Alcalá de Henares, 7 de junio de 2026.- El Papa es el vicario de Cristo, sucesor de San Pedro en el gobierno universal de la Iglesia Católica, de la cual es la cabeza visible y el padre espiritual de todos los fieles. Este título resalta su papel fundamental como pastor de la Iglesia, con la potestad plena, suprema y universal para cuidar las almas y guiar a la comunidad cristiana. Además, el Papa es considerado el principio y fundamento perpetuo de unidad tanto entre los obispos como entre la muchedumbre de los fieles. Por eso sus palabras en su visita en España alcanzan una importancia esencial a la hora de vivir la fe y el ejemplo de vida cristiana.
A lo largo de la historia, los Papas han sido considerados referentes de la ética y la moral. Su voz, respaldada por millones de fieles, tiene el poder de influir en debates sobre justicia social, paz, derechos humanos y cuidado del planeta. El Papa es un defensor de los pobres, de ahí que ayer fue esencial su visita al Centro de Cáritas CEDIA 24 horas, un proyecto de atención integral a personas sin hogar y en exclusión social. Se trata de un centro que cumple un labor esencial para la doctrina social de la Iglesia Católica, al igual que la cumple la Casa de Acogida San Juan Pablo II en Alcalá gracias a Cáritas diocesana.
En tiempos de crisis y conflictos, el Papa representa un faro de esperanza. Sus mensajes de paz y solidaridad buscan unir a la humanidad en valores compartidos. Por eso sus palabras sobre el belenismo ayer ponen el foco en la Asociación Complutense de Belenistas.
Todo ello vino cuando el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, comparó al Centro de Cáritas CEDIA 24 horas con un maravilloso Belén lo que fue aprovechado por el Papa en su discurso: “Madrid es también famosa por los belenes que la adornan en la época de Navidad. Su belleza, sin embargo, es sólo una pálida expresión de una maravilla aún más grande y profunda, que hoy encontramos aquí. Las luces, las voces y los sonidos que durante las fiestas navideñas nos llegan al corazón y nos humedecen los ojos, en realidad los llevamos dentro, con nosotros y entre nosotros durante todo el año, y hoy están más vivos y encendidos que nunca en estos espacios, alrededor de este “belén” sencillo y acogedor que, con la ayuda de Dios, vosotros seguís preparando día a día — es más, literalmente día y noche— para Jesús, presente en las personas que se asoman al umbral del Centro en busca de ayuda”.
Reconocer que Madrid es famosa por los belenes en Navidad pone claramente el foco en la Asociación Complutense de Belenistas. Alcalá es la capital de belenismo en el centro peninsular y una de las localidades de toda España con más peso del belenismo gracias a una Asociación que no sólo realiza unas obras monumentales que son las mejores de nuestro país, sino que además ejerce una labor docente formando belenistas de toda la Comunidad de Madrid, de España e incluso de fuera de nuestro país.
Afirmó también el Papa que las luces, las voces y los sonidos propios de la Navidad están presentes durante todo el año allí donde las personas se encuentran unas con otras en la caridad.
Refiriéndose al propio centro (CEDÍA),lo describió como un «belén sencillo y acogedor», que se prepara «día tras día —o, literalmente, día y noche— para Jesús, presente en las personas que llaman a la puerta del Centro en busca de ayuda».
No es extraño que la Asociación se ha sentido orgullosa y feliz por las palabras del Vicario de Cristo en la Tierra.














































