Alcalá de Henares, 18 de octubre de 2025.- La Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid ha anunciado la adopción de medidas específicas de protección en relación con la gripe aviar después de detectar tres brotes de influenza aviar altamente patógena (H5N1) en apenas un mes, como el de la explotación agrícola de Valdemoro, o los casos más aislados de Alcobendas, Móstoles y Alcorcón. No se han detectado casos en Alcalá pero la gripe aviar se acerca a la ciudad complutense.
Debido a la situación originada por los brotes, el Ejecutivo regional ha decidido que las medidas de prevención se centren en los municipios de Móstoles, Leganés, Fuenlabrada, Boadilla del Monte, Arroyomolinos, Alcorcón, Brunete, Villaviciosa de Odón, Navalcarnero, Moraleja de Enmedio, Humanes de Madrid, Sevilla la Nueva, Getafe y la zona suroeste de la ciudad de Madrid.
Las medidas adoptadas incluyen la prohibición de utilización de ciertas especies de pájaros –de la clase anseroiformes y charadriiformes– como reclamo de caza, o la cría de patos y gansos con otras aves de corral y la cría de aves de corral al aire libre, según queda recogido en la disposición de la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Alimentación, incluida en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM).
También queda prohibido el suministro de agua a las aves de corral procedente de depósitos de agua –los cuales deben quedar siempre lo “suficientemente protegidos”– donde puedan acceder aves silvestres.
Asimismo, deberán extremarse las medidas de bioseguridad en las explotaciones de cría de aves de corral de cualquier tipo, y se prohibirá la presencia de aves de corral o cautivas en los centros de concentración de animales.
Estas medidas de seguridad y prevención surgen después de que en apenas un mes la Comunidad de Madrid detectara tres brotes de gripe aviar, el más destacado de ellos el pasado 1 de octubre en la localidad de Valdemoro, donde se vio afectada una explotación ganadera y hubo que sacrificar a más de 400.000 gallinas.
En numerosas ocasiones, las autoridades han recordado que la gripe aviar es un problema que afecta fundamentalmente a la salud animal, y que aunque existe un cierto riesgo para los seres humanos, los contagios son raros y la probabilidad de una epidemia sigue siendo muy baja. El riesgo de la gripe aviar para los humanos está principalmente asociado al contacto directo con aves infectadas o con entornos contaminados. Aunque el riesgo general para la población sigue siendo bajo, se han reportado casos esporádicos de transmisión del virus de animales a humanos”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) continúa monitoreando la situación de cerca, y recomienda mantener la vigilancia y fortalecer los sistemas de vigilancia global para detectar la propagación de los virus de influenza aviar lo más pronto posible.
En el último par de años, han saltados ciertas alarmas entre la comunidad científica porque, en el contexto mundial, la gripe aviar ha alcanzado una extensión geográfica sin precedentes y se ha detectado el salto a un número nunca antes visto de especies diferentes, incluyendo muchas de mamíferos. De hecho, en países como Estados Unidos se han producido casos en humanos, algunos de ellos letales.
Las principales consecuencias de brotes de gripe aviar con las características de los detectados en España no inciden tan directamente en la salud humana. Sí hay consecuencias en lo económico puesto que los brotes provocan pérdidas importantes para los productores ganaderos y costes de compensación para los Gobiernos de los países afectados.
También provoca consecuencias ambientales ya que la alta mortalidad entre las aves silvestres altera los ecosistemas y la dinámica de las especies carroñeras. Por último, la proliferación de brotes puede afectar a los medios de vida rurales y a la seguridad alimentaria, con efectos en cascada sobre las cadenas de suministro.

















































