Alcalá de Henares, 20 de abril de 2025.- Fin de la Semana Santa majestuoso con la procesión de Cristo Resucitado y su encuentro con la Virgen de la Salud y el Perpetuo Socorro. La lluvia dejó salir a la procesión de la Pascua de Resurrección y su cofradía lo aprovechó como la ocasión lo merecía, por sí misma, por la Semana Santa de Alcalá y por todas las cofradías de la ciudad, en especial por las que han visto alteradas o suspendidas sus procesiones.
Durante cuatro horas procesionó la hermandad de la Resurrección con toda la dignidad que la viene acreditando y con ese tono algo diferente al que imprimen a sus procesiones otras cofradías por el propio significado del día. La Pascua de Resurrección no es una fiesta triste ya que el dolor por la muerte de Cristo deja paso a que ha resucitado para la salvación de los fieles. La cofradía hace penitencia, sí, pero la finalización del triduo pascual con ese buena noticia de la Resurrección deja otro sentimiento. Es un día de luz que se impone sobre las tinieblas.
La cofradía se sobrepuso al disgusto del año pasado en que la procesión hubo de quedar en la Catedral Magistral por culpa de la lluvia. Y con todo el temor del mundo por la posibilidad de lluvias que marcaban las previsiones meteorológicas, salieron para hacer su estación de penitencia gozosa y de petición de perdón por los pecados cometidos, como corresponde a todo acto penitencial.
En esta ocasión destacó como novedad la presencia de personal del SAMUR Protección Civil, sanitarios que con su uniforme escoltaron las imágenes en esta cofradía fundada por sanitarios y que tomó como advocación mariana la de la Salud y el Perpetuo Socorro.
Pero el momento más importante de la procesión, que contó con la presencia de la alcaldesa y de concejales del gobierno y de la oposición, además de la del secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, y la presencia institucional de todas las cofradías penitenciales de Alcalá, fue el del encuentro en la plaza de los Santos Niños, un encuentro en el que un año más destacaron las saetas de la artista Sonia Andrade.














































