Por Luis Compés
Buenos días, personas que madrugáis acompañadas del saber que transmiten los libros. Hoy el proyecto Visibilidad, el gran reto, y El Puerta, queremos conocer detalles de la trayectoria literaria de una gran comunicadora, Marta Robles, que llega con sus obras a la sensibilidad de los lectores. Para ello, vamos a compartir un buen café, bien caliente, humeante, con un aroma que va a hacer que estos minutos de conversación sean muy agradables. Ya tengo servidas dos tazas y saludo a Marta. Buenos días y muchas gracias por acceder a abrirte a los lectores.
¿Qué profesión te hubiera gustado desarrollar de no haber sido la comunicación tu
modo de vivir?
Cualquiera que tuviera un sesgo creativo. Aunque creo que en todas hay comunicación. La música, por ejemplo, que me entusiasma (hubiera dado media vida por saber tocar un instrumento y ser capaz de componer una melodía), en realidad es pura comunicación. Una manera de establecer vínculos y entenderse previa al lenguaje. De ahí que le llamen la lingua franca.
De los géneros literarios que has escrito y publicado, ¿Cuál de ellos te hace disfrutar más? ¿Cuál de ellos te sumerge y te evade de la realidad?
Suelo decir que la novela, por esa capacidad que tiene la ficción de arrancarte de todo y de conducirte a un mundo paralelo en el que vivir una aventura que, de otro modo, no vivirías jamás; pero es que el ensayo me provoca sensaciones muy parecidas… La novela como el ensayo requieren una documentación muy exhaustiva y una investigación previa, con las que disfruto tanto como la propia escritura. En realidad, creo que disfruto de todos los géneros por igual. Novela, ensayo, relato… Menos la poesía, que es imprescindible en mi vida y que leo todas las mañanas, pero que me siento incapaz de escribir, a cualquier género le encuentro su encanto.
¿Es el ensayo el género donde un escritor da su mejor talla y demuestra la calidad
que atesora?
Es posible. El ensayo supone un reto. Yo distingo entre el ensayo periodístico que es
mucho más informativo y el literario para el que se requiere una escritura muy personal y con una intencionalidad muy clara. Los ensayos literarios son los que me interesan en este momento de mi vida y son los que escribo. Los periodísticos los abandoné hace mucho y creo que no los volveré a retomar. Sin embargo, siempre tengo algún ensayo literario en mente, del que no hablo hasta que no comienzo a darle forma, como tampoco me gusta hacerlo de las novelas hasta que están terminadas.
¿Sabrías elegir a la persona que más influencia ha tenido en tu carrera, para que
Marta Robles sea una de las escritoras preferidas por los lectores en España?
La persona que más influye en mi escritura y me lee y me guía es mi marido. Ingeniero, grandísimo lector y hombre culto donde los haya, al que “abraso” con mi inseguridad y mi necesidad de que lea cuanto escribo. Llevamos juntos 25 años, así que tiene buena parte del mérito o la culpa de que mi literatura sea la que es. Y luego influyen en mí todos los escritores y escritoras vivos y muertos a los que leo cada día… Aunque he de decir que cuando leo a Borges, por ejemplo, y me quedo tan fascinada por su dominio del lenguaje, la profundidad de sus sentimientos y las emociones que provoca suelo decirme a mí misma “pero ¿para qué escribes tú existiendo estos genios de la literatura?”
¿Tienes en mente la mayor alegría y alguna decepción que te afectase en toda tu trayectoria en el mundo del libro?
Mi mayor alegría fue ganar el premio Fernando Lara de Novela, en 2013, porque supuso un espaldarazo a mi trayectoria como escritora y fue muy emocionante para mí. Decepciones tengo muchas, pero son más privadas, porque corresponden a mucha miserabilidad humana, que existe en todas partes, también en este negocio. Prefiero guardármelas.
¿Qué piensas del enorme número de libros que se publican cada año en España? ¿Se lee suficiente en nuestro país?
