Alcalá de Henares, 6 de julio de 2025.- El sindicato Justicia Policial (JUPOL) de la Policía Nacional ha pedido que se solucionen urgentemente los problemas que se producen en el garaje de la comisaría conjunta de policía de Alcalá de Henares cuando llueve y es que se forman cataratas que van a más a pesar de que el edificio tiene sólo una antigüedad de 17 años y ya desde los primeros momentos mostraba problemas de este tipo por filtraciones al sótano desde el exterior.
El problema afecta a la zona de garaje que se encuentra en la planta sótano donde también se encuentran los calabozos para detenidos, la galería de tiro, el gimnasio y otras dependencias. En el vídeo pueden contemplar las enormes caídas de agua existentes en esas dependencias y que JUPOL pide solucionar urgentemente desde su departamento de prevención de riesgos laborales.
El de la comisaría conjunta de policía es un edificio de 10.000 metros cuadrados, situado en el barrio de Los Nogales, que fue inaugurado en 2008 por la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y por el entonces alcalde, Bartolomé González. El edificio costó10,7 millones de euros, que fueron aportados por el Plan Prisma de la Comunidad, que convirtió a Alcalá en pionera en la creación de una comisaría conjunta de Policía Nacional y Policía Local que pretendía ganar eficacia y disminuir costes de gestión.
“El Gobierno de la Comunidad de Madrid siempre va a apoyar lo que signifique un acrecentamiento de las libertades, y la seguridad es una condiciones sine qua non para poder ejercer en plenitud nuestros derechos”, afirmó la que fuera presidenta regional durante la inauguración de la nueva comisaria de Alcalá, donde se trasladaron las sedes centrales de los cuerpos de seguridad del municipio, incluido el departamento de intervención de armas de la Guardia Civil.
Por su parte, el entonces alcalde, Bartolomé González, aseguró que prefirió destinar los fondos que aporta el Plan Prisma a los municipios a la seguridad antes que a otro tipo de inversión “mucho más estética”. “La tranquilidad de nuestros ciudadanos es una preferencia en todas nuestras propuestas”, aseveró el primer edil.
El diseño del nuevo edificio de seguridad, ubicado entre la avenidas de Meco y el centro comercial Alcalá Magna y la recién creada plaza de la Policía Nacional, intentó combinar la arquitectura actual y la tradición de Alcalá, al utilizar elementos como el acero junto a paños de ladrillo rústico de tejar y ventanas de madera. Sin embargo, el resultado final provocó más críticas que aplausos, y más cuando los defectos de obra fueron saliendo desde los primeros instantes.
La comisaría está dividida en dos edificios que dan a un patio central y zonas comunes en la primera planta. Además cuenta con un salón de actos y un sótano.
















































