Alcalá de Henares, 8 de octubre de 2026.- La ciudad de Alcalá de Henares acoge desde ayer y hasta el próximo 13 de octubre el XXXIV Congreso Internacional de la Unión Europea de Paracaidistas (UEP), organizado por la Federación Nacional de Asociaciones de Veteranos Paracaidistas de España (FENASVPE).
El acto de apertura contó con la presencia de la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet Flores, el rector de la Universidad de Alcalá, Carmelo García, el jefe de la Brigada Almogávares VI de Paracaidistas (BRIPAC), Pedro Luis Gutiérrez Alcalá, y el General de División retirado Juan Cifuentes Álvarez como presidente de FENAVSPE, junto a representantes de las entidades participantes.
El encuentro reúne en la ciudad a casi medio centenar de veteranos paracaidistas de las federaciones integradas en la UEP, organización que agrupa a entidades de diez países europeos.
El general de División Juan Cifuentes, que dirigió la Brigada Paracaidista en la que prestó servicio
durante más de 20 años, es el presidente de los veteranos paracaidistas españoles y europeos. La elección de Alcalá en plena Semana Cervantina como un reconocimiento a la dimensión de soldado de los Tercios españoles que tuvo Miguel de Cervantes tiene que ver con que este año la presidencia de turno de la UEP le corresponde a España, a la Federación Nacional de asociaciones de Veteranos Paracaidistas de España (FENASVPE), y por lo tanto la organización del congreso que ha traído a la ciudad complutense a casi medio centenar de veteranos europeos que desarrollarán un intenso programa de actividades con conferencias y mesas redondas sobre la evolución histórica de las unidades paracaidistas europeas y su contribución a la Defensa Europea, con intercambio de experiencias entre federaciones nacionales de distintos países europeos.
También realizan actividades formativas dirigidas a jóvenes y público general para fomentar el conocimiento de la cultura de defensa y realizarán visitas culturales e históricas a las ciudades de Alcalá, Madrid y Toledo. Además, participarán en el desfile del Día de la Fiesta Nacional 2026, el 12 de octubre en Madrid.
El Congreso se inició ayer con una copa de encuentro en los jardines de la universidad de la plaza de
San Diego de Alcalá, acto al que acudieron la alcaldesa, el rector y el jefe de la Brigada Paracaidista, espera que acudan las principales.
La Federación Nacional de asociaciones de Veteranos Paracaidistas de España
(FENASVPE) la componen 2.000 socios agrupados en 23 asociaciones de veteranos
paracaidistas distribuidas por todo el territorio nacional. FENASVPE funciona como órgano
federativo de coordinación, representación y contacto entre las asociaciones y las Unidades
paracaidistas, así como con otros organismos y autoridades y entre sus motivaciones destacan el
amor a España, la lealtad a S.M. el Rey y el aprecio hacia las fuerzas paracaidistas de las que
formaron parte.
FENASVPE es miembro de la Unión Europea de Paracaidistas (UEP) desde 1991, una
organización con más de 30.000 socios, que engloba a las federaciones de veteranos paracaidistas
de 10 países europeos (Portugal, Francia, Italia, Alemania, Grecia, Chipre, Hungría, Serbia,
Polonia y España). La UEP se reúne anualmente por sistema rotatorio en un congreso y organiza
actividades culturales, de intercambio y deportivas a lo largo del año.
Entre los objetivos de la UEP, destacan: Su independencia política y religiosa y el respeto a las ideas
de los demás; sus valores basados en las tradiciones de las fuerzas paracaidistas de todas las épocas; la búsqueda de lo que une: experiencias compartidas, lealtad, camaradería, arrojo, honor
y sacrificio; el deseo de contribuir a la construcción de una Europa unida; la transmisión a los jóvenes
del espíritu paracaidista, especialmente el sentido del deber; el servir como guardianes de la historia
paracaidista de sus ejércitos, rindiendo homenaje a los héroes que les precedieron en el servicio de
las armas y el fomento de coordinación de acciones de solidaridad y ayuda entre sus miembros.
El general de División Juan Cifuentes, que dirigió la Brigada Paracaidista en la que prestó servicio
durante más de 20 años, es el presidente de los veteranos paracaidistas españoles y europeos. Este
militar, alcalaíno de adopción, dio el pregón de la Virgen del Val en 2025 y donó a la Virgen su bastón
de mando como jefe de la Brigada Paracaidista. Estuvo hasta 2016 dirigiendola y acabó su carrera
profesional hasta su pase a la reserva como general de división al frente de la comandancia general
de Baleares. Ahora es el presidente la Federación Nacional de Asociaciones de Veteranos Paracaidista
y por esta razón es el presidente de turno de la UER.
