El Barrio Venecia primero y la Ciudad del Aire después, recuperaron la tranquilidad y ahora los problemas que produce la mujer sin techo de origen africano que tuvo en jaque a los vecinos, se han trasladado con ella a la Ciudad 10 donde se ha instalado en un jardín situado en la calle Juan Ramón Jiménez junto a la calle Villamalea.
Esos problemas que ya vivieron los vecinos del Barrio Venecia y de la Ciudad del Aire, los están viviendo ahora los de las Ciudad 10, concretamente por la suciedad que acumula esta mujer en la calle al sacar la basura de los contenedores y de la inseguridad que produce entre niños y personas mayores, además de ruidos.
La actitud de esta mujer fue una pesadilla para muchos vecinos de la Ciudad del Aire y antes para los del barrio Venecia, especialmente de la calle Gran Canal. En esta, justo en la zona ajardinada situada junto a la pista deportiva, estuvo instalada en los últimos momentos y la situación de hartazgo de muchos residentes del barrio llegó a tal nivel que se propusieron crear una asociación vecinal para dirigirse a las autoridades y pedir ayuda.
En el Barrio Venecia, como ocurrió después en la Ciudad del Aire, las molestias en forma de ruidos, suciedad, desórdenes de la convivencia y, en última instancia, inseguridad, derivadas de la actitud de esta mujer provocaron una clara situación de degradación del barrio. En Ciudad 10 ya los vecinos están comprobando la acumulación de suciedad y las voces que a gritos realiza frecuentemente. Además ya ha habido una agresión a una mujer y las molestias en el centro comercial situado al lado son ya patentes según personal del mismo.
Ya lo relataron los vecinos del barrio Venecia y después los de Ciudad 10: “El problema para ellos “no es que estas personas estén aquí. Es que se comportan en tono amenazante, se han producido robos, le piden a la gente ejerciendo una sensación de intimidación. Sobre todo hay gente mayor que se asusta porque notan un cierto tono intimidatorio”.
Desde su llegada al barrio Venecia los incidentes con intervención policial se fueron sucediendo al mismo nivel que creció la indignación. “Esta persona habita en los bancos y lo peor es que va sacando basura de los contenedores y la va depositando alrededor de los bancos. Llega a un punto en el que no se puede ni pasar por la acera o por el parque donde está ahora. Cuando pasas al lado de ella te insulta y te chilla. Se abalanza sobre las mujeres mayores para pedirles dinero y ellas se sienten intimidadas”, dijo entonces, José Antonio, vecino. Esa pauta de comportamiento que ahora se está produciendo en la Ciudad 10.
La acumulación de enseres y suciedad hace pensar en un síndrome de Diógenes, pero en la calle. Además los vecinos sospecharon en la calle Gran Canal que allí ejerció la prostitución, al lado de la pista donde juegan los niños. “También agredió a varias personas más y los ruidos que provoca a voces o poniendo música con el teléfono móvil y un altavoz son horribles. Se pone a dar voces por la noche y de madrugada. Además rompió espejos de coches aparcados y provocó daños en otros”.
















































Se os ha olvidado comentar que provocó varios incendios y que hacía sus necesidades en mitad de la vía pública