Alcalá de Henares, 2 de octubre de 2026.- Una comunicación interna del Organismo Autónomo Ciudad Deportiva Municipal ha puesto de manifiesto las dificultades planteadas a última hora para la celebración del Open Internacional de Tenis Ciudad de Alcalá, incluido en el convenio aprobado por el Ayuntamiento de Alcalá de Henares con la Federación Madrileña de Tenis.
La Junta de Gobierno Local aprobó el pasado 27 de marzo este convenio, que contempla la celebración del Torneo Internacional Junior, del 4 al 11 de octubre, y de los torneos internacionales profesionales masculino y femenino, previstos para el mes de noviembre. El Ayuntamiento asumió además el compromiso de colaborar en la correcta organización de estas pruebas.
Con ese objetivo, el 3 de septiembre se remitió a Ciudad Deportiva la solicitud para utilizar las instalaciones de El Val. Sin embargo, transcurrieron 27 días sin que el organismo presidido por Víctor Acosta autorizara definitivamente su uso.
Ante la proximidad del torneo, la concejala de Deportes, Lola López, tuvo que dirigir el 30 de septiembre un escrito formal a Acosta reclamándole que procediera ese mismo día a autorizar las instalaciones necesarias para garantizar la celebración de una competición ya recogida en un convenio municipal.
La respuesta de Ciudad Deportiva llegó apenas unas horas después, pero no para confirmar la disponibilidad de las pistas. El organismo solicitó que se identificara al organizador y que se facilitaran todos sus datos fiscales con el objetivo expreso de emitirle una factura aplicando las tasas correspondientes por el uso de las instalaciones de El Val.
La situación resulta especialmente llamativa porque el convenio fue suscrito con la Federación Madrileña de Tenis, las competiciones estaban programadas desde el mes de marzo y Ciudad Deportiva conocía la petición desde el 3 de septiembre. Pese a ello, el organismo ha esperado hasta las vísperas del torneo para plantear quién debe pagar por unas instalaciones municipales comprometidas para su celebración.
La documentación no aclara todavía qué cantidad pretende facturar Ciudad Deportiva ni quién debería asumir finalmente ese coste. Sí confirma que, cuando faltaban apenas unos días para el comienzo del torneo, el organismo presidido por VOX seguía sin resolver la autorización y había convertido un compromiso deportivo de ciudad en un problema administrativo y económico de última hora.
El episodio vuelve a poner en evidencia la anomalía de que VOX presida el organismo encargado de ejecutar los acuerdos municipales y, al mismo tiempo, introduzca obstáculos que dificultan su cumplimiento. Una falta de previsión y coordinación que amenaza con perjudicar la imagen de Alcalá como sede de competiciones deportivas nacionales e internacionales.

















































