Alcalá de Henares, 14 de noviembre de 2025.- El encuentro que terminó con la agresión de los dos agentes de la Policía Nacional la madrugada del domingo 9 de noviembre en la calle Mayor no fue casual. Los agresores siguieron a los policías a los que habían increpado en la sala de fiestas situada en el edificio del mercado municipal de la ciudad complutense, a pocos metros de la plaza de Cervantes y de la calle Mayor. De hecho hubo una primera intervención policial para evitar que hubiera una agresión en el lugar. Los agresores habrían reconocido a los agentes, que se encontraban fuera de servicio, como funcionarios de la Policía Nacional.
Sin embargo, una vez que se hubieron calmado los ánimos y tras despistar a la dotación de un coche camuflado de la Policía Nacional caminando en dirección contraria a la que tomaron los agentes al salir de la sala de fiestas, fueron en busca de estos para atacar a dos de ellos una vez que se separaron de los otros dos para regresar cada uno a su domicilio.
Fuentes policiales confirmaron que los hechos ocurrieron poco después de las cinco de la madrugada del domingo. El grupo de agentes se había reunido para una cena entre compañeros y tras ella acudieron a una sala de fiestas situada en el edificio del mercado municipal en la calle Cerrajeros.
Ya allí dentro del establecimiento hubo un incidente cuando el grupo de agresores reconoció a los agentes del GOR. Los policías fueron increpados con frases como “a ver si sois tan valientes ahora que vais con uniforme”. Ese incidente hizo que los policías avisaran a las fuerzas de seguridad para que alejaran al grupo que les increpaba. En la zona quedó un vehículo policial camuflado con policías de servicio para evitar que se volviera a reactivar el incidente.
Con el cierre del establecimiento se vigiló por parte de esos agentes de servicio para garantizar la seguridad de sus compañeros. Sin embargo, según las fuentes policiales, estos policías de servicio pero sin uniforme debieron ser reconocidos por los agresores que para despistarles salieron en dirección contraria a los agentes del GOR que se disponían a regresar a sus domicilios. Eran cuatro policías y sus compañeros, al ver que el grupo que les había increpado se iba en dirección opuesta, decidieron regresar a su servicio nocturno habitual.
Sin embargo, los agresores realizaron una maniobra de despiste y cuando comprobaron la marcha del coche camuflado con los agentes de servicio, buscaron a los cuatro increpados localizándolo en la calle Mayor. Allí éstos se separaron y dos fueron en una dirección y los otros dos en otra, momento que aprovecharon los tres principales acusados para abordar de forma violenta a dos de ellos que seguían en la calle Mayor. Lograron derribarlos y ya en el suelo les patearon golpeándoles de forma muy violenta.
Las lesiones
Uno de los policías sufrió lo que en un primer momento parecía una fractura de clavícula pero finalmente las lesiones fueron menos graves y consistieron en un hombro dislocado. Las consecuencias de la agresión para el otro fueron mucho más graves ya que sufrió politraumatismos, alguno de ellos craneoencefálico, además de fractura mandibular y pérdida de piezas dentales. En un principio se dijo que eran tres los dientes perdidos pero informaciones de última hora hablan de que han sido más.
Más preocupante aún fue la lesión que tuvo en un ojo perdiendo la visión del mismo sin que hasta el momento se sepa si es una pérdida permanente o transitoria. Los dos agredidos fueron trasladados al hospital de Alcalá quedando éste último ingresado.
Con el ruido generado por la agresión los otros dos compañeros del GOR al parecer volvieron a auxiliar a los agredidos lo que pudo poner en fugar a los presuntos autores. Dos de ellos lograron darse a la fuga mientras que otro se introdujo en un establecimiento de hostelería de la calle Mayor que abre las 24 horas del día e intentó confundirse entre los clientes que a esas horas de la madrugada eran muchos. Allí fue atrapado por agentes de la Policía Nacional.
Los dos fugados han sido identificados mediante los interrogatorios realizados por efectivos de la comisaría de Policía Nacional a otros miembros del grupo agresor y al propio detenido, así como por la visualización de cámaras de seguridad. Se trata de dos hermanos que se habrían ido fuera de Alcalá a viviendas de otros familiares.
















































