Alcalá de Henares, 28 de marzo de 2026.- La agencia espacial estadounidense NASA ha solicitado información y asesoramiento a investigadores de la Universidad de Alcalá vinculados al instrumento EPD de la misión Solar Orbiter para minimizar los riesgos que las radiaciones solares más peligrosas podrían suponer durante el primer ‘vuelo lunar’ desde 1972.
El próximo 1 de abril, si no hay ningún imprevisto, el cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) de la NASA despegará desde Cabo Cañaveral con cuatro astronautas a bordo y un destino inédito desde 1972 para las misiones tripuladas: la Luna. Así dará comienzo la Misión Artemis II, que se prolongará durante diez días y realizará un vuelo lunar antes de regresar a la Tierra.
La misión tiene el objetivo de hacer un acercamiento que sirva como preparación del primer alunizaje con este nuevo tipo de nave espacial durante la misión Artemis IV. A bordo de la nave Orion viajarán, por primera vez en una misión de este tipo, cuatro astronautas, tres de ellos de la NASA (Reid Wiseman-comandante de la Misión, Victor Glover y Christina Koch) y uno de la CSA (Canadian Space Agency), Jeremy Hansen.
La Universidad de Alcalá (UAH) va a ser uno de los principales apoyos de los tripulantes y de la nave durante dicha misión. Así lo confirmó la propia NASA el pasado mes de enero a los investigadores de la UAH que trabajan desde 2020 en la misión Solar Orbiter lanzada por la ESA con la colaboración de la NASA. Concretamente, reciben y analizan los datos enviados desde las proximidades del Sol por el instrumento Energetic Particle Detector (EPD), la parte de la instrumentación de Solar Orbiter dedicada a medir las partículas energéticas emitidas por el Sol, las más peligrosas para naves y astronautas.
“A finales del pasado mes de enero, mantuvimos una teleconferencia con NASA en la que se nos pidió la utilización de los datos de baja latencia (los que llegan más rápidamente a la Tierra) de EPD para medir el nivel de radiaciones ionizantes (es decir, de radiactividad) que mide la nave mucho más cercana al Sol que la distancia que va a separar a Artemis II de nuestra estrella”, explica Javier Rodríguez-Pacheco, catedrático de Astronomía y Astrofísica de la UAH e Investigador Principal del instrumento EPD.
“De este modo, podremos conocer los niveles de radiación emitidos por el Sol en sus cercanías y, a partir de ellos, estimar tanto el momento como la intensidad con que esas radiaciones podrían alcanzar la zona donde se encontrará la misión Artemis II, evaluando así su posible peligrosidad para la tripulación”, expone el experto, que además de proporcionar la información del dispositivo a la NASA, ofrecerá también su asesoramiento para la lectura e interpretación de dichos datos.
La UAH en misiones espaciales
Como explica el propio Rodríguez-Pacheco, la Universidad de Alcalá continúa demostrando su papel relevante en la exploración espacial a nivel mundial. De hecho, la directora de la Oficina de la NASA M2M (Moon to Mars) es actualmente la antigua alumna de la UAH Teresa NievesChinchilla, estrecha colaboradora del grupo de investigación SRG-UAH. Asimismo, la UAH ya asesoró a la NASA durante el primer vuelo en Marte del dron Ingenuity, de la misión Perseverance, el 19 de abril de 2021, tras una tormenta solar que envió partículas cargadas hasta el planeta rojo.
El lanzamiento de la misión Artemis II está previsto para el 1 de abril a las 18:24 hora local de La Florida (00:24 horas del día 2 de abril, hora peninsular española). Si se produjera cualquier imprevisto que obligara a retrasar la misión, las alternativas serían los días 3, 4, 5, 6 y 30 de abril.
Tanto el lanzamiento, como la misión completa podrá seguirse en directo desde el Canal Youtube NASA, la página oficial de la NASA y la cuenta de la red social X .
Solar Orbiter, la misión espacial en la que participa la UAH
La misión Solar Orbiter en la que participa la Universidad de Alcalá fue lanzada el mes de febrero de 2020 y está permitiendo conocer el Sol desde una perspectiva sin precedentes y logrando que la comunidad científica pueda conocer estos datos y estudiarlos.
Solar Orbiter aborda tanto el estudio del Sol como del medio interplanetario: observa cómo influye el Sol en su entorno y cuál es el origen de esa influencia. Además, proporcionará la primera visión de calidad del campo magnético polar, fundamental para entender el cambio de polaridad magnética que tiene lugar en el Sol cada 11 años y cuyo funcionamiento se desconoce. Finalmente, la misión emplea la técnica de la heliosismología para conocer qué ocurre en el interior del Sol.
La Agencia Espacial Europea (ESA) hace públicos los datos de su misión espacial Solar Orbiter. Disponibles tanto para la comunidad científica como para el público en general, estos datos se obtienen por tres de sus instrumentos in situ, encargados de medir las condiciones que rodean a la nave espacial: el Detector de Partículas Energéticas (EPD), desarrollado por la Universidad de Alcalá que es sobre el que la NASA quiere tener asesoramiento para proteger a los astronautas que viajen a la luna en misiones tripuladas; el instrumento Radio y Ondas de Plasma (RPW) y el Magnetómetro (MAG).

















































