Alcalá de Henares, 15 de febrero de 2o26.- La Casa de Soria celebró el Jueves Lardero, donde los socios compartieron mesa y mantel en el restaurante Sacromonte II, en la calle Cuenca,3, en el Val, con el menú típico del último jueves antes del Miércoles de Ceniza y por tanto del inicio de la Cuaresma. Ese día y ante la sobriedad del periodo cuaresmal y la abstinencia, los sorianos celebran una fiesta en la que el cerdo es el gran protagonista con un dicho típico de la capital castellana: “Jueves Lardero, pan, chorizo y huevo”. El concejal de Fiestas y Tradiciones Populares Antonio Saldaña y el edil socialista Miguel Castillejo les acompañaron en una de sus tradiciones más populares.
La del Jueves Lardero, una tradición secular de las tierras sorianas. Los miembros de la Casa de Soria en Alcalá con su presidente al frente, Miguel Ángel Marrón Pacheco, disfrutaron de esa merienda típica de exceso gastronómico como antesala de la contención que llega con la Cuaresma. Con este acto la Casa de Soria ha vuelto a recordar esa tradición, ya que allí es típico el Jueves Lardero merendar pan, chorizo y huevo, viandas a las que, desde hace unos años, se ha juntado el popular torrezno. Esta merienda se suele tomar en familia, excepto en el caso de los jóvenes que, todos los años, se van a merendar al campo, algo que el propio presidente de la Casa ha recordado durante la merienda en el restaurante.
Se trata de una tradición un tanto dura pues las temperaturas de esta época del año en Soria no es que sean de lo más agradable. Soria no es la única ciudad que celebra el Jueves Lardero entre chacinas, si acaso es una de las que mantiene más viva una tradición que, tiempo atrás, debía estar más extendida en toda España. En la cercana Aragón el refrán se transforma en “Jueves Lardero, longaniza en el puchero” y en las dos Castillas y Andalucía hay pueblos en los que existen tradiciones parecidas, con la carne de cerdo y los huevos como protagonistas.
Se cree que el origen del jueves lardero, como ocurre con todas las tradiciones de carnaval, se remonta a la Edad Media. Como pistoletazo de salida a estas fiestas, los vecinos se reunían y comían abundante carne de cerdo. Esto se hacía porque, llegada de la Cuaresma, debían abstenerse de comer carne, pero, además, como una muestra de cristiandad, en una época en que en España había muchos judíos y musulmanes conversos.
En la merienda de la Casa de Soria no faltó la música de las dulzainas para amenizar la sobremesa en una tradición que los sorianos rememoran cada año en un ambiente muy entrañable.

















































