Alcalá de Henares, 31 de agosto de 2025.- El Muralla Camp, el espectáculo que reunió finalmente a tres formaciones distintas y que se caracterizó por el buen humor, por el colorido y por algo de nostalgia mezclada a partes iguales, se ha erigido como el indiscutible triunfador de Los Conciertos de la Muralla en ferias. Otra cosa muy distinta es lo que ocurra en septiembre con este ciclo en el que se esperan grandes actuaciones y mucho público.
No partió bien el Muralla Camp, con la baja por una faringitis de King África. Sin embargo, las otras tres formaciones lograron que no se echara de menos a ‘ la booombaaa’ y viendo el resto de la ‘tarde-velada’ , Ladilla Rusa, Ojete Calor y OBK dejaron a King África como un entrañable recuerdo estrambótico.
Para empezar, calentó los motores de la diversión en el recinto amurallado un espectáculo que podríamos considerar surrealista como el Bingo Party Drag Brunch. Incalificable explicarlo pero muy divertido. Todo un acierto para afrontar las actuaciones de los tres grupos.
Ladilla Rusa
Ladilla Rusa, el dúo catalán que ya se conocía en el Alcalá del Festival Gigante, dejó la impronta una vez más en la ciudad complutense de su desenfado, de sus letras humorísticas mezcladas con el electropop y la rumba catalana, entre otros géneros. El suyo es otro de esos estilos difícil de clasificar, lo que demuestra su originalidad.
Ojete Calor
Con el subnopop de Ojete Calor llegó el clímax al recinto amurallado. El desparrame de Carlos Areces y de Aníbal Gómez fue de tal calibre que llevó al éxtasis a los 4.300 espectadores que compraron su entrada, lo que convirtió al Muralla Camp en el éxito de este ciclo artístico en ferias.
Con éxitos como ‘Mocatriz’ o ‘Tonta Gilipo’ se coronaron los Ojete Calor como los reyes indiscutibles del Pop del Absurdo, expresión acuñada para este artículo porque ellos acuñaron para sí el término Subnopop y aseguran que para entender que es Ojete Calor hay que mezclar a Prince y las partituras de Parchís: “Ojete Calor es -según ellos- lo sale por el desagüe del retrete fruto de esa combinación”.
Ojete Calor sería para nosotros una mezcla entre la frescura y el desenfreno que aportaron el dúo formado en los ochenta por un jovencísimo Pedro Almodóvar y Fabio McNamara y el surrealismo de Los Hermanos Calatrava. Es una deliciosa incongruencia.
Cerró la velada la seriedad y la nostalgia de OBK con su mirada puesta en la música electrónica de los años noventa del siglo XX. OBK es ahora mismo el músico y cantante Jordi Sánchez, que fue capaz de mantener muy alto el nivel de una noche para el recuerdo en Alcalá.
© 2023 Elpuerta.com - Información de la ciudad de Alcalá y su comarca.
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