su casa ante el Torrejón. El Cala Pozuelo visitará el Val con las urgencias que da estar a cuatro puntos del descenso. Vienen de una buena racha pero hoy por hoy el Alcalá es muy superior. Sin embargo, esto es fútbol y puede ocurrir de todo. Y ahí entra la probabilidad de una derrota del Rayo Vallecano en su casa ante el Torrejón. Eso le dejaría al Alcalá campeón, incluso perdiendo en casa ante el Cala Pozuelo, y al Torrejón segundo clasificado.
Por eso decimos que es cuestión de tiempo. Desgraciadamente no ha podido ser hoy. ¿Decepción? A todo el mundo en Alcalá le hubiera gustado celebrar el ascenso hoy. Era el Rayo Vallecano el rival, y lucía un día maravilloso.
Campo lleno
Había ganas, confianza y una afición que no ha dejado de animar y, lo que es más importante, ha llenado el campo. Al final ha habido más de 4.000 espectadores. Pero no ha podido ser. El Rayo ha demostrado por qué está segundo y además ha sido un Rayo muy diferente al de las últimas jornadas, mucho más sólido atrás y con la chispa que viene demostrando a lo largo de la temporada.
El Alcalá ha buscado tener la pelota y la ha tenido pero esta vez le ha faltado puntería y se ha encontrado enfrente con un guardameta rayista, Juanpe Gil, que ha parado mucho y bien. Además el filial de la Franja, que hoy ha jugado de negro, ha ajustado mucho mejor su defensa.
No ha sido un buen primer tiempo del Alcalá, al que se le ha visto cierta precipitación y algunos desajustes defensivos. A los 16 minutos ha sorprendido una subida por la derecha del carrilero De las Sías, convocado el viernes con el primer equipo rayista. El defensa ha pisado área superando a Niesto y con un recorte a Sousa que al dejar su pierna ésta ha interceptado al rayista cayendo al suelo. Penalti ingenuo, pero penalti al fin y al cabo. Lo ha tirado Etienne Eto’o y aunque el meta Carlos Pantoja ha adivinado la trayectoria, el balón ha entrado muy ajustado al poste.
El 0-1 ha echado para atrás al Rayo mientras que el Alcalá ha visto como lo ocurrido no estaba en el guion de la fiesta. El público no ha dejado de animar y aunque el dominio era rojillo lo cierto es que peligro real no ha habido y así se ha llegado al descanso.
Sólo un equipo en la segunda parte
En la segunda mitad el monólogo alcalaíno ha sido absoluto. El Alcalá se ha lanzado al ataque encerrando al Rayo Vallecano en su terreno gracias a una presión en todo el campo y a un buen juego de toque del Alcalá. Sergio Marcos ha estado inconmensurable como cerebro del equipo y sirviendo balones a derecha e izquierda.
El Alcalá ha tenido claras ocasiones y unas veces la falta de puntería y otras la labor del meta rayista Juanpe Gil han impedido que llegaran varios goles a favor del Alcalá. A los 66 minutos ha llegado un certero pase a Álvaro Portero que ha ganado la espalda a los defensores para lanzar un disparo que ha entrado como un obús en la meta rayista.
Los de Vivar Dorado no han dejado de atacar y cuando el Rayo, consciente de que el empate no era bueno para ellos, ha adelantado líneas, la defensa del Alcalá ha resuelto bien e incluso ha habido margen para que Carlos Pantoja mostrara bien cerrado el candado de su portería en una postrera ocasión rayista.
Al final, empate que no sirve para cantar el alirón pero que acerca un poco más al Alcalá al éxito.
















































