Alcalá de Henares, 2 de julio de 2026.- El día 26 de junio de 2026 se colocó en la fachada del templo en construcción de la parroquia de Santa Teresa de Jesús en La Garena (Alcalá de Henares) una escultura de su patrona, la santa de Ávila.
La obra ha sido realizada por la artista madrileña Elena Egea Aguado, de 25 años, quien comenzó el proyecto el pasado mes de septiembre del año 2025. Es su primera obra de estas características, aunque no la primera escultura que expone ante el público.
La santa Teresa de La Garena, imagen «de muchos»
La escultura creada por Elena Egea es distinta a la imaginería típica de la reformadora del Carmelo: en una posición que no es la habitual y con una caída del manto lejana a lo habitual. Ha sido un trabajo conjunto. Elena explica que ella tenía una idea muy clara de lo que quería, pero en conversaciones con el párroco, Gabriel García-Alfageme, y con el comité que decidía el diseño, la escultura fue siendo «modelada entre todos».
«También me gusta que es una imagen que es de muchos porque ha participado mucha gente… para el diseño me dijeron muchas ideas y he cogido un poquito de todo. Siento que es una imagen que se ha creado, aparte de para este espacio, por los que van a disfrutar de este espacio», explica la joven artista.
Al preguntarle sobre lo que hace de esta escultura una obra característica de su forma de trabajar, Elena explica: «Las pocas que he hecho están empezando como a tener esa huella mía personal: la cara muy limpia, mucha textura. De alguna manera estoy empezando a marcar un poco mis piezas y se empieza a ver que son mías».
La firma de Elena no está a la vista. Reza «Ele»y ha sido grabado en el libro que mira la santa, en lo alto de la fachada del nuevo templo.
Una comunidad parroquial agradecida al Señor
Para la parroquia de La Garena, la colocación de la patrona en la fachada ha sido muy significativa y marca un escalón más en el proceso de construcción del nuevo templo, que comenzó con la colocación de la primera piedra en octubre de 2024.
“Ha sido realmente un momento histórico, un momento muy esperado por todos. Nos sentimos muy agradecidos al Señor primeramente por el gran regalo que nos ha hecho a toda la comunidad cristiana y especialmente a todos aquellos que están cerca de la parroquia en la zona de La Garena, todos los parroquianos”, indica el vicario parroquial de Santa Teresa de Jesús, el sacerdote Josué Mulet.
Desde el colegio donde la comunidad parroquial ha sido acogida mientras dura la realización de las obras se ha podido ver cómo el proyecto avanzaba, cómo iba creciendo «piedra a piedra, ladrillo a ladrillo». “El ver de alguna forma que uno participa en esa obra es un aliciente también para hacer comunidad, para tener ese vínculo unos con otros y todas las familias porque ha aunado más a toda la parroquia. Y eso evidentemente ha creado familia, que es lo que realmente queremos con esta obra, con esta construcción: que Dios se manifieste a través de la belleza de esta obra y pueda ayudar a tantas familias que buscan ese lugar de encuentro, ese lugar donde uno va creando esos vínculos y ese amor que también va creciendo entre todos”, concluye el párroco, Gabriel García-Alfageme.
El comienzo de algo grande
Antes de ponerse manos a la obra con el proyecto, Elena no tenía una ‘relación muy estrecha’ con Teresa de Jesús. Ahora que lo ha finalizado reconoce que hay «un poquito de afinidad. Realmente le he cogido cariño». Este proyecto constituye para esta joven artista un antes y un después en su carrera. Es la primera obra de estas características que realiza.
«Es súper emocionante. Me ha parecido un proyecto precioso y sobre todo muy significativo. Siento que es como el principio de mi carrera como escultora, que está despegando. Es como el principio, espero, de muchas. A mí me lo llegan a decir cuando empecé la carrera hace cinco o seis años y no me lo creería. Creo que es el empiece de algo, espero que grande», afirma emocionada.
Ahora que ve la escultura en el sitio para el que fue creada siente «que adquiere el significado para el que se ha hecho y me impacta un montón. No me hago la idea de que vaya a estar ahí para toda la vida y que la gente pueda verla y rezarla».
Elena cursó el grado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y actualmente su fuente de ingresos principal es el arte, la creación de esculturas en su estudio de Madrid. Fundamentalmente produce obras de arte sacro, aunque también realiza otro tipo de trabajos.
«Es maravilloso poder hacer de tu pasión tu trabajo. También es un poco complicado porque no sabes dividirlo: al final yo los fines de semana sigo trabajando. Pero me parece que es un auténtico privilegio. También poder dedicarte a lo que te gusta y además que tu trabajo de alguna manera trascienda y que ayude a gente a conectarse con lo espiritual, con lo divino. A mi me parece la guinda del pastel: que al final tu trabajo esté destinado a eso», concluye la joven artista.

















