No cabe duda de que un acto así pone de manifiesto la tradición militar de Alcalá y paracaidista como
cuna del paracaidismo del Ejército del Aire y sobre todo del más importante por su operatividad
dentro de las Fuerzas Armadas, del paracaidismo del Ejército de Tierra.
El congreso de los veteranos paracaidistas europeos en Alcalá es un paso más hacia el retorno de la
Brigada Almogávares VI de Paracaidistas, nuestra BRIPAC, a la ciudad complutense. Lo va a hacer en
un futuro a corto y medio plazo con la instalación definitiva de su museo en la ciudad complutense,
concretamente en la residencia de suboficiales junto a Cuatro Caños, y con la creación del pabellón decargo del general jefe de la Brigada, la residencia oficial de máximo responsable de la unidad, quevolverá a la ciudad complutense. Pero ese no sería más que un primer objetivo ya que son muchos los miembros de las Fuerzas Armadas que la Brigada debería volver a Alcalá de alguna manera más efectiva.
La tradición militar de Alcalá
Hay que recordar que el traumático adiós de la Brigada Paracaidista, que dejó la ciudad complutense
al construirse su nuevo cuartel en Paracuellos de Jarama, dejó una importante cicatriz en la historia
reciente de Alcalá. En efecto, la ciudad alcalaína venía teniendo una importante guarnición militar
desde el año 1802 de forma estable con la llegada del Regimiento de Zapadores, aquellos que ha
retratado en un cuadro el pintor Augusto Ferrer Dalmau abandonando Alcalá el 24 de mayo de 1808,
en el contexto de la Guerra de la Independencia Española, siendo la primera Unidad Reglamentaria de
todo el Ejército Español que, como tal Unidad, se levantó contra el ejército invasor francés. Desde la
marcha de los paracaidistas del Ejército de Tierra, una parte de la ciudad de Alcalá ha soñado con la
llegada de una gran unidad militar para mantener la tradición castrense.
La Brigada «Almogávares» VI de Paracaidistas, más conocida como Brigada Paracaidista o BRIPAC, es
una Gran Unidad constituida, adiestrada y equipada para ser empleada como tal de acuerdo con la
doctrina específica terrestre. Integrada en la División «San Marcial» constituye, junto con el resto de
brigadas de la Fuerza Terrestre, uno de los elementos fundamentales para la proyección de fuerzas,
pudiendo ser proyectada como tal o servir de marco para la constitución de agrupamientos tácticos.
Su carácter y su especialidad dan flexibilidad al empleo de la Fuerza en todo el espectro del conflicto.
Como brigada ligera es una unidad que destaca por su rápido despliegue allá donde se la requiera.
La unidad suma un total de 3.000 componentes. Su distribución porcentual es de 5,7% de oficiales de
los cuales el 8% son mujeres, el 15% de suboficiales de los cuales el 5% son mujeres, y el 79,2% de
tropa de los cuales el 7% son mujeres, alcanzándose un porcentaje de mujeres total del 7%.
La Brigada Almogávares VI de Paracaidistas, heredera de las tradiciones de los Tercios, recibe su
nombre de los guerreros almogávares de la España de los siglos XIII y XIV, infantería ligera
acostumbrada a realizar incursiones en la profundidad del territorio enemigo y que llegó a operar en
lo más lejano del área mediterránea. El título de Caballero/Dama Legionario Paracaidista, concedido a
sus componentes, constituye un estímulo, además de una identificación con las tradiciones castrenses del Ejército Español.
La Brigada Paracaidista inicia su andadura en febrero de 1966 al recibir la Agrupación de Banderas
Paracaidistas las unidades de apoyo necesarias para poder combatir de forma aislada; manteniendo
de esta forma vivo el espíritu de aquellos primeros hombres que el 23 de febrero de 1954 realizaron
el primer salto paracaidista y que durante la campaña de Ifni-Sáhara (1957-58) abrieron el libro de su
historia, derramaron su sangre y entregaron su vida. Desde sus orígenes la unidad estuvo en Alcalá y
aquí siguen enterrados sus fallecidos además de que la vinculación social con la ciudad complutense
es muy estrecha.
















































