Alcalá de Henares, 4 de mayo de 2026.- El torero alcalaíno Jorge Martínez del Amo, Paquiro Chico, está de celebración este año puesto que se cumplirán el 11 de junio los 20 años desde que tomó la alternativa en la plaza de toros de Paracuellos de Jarama recibiéndola del también alcalaíno Jesús Romero y con Sergio Marín como testigo. Durante estos cuatro lustros Paquiro Chico no ha dejado de torear. Fundamentalmente lo ha hecho como sobresaliente lo que le ha permitido en no pocas ocasiones mostrar su arte, como ocurrió el 1 de mayo en una corrida mixta con dos matadores de toros y un novillero en Horche (Guadalajara), una plaza que le trae excelentes recuerdos puesto que allí ha oreado 3 novilladas picadas y con la del otro día 3 corridas de toros. Para celebrar estos 20 años de matador de toros Paquiro Chico quiere hacer temporada este año y su objetivo es torear diez o doce corridas, con la posibilidad incluso de torear un par de ellas en junio en Perú.
Paquiro Chico nació el 22 de diciembre de 1978 en Madrid. Debutó con picadores el 31 de mayo de 2001 en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), alternando junto a Jaime Castellanos y Marcos Galán. Ese año participó en tres novilladas, una de ellas en Burgos. El el 11 de junio de 2006 tomó la alternativa en la plaza madrileña de Paracuellos del Jarama, de manos de Jesús de Jesús Romero y en presencia de Sergio Marín, cortando dos orejas al astado de la alternativa.
Como sobresaliente ha tenido ocasión de brillar. El 1 de mayo en Horche, estuvo bien colocado en su sitio para cortar y llegó a recibir aplausos desde el tendido tras un quite a un banderillero. El sobresaliente es un torero que asiste a una corrida con el cometido de sustituir a uno de los actuantes en caso de que este no pueda continuar por lesión, cogida o cualquier otra circunstancia grave una vez comenzada la lidia. A diferencia de los habituales tres espadas que componen un cartel tradicional, el sobresaliente no forma parte activa de la corrida salvo que sea necesario. Sin embargo su labor es muy importante y tiene que estar perfectamente preparado.
El Reglamento Taurino establece qué debe haber un sobresaliente en los siguientes casos: Corridas mixtas, en las que se combinan rejoneadores y matadores de a pie; Corridas en solitario, también llamadas encerronas, donde un solo matador lidia todos los toros del festejo. En este caso, el sobresaliente debe estar preparado para tomar el relevo si el diestro titular no puede continuar; novilladas en solitario, en el caso de novilleros que se enfrentan a un lote completo sin alternantes; mano a mano, festejos en los que solo actúan dos participantes.
El sobresaliente debe vestirse de luces como el resto de los actuantes y mantenerse preparado durante todo el festejo. Su rol principal es el de estar listo para intervenir si uno de los diestros sufre una cogida o no puede culminar la lidia de su oponente. En ese caso, el sobresaliente puede entrar en el ruedo y rematar la faena, aunque no puede sustituir al matador en los demás toros de la corrida salvo autorización expresa de la presidencia. En las encerronas, su función es aún más relevante: si el único espada del cartel resulta lesionado, el sobresaliente pasa a lidiar el resto del encierro, por lo que se exige que tenga la experiencia suficiente para asumir esa responsabilidad.
La figura del sobresaliente recuerda que en la tauromaquia, todo está previsto hasta el último detalle para garantizar el desarrollo de un espectáculo tan incierto como es una corrida de toros. Aunque rara vez intervenga, su presencia aporta seguridad y continuidad al festejo, asegurando que el público pueda ver lidiados todos los toros anunciados y que los animales no queden sin su lidia reglamentaria.

















































