Alcalá de Henares, 16 de abril de 2025.- Toda la buena suerte que hubo ayer Martes Santo, el día que peores previsiones meteorológicas había, para permitir que se celebran todos los actos de Semana Santa previstos en la calle, le ha faltado a la cofradía del Cristo de la Esperanza hoy Miércoles Santo, cuando las previsiones de lluvia eran mínimas.
Desgraciadamente a esta cofradía le llueve sobre mojado y esto es algo más que una frase hecha porque lo que hoy le ha vuelto a ocurrir es lo peor que le puede ocurrir a una hermandad que sale en procesión y que a los pocos metros se tiene que volver por culpa de la lluvia. En el ADN de esta cofradía está aquel año en que la lluvia daño la talla del Cristo que tuvo que ser restaurada. Aquello provocó daños en la imagen y en la propia cofradía que sufrió mucho con aquella lluvia que ha hecho ser muy precavida a esta corporación penitencial.
El problema es cuando la mala suerte te persigue: Las previsiones de lluvia eran mínimas y ha tenido que caer justo en plena procesión. La cabecera de la procesión se encontraba en la calle Carmen Calzado y el paso llevado por los anderos se disponía a cruzar la calle Escritorios con Santa Úrsula cuando se ha visto que no era posible continuar y que había regresar a toda prisa para no dañar las imágenes.
Fue una media vuelta entre lágrimas de cofrades al sentir una nueva fatalidad, la misma que golpeó a la cofradía del Cristo de los Desamparados y la Virgen de las Angustias el Lunes Santo. Duele mucho tener que suspender una estación de penitencia antes de salir, pero es mucho más doloroso hacerlo cuando se ha recorrido una pequeña parte del recorrido, porque el dolor es el mismo por el regreso pero se incrementa por los posibles daños en la imagen.
El día que la cofradía del Cristo de la Esperanza y el Trabajo pueda celebrar una procesión con total normalidad será de gran felicidad para sus miembros. pero también para las demás cofradías y para la ciudad porque estos cofrades se merecen una alegría. Al menos pueden ver con satisfacción la galería de imágenes salidas de la cámara de Baldo Perdigón con su arte y magisterio.

















































Y digo yo: para poder sacar la imagen en procesión sin que se moje (y pese a la lluvia): ¡¡¿a nadie se le ha ocurrido ponerle un techado, y por los laterales, unos plásticos transparentes…. para que pueda verse?!!
Tan sencillo como eso, y se acababa con el problema. Solo hace falta discurrir un poquito con la cabeza………