Alcalá de Henares, 19 de octubre de 2025.- El perdón es un valor fundamental para la iglesia católica para conseguir la salvación, pero en el deporte, y más aún en el fútbol, puede llegar a ser una condena. El Alcalá ha perdonado hoy a Las Palmas Atlético en el campo anexo del estadio Gran Canaria y cuando mejor jugaban los rojillos les ha llegado la condena. En apenas dos minutos el equipo filial de la UD Las Palmas ha marcado dos goles en sendos contragolpes cuando antes el Alcalá había tenido claras ocasiones para marcar, en especial una de Javi Hernández con un tiro cruzado en una bonita jugada con asistencia espectacular de Borja Sánchez. Javi Hernández recibió muy bien y ganó la espalda a la defensa pero su disparo salió cruzado. Eso fue a los 69 minutos. Después la tuvo Álvaro Portero, nada más sustituir a Javi Hernández.
Sin embargo, en pleno dominio del Alcalá una contra de Las Palmas Atlético hizo que su delantero Johan quedara sólo ante Pantoja para batirle y menos de dos minutos después Iván Medina culminó otra contra batiendo al meta rojillo. Dos goles de los locales en apenas dos minutos, entre el minuto 74 y el 76. Demasiado perdón y por tanto demasiada crueldad.
El caso es que el Alcalá no ha jugado mal. Es verdad que el gol es la esencia del fútbol y que hoy al equipo de Vivar Dorado le ha faltado puntería. También es verdad que a los 70 minutos de partido se podía pensar en cualquier cosa menos en una derrota por 2-0 de los rojillos, porque la realidad es que estaban sólidos en defensa, tenían la posesión del balón y se acercaban con peligro. El Alcalá ha ido de menos a más en el partido. En la primera mitad les ha costado sobreponerse al dominio insular pero a medida que pasaban los minutos el equipo complutense se ha ido asentado en el terreno de juego.
Vivar Dorado sabe que tiene una defensa bien plantada con Dani Nieto y Edu Viaña como carrileros y con centrales poderosos como Chete y hoy Héctor supliendo a Caste. Son jugadores que juegan al límite para intentar sacar el balón jugado a veces asumiendo mucho riesgo pero con mucha efectividad. Y su capacidad defensiva es muy eficaz. En el medio Sergio Marcos se pone el frac y toma la batuta para iniciar el juego de ataque. Aitor es un interesante pivote y Borja Sánchez es todo en el equipo. El problema hoy ha estado arriba por más que los movimientos de Izan González, de Nico Sánchez y de Javi Hernández sean adecuados. Pero si falta la puntería y la definición en los últimos metros, todo ese trabajo se desvanece. Y eso es lo que le ha pasado al Alcalá, que hoy ha empezado a entender que si se perdona en el fútbol se pierde el paraíso y llega la condena de las derrotas. Las Palmas golpeó en apenas dos minutos y puso en el casillero rojillo la segunda derrota de la temporada.

















































