Alcalá de Henares, 11 de marzo de 2026.- Como todos los años por estas fechas, y ya son 22, la Fundación Rodolfo Benito Samaniego celebró el pasado martes 10 de marzo la ceremonia de entrega de sus Premios Anuales. Se trata del acto más significativo que compone la amplia agenda de la Fundación y en el que, en memoria del joven ingeniero alcalaíno asesinado en los atentados del 11 de marzo de 2004, se rinde homenaje a todas las víctimas del terrorismo. El solemne acto tuvo lugar en un espacio también solemne, como es el paraninfo de la Universidad de Alcalá.
Los Premios Anuales, compuestos de varias categorías, reconocen a personas individuales y a colectivos que destacan por sus aportaciones al fortalecimiento de los valores de convivencia y tolerancia en la sociedad, valores que forman parte de la misión y visión de la Fundación, así como a jóvenes ingenieros que, como Rodolfo, realizan brillantes proyectos de fin de Máster con aplicaciones sociales.
Miguel Delibes de Castro, Premio Individual Valores de Convivencia
El acto lo abrió la anfitriona del espacio en el que se celebró el acto, la Universidad de Alcalá, representada por la vicerrectora de Estudiantes, Emprendimiento y Empleabilidad, Eva Senra Díaz , quien dio la bienvenida a todos los asistentes en nombre de la institución. La primera categoría del premio en ser entregada fue el Premio Individual Valores de Convivencia, que recayó en Miguel Delibes de Castro, biólogo y científico de reconocido prestigio que ha dedicado su vida a la investigación y conservación de la naturaleza, en especial de la fauna ibérica. Hijo del célebre escritor Miguel Delibes, ha desarrollado una brillante trayectoria académica y científica en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), donde ha impulsado numerosos proyectos sobre biodiversidad y especies en peligro de extinción. Recibió el premio por su compromiso con la divulgación ambiental y la defensa del patrimonio natural, que lo han convertido en una referencia ética y científica en España.
En su intervención Delibes hizo referencia a que a veces se ataca injustamente a aquellos que dedican su vida al cuidado del Medio Ambiente diciendo que se olvidan de las personas. Para Delibes es justo lo contrario: cuidar del entorno natural es cuidar a las personas.
La Sociedad de Condueños, Premio Colectivo Valores de Convivencia
El Premio Colectivo Valores de Convivencia fue entregado a la Sociedad de Condueños de los edificios que fueron Universidad, fundada en 1851 por un grupo de ciudadanos de Alcalá de Henares y nacida del compromiso ejemplar de proteger el legado histórico de la antigua Universidad Cisneriana tras su traslado a Madrid en 1836. Ante la amenaza de desaparición de sus edificios más emblemáticos, estos vecinos reunieron 90.000 reales y constituyeron una sociedad pionera en España dedicada exclusivamente a la conservación del patrimonio artístico. Gracias a aquella iniciativa —la primera de carácter privado creada para salvar un conjunto monumental— se preservó la manzana fundacional universitaria, hoy integrada en la Universidad de Alcalá y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998. Durante 175 años, la Sociedad ha sido garante de la conservación de espacios tan simbólicos como el Colegio Mayor de San Ildefonso, cumpliendo fielmente el espíritu altruista de sus fundadores. Su modelo, basado en la implicación ciudadana y la transmisión generacional del compromiso cultural, ha permitido que este legado llegue vivo hasta nuestros días. La cesión de los edificios a la Universidad y su activa participación en la vida cultural complutense evidencian una trayectoria marcada por la generosidad y el servicio público. Por todo ello, la Sociedad de Condueños encarna de manera ejemplar los valores de convivencia, cooperación y orgullo compartido que este Premio Colectivo reconoce.
José Félix Huerta, presidente de la Sociedad de Condueños, recogió el premio y dijo que el homenaje era un homenaje a una institución (la Universidad), a un persona (Cisneros) y a una ciudad (Alcalá de Henares).
Premio a la Innovación Tecnológica y menciones honoríficas
El Premio a la Innovación Tecnológica fue otorgado a Bidane Jiménez Martínez, de la Universidad Carlos III de Madrid por el Trabajo de Fin de Máster titulado “Diseño y desarrollo de un antebrazo sensorizado para detección de movimiento”, realizado bajo la dirección del profesor Dorin Sabin Copaci. En palabras más sencillas, el proyecto ganador de Bidane Jiménez consiste en una especie de exoesqueleto que ayuda a aquellas personas que tienen que levantar grandes pesos (como los mozos de equipaje de los aeropuertos) a hacer más fácil su labor, implicando menos esfuerzo físico y, por consiguiente, menos posibilidad de lesiones.
Las Menciones Honoríficas exaequo fueron para Juan Manuel Cantarero Angulo, de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid, por el Trabajo de Fin de Máster titulado “Sistema de separación automática de grillos por sexo – Solución embebida de bajo coste usando YOLOV8 y RASPBERRI PI”, realizado bajo la dirección de los tutores Mattheu Smith y Andrés Sebastián; y para Aníbal Rozada Suárez, de la UNED, por el Trabajo de Fin de Máster titulado “Sistemas Instrumentados de Seguridad (SIS) Entorno de desarrollo y gestión Según IEC 61511”, realizado bajo la dirección del profesor Elio San Cristobal Ruiz.
Intervención de la presidenta
La presidenta de la Fundación Rodolfo Benito Samaniego, Ana Hidalgo, concluyó el acto con unas palabras de felicitación a los premiados y agradecimiento a los asistentes. En su alocución, la presidenta afirmó que la labor de la Fundación es hoy más necesaria que nunca ya que vivimos en un mundo cada vez más complejo en el que los sistemas democráticos empiezan a estar cuestionados y en el que lamentablemente la violencia sigue formando parte de nuestro día a día. “La defensa de los valores democráticos, añadió Hidalgo, no es solo responsabilidad de los políticos sino que la sociedad civil, a través de asociaciones y fundaciones como la de Rodolfo Benito, está llamada a desarrollar un papel esencial en defensa de esos valores”.
Con el guitarrista Enrique Bermúdez
Como en todos los actos de entrega de Premios Anuales, el acto contó con un elegante acompañamiento musical a cargo del guitarrista Enrique Bermúdez, un experimentado artista que ha colaborado, entre otros, con Indio Gitano, Dieguito ‘El Cigala’, Niña Pastori, Nati Mistral y actualmente forma parte del elenco de músicos del Ballet Nacional de España. Interpretó magistralmente las piezas musicales Soleá, Asturias y Bulería.
Como anécdota de la jornada, dos de los premiados tuvieron que abandonar el acto antes de su finalización. Miguel Delibes tuvo que regresar de urgencia a Sevilla puesto que su mujer había sufrido un accidente doméstico y José Félix Huerta tenía que acudir a un acto de la Sociedad de Condueños que coincidía parcialmente en el tiempo con la ceremonia de los Premios Anuales.
Una edición más, estos premios se erigen como un homenaje constructivo a las víctimas del terrorismo y bucean en el recuerdo de Rodolfo para proyectarse hacia el futuro con ánimo positivo promoviendo los valores de convivencia, tolerancia y respeto al tiempo que nos invitan a todos a una profunda reflexión sobre el mundo en el que vivimos.
















































