Alcalá de Henares, 18 de octubre de 2025.- La Virgen del Carmen ya es la tercera imagen mariana de Alcalá que ha sido coronada canónicamente según los requisitos establecidos por la Iglesia y que se aprobó en este caso por parte del obispo Juan Antonio Reig Pla, hoy emérito diocesano. Anteriormente la Virgen fue coronada en las advocaciones de María Santísima de la Soledad y del Val, patrona de la ciudad complutense.
La coronación ha tenido lugar hoy en la iglesia Magistral Catedral de Alcalá en una ceremonia presidida por el obispo Antonio Prieto, que ha sido quien ha colocado las coronas a la Virgen del Carmen y al Niño Jesús. Las coronas han sido llevadas en andas por una representación de la sociedad complutense encabezada por la alcaldesa de Alcalá, Judith Piquet, y formada también por una representante de la hermandad del Carmen, una religiosa de las Siervas del Hogar de la Madrid y una representante de la orden del Carmelo. La imagen carmelita ha recibido la coronación como Reina del Cielo en tanto es la Madre de Dios, y como puerta que es, abre el cielo a los fieles.
Siete años de espera
Ha llegado por fin el momento más esperado para la Hermandad Sacramental de la Virgen del Carmen de Alcalá desde su fundación en 1630, el de la solemne misa pontifical de coronación de la imagen carmelita por parte del obispo de la diócesis complutense, monseñor Antonio Prieto Lucena. La coronación canónica es un acto institucional que otorga el derecho de imponer una corona a una imagen de la Virgen María que es ampliamente venerada en una diócesis o localidad específica. Este rito, establecido en el siglo XVII e incorporado a la liturgia católica en el siglo XIX, resalta la devoción hacia la Virgen María y reconoce su papel en la historia de la salvación. Además, es un ritual sagrado que expresa la profunda fe de los católicos hacia la Virgen, considerándola como Reina del Pueblo de Dios. La Hermandad se ha preparado durante siete años para este momento tan especial cumpliendo con los criterios y exigencias que determinó el obispado complutense tras la concesión en 2017 de este privilegio.
La coronación ha sido en la misa pontifical oficiada por el Obispo, a quien han acompañado numerosos sacerdotes y miembros de la orden del Carmen. También han asistido otras hermandades de la ciudad y de otras localidades, que se han sumado con su presencia a un acto tan importante. La misa ha sido cantada por los solistas, coro y orquesta del Orfeón Complutense, que ha interpretado la Misa de la Coronación de Mozart durante la ceremonia.
Esta coronación canónica ha implicado actos culturales (conciertos y exposiciones), religiosos (como la visita de la imagen de la Virgen a las parroquias de la ciudad y a varios colegios), formativos (distintas charlas impartidas para profundizar en el conocimiento de María, o en el sentido de esta celebración que se va a vivir, entre otros temas) y solidarios (la Hermandad ha reunido más de 17.000€ que se han destinado a diferentes necesidades sociales).
También los cultos centrales son una pieza clave en esta celebración. Por ello los días 14, 15 y 16 de octubre se celebró en el convento del Corpus Christi un triduo preparatorio para la coronación canónica, siendo la tarde de ayer 17 de octubre el momento elegido para trasladar la imagen de la Virgen hasta la Catedral por las calles Colegios, Santa Úrsula, Gallo, Trinidad, Cárcel vieja, callejón de Santa María la Rica, Empecinado y plaza de los Santos Niños.
Coronación
Tras la homilía de la misa pontifical, el obispo ha subido al trono de la Virgen y ha impuesto la Corona primero al Niño Jesús y a continuación a la Madre, culminando toda esa larga preparación de la Hermandad. La Virgen ha estrenado , además de las dos coronas, el cetro de reina. También estrena el hábito, que ha sido donado por un grupo de hermanos, estrena una media luna que ha sido donada por un particular, estrena también un juego de escapularios de plata, que también ha sido donado por un grupo de hermanos. La capa que ha portado la Virgen durante la coronación ha sido cedida por la comunidad carmelita del Santo Ángel de Sevilla. La Virgen también ha portado la medalla de plata de la ciudad.

















































