Alcalá de Henares, 2 de julio de 2026.- La ruptura en el equipo de gobierno municipal de Alcalá de Henares es total aunque formalmente PP y Vox sigan juntos. El concejal de Vox Antonio Peñalver pidió en el pleno el uso de la palabra para explicar el sentido del voto en contra de la modificación presupuestaria por valor de 5’18 millones de euros para gastos derivados de obligaciones en materia de personal municipal. No lo hizo el portavoz y número 1 de la formación, el ex segundo teniente de alcalde, Víctor Acosta, que permaneció en segunda fila.
Sin embargo la alcaldesa y presidenta del pleno, Judith Piquet, denegó el uso de la palabra al edil de Vox y de hecho le cortó el micrófono argumentando el cumplimiento del reglamento de funcionamiento del Ayuntamiento complutense: “El Grupo Vox no tiene la palabra porque, hasta donde todos conocemos, ustedes forman parte del equipo de Gobierno. Así que le leo el artículo, que es el artículo 91, y dice que en los supuestos en que el Gobierno municipal esté formado por representantes de dos o más grupos, la Alcaldía-Presidencia, es decir, la que está hablando, podrá determinar que los mismos actúen con una única voz, considerándose en tales supuestos que la suma del número de los mismos es a la que debe atenderse para determinar el orden de intervención. Señor Peñalver, lo dice el reglamento claramente. Ustedes forman parte todavía de un Gobierno municipal. Ustedes acordaron en la primera junta de portavoces de esta legislatura el orden de intervención de los grupos y, como tal, ustedes lo respetan. Usted sigue siendo concejal del Gobierno y cuando quiera se marcha, entonces tendrá voz en este Pleno”.
Nada más terminar el pleno Vox ha denunciado públicamente “la grave vulneración de los derechos de representación política sufrida durante el Pleno extraordinario celebrado esta mañana en el Ayuntamiento, en el cual la alcaldesa ha impedido al grupo municipal intervenir para explicar el sentido de su voto en la modificación presupuestaria presentada por el equipo de Gobierno.
Amparándose en el artículo 91 del Reglamento Orgánico Municipal, que permite que los grupos integrantes del Gobierno actúen con una única voz cuando así lo determine la Alcaldía, Judith Piquet ha decidido negar la palabra a VOX, privando a sus concejales de expresar públicamente la posición política del grupo ante una cuestión de especial relevancia para la ciudad y formando parte del equipo de gobierno”.
Desde VOX consideran que esta decisión constituye «un acto de censura política incompatible con el respeto institucional que debe existir entre socios de gobierno y supone un precedente preocupante para el normal funcionamiento democrático del Ayuntamiento».
Asimismo, desde el grupo municipal entienden que esta actuación «ha coartado la libertad de expresión y el legítimo ejercicio de representación política de VOX, en una decisión claramente antidemocrática que busca amordazar una voz incómoda dentro del propio Gobierno municipal». En este sentido, se preguntan si la alcaldesa «teme que VOX exponga públicamente su posición y denuncie la mentira y falta de diálogo, transparencia y lealtad institucional que viene caracterizando la actuación del Partido Popular en los últimos meses».
La intervención que VOX tenía preparada para este debate ponía de manifiesto una realidad que el grupo viene denunciando desde hace meses: «El Partido Popular vuelve a traer a Pleno una modificación presupuestaria sin negociación previa con VOX y sin el más mínimo interés por alcanzar acuerdos con quien formalmente continúa siendo su socio de gobierno», ha explicado el portavoz de VOX, Víctor Acosta.
Según afirma Acosta, «el Partido Popular ha convertido en costumbre presentar iniciativas de gran trascendencia sin diálogo previo, actuando mediante imposiciones y despreciando la necesaria lealtad entre quienes sostienen el Ejecutivo municipal».
VOX recuerda que esta situación no es nueva. El grupo solicitó conocer el contenido de la modificación presupuestaria antes de la Comisión de Hacienda, petición que fue rechazada por el concejal responsable, Gustavo Severien, remitiendo a VOX a la documentación de una modificación anterior debatida y rechazada en el último Pleno de junio.
Además, desde VOX advierten de que el Partido Popular «parece sentirse cada vez más cómodo alcanzando entendimientos con el Partido Socialista, tanto en las instituciones europeas como en la política nacional y, según diversas informaciones, también en el ámbito municipal».
«VOX no participará en dinámicas basadas en imposiciones, rodillos y decisiones unilaterales. Exigimos respeto institucional, transparencia y una auténtica voluntad de diálogo», ha señalado Acosta.
Para VOX, «la censura ejercida hoy por la Alcaldía evidencia el deterioro de las relaciones dentro del Gobierno municipal y confirma una preocupante deriva del Partido Popular, que parece preferir buscar entendimientos con la izquierda antes que respetar los acuerdos alcanzados con quienes defendemos con firmeza los principios de la libertad, la soberanía nacional, la buena gestión de los recursos públicos y la defensa de los intereses de los vecinos de Alcalá de Henares, así como con el socio que hizo posible la investidura de Judith Piquet como alcaldesa».

















