Bueno, pienso que se publican muchos trabajos que no son exactamente libros, aunque encierren su contenido entre tapas. Me gustaría mucho que ese contenido variopinto, para mí menos interesante, no desluciera o incluso volviera invisible la verdadera literatura. Yo quiero que se lea. Lo que sea. Incluso los prospectos de los medicamentes que ojalá estuvieran todos bien redactados… Pero me apena que haya quien no se atreva con nada que no firme un youtuber o un influencer; sobre todo porque, aunque entre ellos los hay con mucho que contar otros tienen poco que decir, o al menos que escribir. Siempre digo que hay que diferenciar entre un autor y un escritor. Son autores todos los que publican…, pero muchos no son escritores, no dedican ni su vida ni su alma a escribir. Es otra cosa. Todo debe tener cabida, pero es una pena que haya tantas vocaciones literarias que no encuentren ninguna posibilidad en un mercado editorial copado por maquilladores, estilistas, psicólogos etc., que publican un libro cada año con los mil y un consejos para la alcanzar felicidad física o anímica que tan fácilmente se puede encontrar en una buena novela o en un buen ensayo.
¿Crees que un buen libro escrito por un autor que no es conocido por la gran mayoría de lectores puede llegar al éxito sin el apoyo de las grandes plataformas editoriales?
Los hay, desde luego. Se me ocurre David Uclés que tiene tres novelas y el doble de
premios y es un genio. Pero es cierto que hay a muchos escritores que también lo son y los que les cuesta muchísimo atravesar las barreras que han esculpido los nombres populares. Aunque te diré que la popularidad, sobre todo televisiva, no siempre es garantía de éxito. A veces sucede todo lo contrario. A mí me ha costado mucho posicionarme y encontrar mi sitio en el mundo de las letras y aún hoy, después de veinte libros publicados, me encuentro con mucha gente que cuando me ve en las casetas de las ferias del libro me dice ¿y ahora que es lo que haces en la tele?
¿Cuánto tiempo te lleva por lo general que un libro tuyo vea la luz desde que comienzas a escribirlo?
Alrededor de un año. Aunque algunos, como Lo que la primavera hace con los cerezos no hubiera podido escribirlos si no hubieran estado durante muchos años en mi cabeza formando parte de mi vida. Sin leer todos los libros que previamente había leído de y sobre los distintos protagonistas del ensayo hubiera sido difícil que, en un año, lo hubiese tenido listo.
Un consejo para las personas que ya han publicado libros y buscan encontrar su lugar en el sector literario.
Que sean pacientes, que trabajen mucho, que hablen mucho con los lectores y que
tengan en cuenta que lo más importante, lo principal es sentarse a escribir queriendo que lo que se escriba no sea solo un buen trabajo, sino que se convierta en una obra de arte, es decir, que emocione. Tampoco garantiza el éxito, pero sí la satisfacción personal.
Un deseo personal tuyo para el año 2025
En septiembre sale mi próxima novela de la saga del detective Roures y me gustaría, como siempre, conquistar a los lectores con ella y que les pasara en el corazón lo mismo que me ha pasado a mí mientras escribía. Es una novela con la que me he emocionado mucho escribiendo y que espero que consiga emocionar a quienes la lean. Además, se reedita Luisa y los espejos, la novela con la que gané el Fernando Lara y me encantaría poder recorrer España dando a conocer a las dos Luisas protagonistas de esa obra, una de ficción y obra mío y otra la excelsa Luisa Casati, una mujer tan extravagante como excepcional que ha dejado su impronta en todas las artes.
Muchísimas gracias a Marta Robles. El tiempo ha volado con sus respuestas. Visibilidad, el gran reto, y El Puerta nos hemos sentido honrados al poder contar con
una escritora que ha conseguido el sueño literario que, hoy en día, anhelan miles y miles de personas. Un abrazo muy grande de despedida, y para los seguidores de estos Cafés Matinales, y para los lectores de El Puerta abrazos que unen y embelesan.
Luis María Compés

















































