Alcalá de Henares, 23 de septiembre de 2025.- La procesión de regreso de la Virgen del Val esta noche desde su ermita a su capilla en la Catedral Magistral complutense ha tenido la majestuosidad y la solemnidad que se espera así como la emotividad por parte de los fieles, del pueblo de Alcalá que ha dado muchos ‘vivas’ a la patrona.
Ha sido una procesión otoñal, algo no habitual, pero es que esta vez el desfile ha salido de la ermita en verano, y ha llegado a la Catedral Magistral en otoño. Curiosa circunstancia que no tenemos noticia de que haya ocurrido al menos desde hace muchos años. Este año el tercer domingo de septiembre, que marca el día grande de la fiesta de la Virgen, ha caído inusualmente tarde y eso ha posibilitado esta curiosa circunstancia la de un desfile en dos estaciones astronómicas. El otoño de 2025 en el hemisferio norte ha comenzado a las 20 horas 19 minutos hora oficial peninsular según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional – Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible), justo cuando la Virgen del Val llegaba al convento de las Carmelitas de Afue3ra donde la esperaban las autoridades municipaldes y el jefe de la Brigada Paracaidista, el general Gutiérrez Alcalá.
Han sido miembros masculinos y femeninos del Grupo Logístico de la Brigada Paracaidista quienes han llevado a las Virgen sobre sus hombros en esta procesión de regreso. Todos llevaban el pañuelo azul en el cuello que acredita al grupo a excepción de dos. Y aquí estuvo otra novedad histórica, la de que un padre y un hijo llevaron por primera vez juntos a la patrona. El expresidente y actual miembro de la junta de gobierno de la cofradía, Jesús Muñoz Encabo pidió un permiso especial para llevar como paracaidista la imagen de la Virgen junto con su hijo, también miembro del cuerpo. Ambos cumplieron el sueño de llevar juntos sobre sus hombros a la patrona de la ciudad a pesar de formar parte de grupos distintos al Logístico que es el encargado de llevar a la Virgen del Val.
Otro hecho inusual debido a la tardía fecha en que este año ha caÍdo la fiesta y a que el desfile discurrió con más lentitud que otros años, hizo que por primera vez que se recuerde la Virgen llegó ya prácticamente de noche al convento de las Carmelitas de Afuera donde aguardaban las autoridades. Allí fue recibida por los miembros de la cofradía de la Virgen del Carmen, uniéndose ambas advocaciones marianas, y por las religiosas del Hogar de la Madre.
El momento más especial de la procesión fue la llegada a la plaza de Cervantes. Por primera vez la banda de guerra de la Brigada Paracaidista y los soldados de la sección que desfiló con ella cantaron ‘La muerte no es el final con la imagen en la propia plaza y ante miles de personas. Otros años lo hacían durante su desfile siendo un acierto el hacerlo ya en la plaza mientras entraba la Virgen.
Como es tradicional la alcaldesa puso la vara de mando de la ciudad en las andas de la patrona con lo que simbólicamente renovó el título que la Señora del Val tiene de alcaldesa perpetua de la ciudad. En esos momentos la patrona hizo solemne entrada en el Ayuntamiento de Alcalá llevada en unas pequeñas andas por un miembro masculino y otro femenino de la Adoración Nocturna, por el hermano mayor de la cofradía de Jesús Despojado de sus Vestiduras y por el presidente del Hogar de Ávila. Una oración multitudinaria a cargo del capellán de la cofradía y del obispo a continuación permitieron continuar el desfile hasta la iglesia Catedral Magistral. Antes, en la plaza de los Santos Niños, se realizó la espectacular despedida de la Brigada Paracaidista.

















































