Alcalá de Henares, 20 de julio de 2026.- Como ya anticipaba ayer ELPUERT@, la ciudad de Alcalá de Henares y su Brigada Paracaidista estuvieron presentes ayer en la final del Campeonato del Mundo de selecciones nacionales de fútboñln que disputaron España y Argentina y en la que el equipo nacional español se proclamó campeón del mundo por segunda vez en su historia.
Segùn les informábamos ayer antes del partido, cuatro alcalaínos tenían contratado el viaje a Nueva York para ver la final en el caso de que se clasificara para la misma la selección española como así ha sido. De este modo en las gradas del estadio estuvieron el farmacéutico José Felix Huerta Villadangos, titular de la histórica y centenaria Farmacia Huerta; el abogado Manuel Otero, el ingeniero Daniel Dorrego y el hijo de éste, Sergio Dorrego.
Ahora pueden ver como en las inmediaciones del estadio Metlife de Nueva York / Nueva Jersey, y en las gradas de éste, los alcalaínos lucieron una bandera de España que llevó José Félix Huerta Villadangos con el escudo de la Brigada Paracaidista Almogávares VI y con el nombre de ésta. ayer,a antes de la final publicamos la fotografía que se realizaron en la salida de la terminal 4 del aeropuerto de Barajas Adolfo Suárez antes de embarcarse con destino al aeropuerto John Fitzgerald Kennedy de Nueva York. y hoy les mostramos las que se hicieron junto al estadio y dentro de éste.
Ninguno de estos cuatro alcalaínos son soldados de la Brigada Paracaidista lo que demuestra más aun el cariño que se tiene en la ciudad complutense por la unidad militar tan unida a Alcalá desde su fundación.
Hay que recordar que el lema de la Brigada Paracaidista, que de este modo tan peculiar viajó también a la final del campeonato del mundo de futbol, es ‘Triunfar o Morir’, algo que los cuatro aficionados alcalaínos y millones de españoles no dudaron que harían los jugadores de la selección española ante la correosa Argentina, como así ocurrió. Argentina llevó el partido a una lucha titánica con un juego duro ante el que España se tuvo que sobreponer con su peculiar estilo de juego, pero también imponiendo firmeza. En el ideario de la Brigada Paracaidista, se establece que ningún obstáculo será tan grande que no se pueda superar. También que el valor individual supone mucho pero el valor colectivo y el espíritu de equipo lo pueden todo. Eso mismo es lo que ha hecho la selección española en el mundial de fútbol con un juego coral que ha sido decisivo.
El ideario paracaidista dice lo siguiente en nombre de cualquier paraca: “Seré bravo y fiero como el león en el campo de batalla. Nunca se sabrá de mis hazañas por mis propios labios”, y “los éxitos de mis compañeros serán los míos propios. Las leyes del compañerismo serán mi doctrina”. Estos valores son perfectamente aplicables a lo realizado por la selección española de fútbol en el mundial de ahí que la presencia de la bandera española con el emblema de la Brigada Paracaidista haya sido mucho más que oportuno por mor de estos cuatro alcalaínos que consiguieron cumplir su sueño de ver la final del campeonato del mundo de futbol y fueron testigos de cómo España conquistaba la copa y la segunda estrella que acredita el segundo titulo en la mayor competición internacional del fútbol.
Ninguno de estos cuatro alcalaínos son soldados de la Brigada Paracaidista lo que demuestra más aun el cariño que se tiene en la ciudad complutense por la unidad militar tan unida a Alcalá desde su fundación.
La creación de las Fuerzas Paracaidistas del Ejército de Tierra español se remonta al 17 de octubre de 1953, siendo Ministro de la Guerra el general Muñoz Grandes. Se le encomienda la misión al entonces comandante Tomás Pallás Sierra, que junto a ocho oficiales, doce suboficiales y ciento cuarenta y nueve soldados de tropa formarán el primer curso de paracaidista, con lo que nace la I Bandera Paracaidista y recibe el nombre de “Roger de Flor”, en memoria del famoso caudillo almogávar al servicio de la Corona de Aragón durante el siglo XIII. El 23 de febrero de 1954 se realiza el primer salto en paracaídas del Ejército de Tierra, desde aviones Junkers y Savoia y utilizando paracaídas modelo T-6 en Alcantarilla (Murcia). Sin embargo, desde su creación, los paracaidistas del Ejército de Tierra se instalaron en Alcalá donde estuvieron prácticamente durante 45 años aunque su traslado a Paracuellos no oculta su vinculación sentimental con la ciudad complutense.
En el mes de enero de 1956 se creó la Agrupación de Banderas Paracaidistas, siendo designado como jefe de la misma el teniente coronel de infantería Ignacio Crespo del Castillo, y se inicia la organización de la II Bandera, que toma el nombre de “Roger de Lauria”.

















































