Alcalá de Henares, 2 de abril de 2026.- La cofradía del Cristo de la Columna siempre responde y lo da todo, Incluso cuando parece que las responsabilidades se le acumulan y se les pide sacar adelante la imagen de Jesús con la Cruz a Cuestas en el Vía Crucis del Martes Santo. Pero lo del Miércoles Santo, su día, es siempre muy especial. Miles de personas contemplaron el desfile que realizó la corporación cuya sede canónica se encuentra en el convento de las Carmelitas de la Purísima Concepción y no zse vieron defraudados.
La cofradía que todo lo cambió cuando se fundó en 1988 y representó el renacimiento y auge de la Semana Santa de Alcalá podría vivir de las rentas porque su credibilidad está puesta fuera de toda duda. Pero en sus señas de identidad está el darlo todo y eso es lo que hace posible que en la tarde un día laborable para muchos como es el Miércoles Santo salgan a la calle para ver su paso miles de personas que con los nazarenos se emocionan. Las calles siempre se llenan de forma entusiasta para ver el paso de Cristo atado a la Columna y del paso de palio de María Santísima de las Lágrimas y el Consuelo. Ayer fueron más de cuatro agotadoras horas de estación de penitencia que para muchos de los anderos y costaleros se suman a las del Vía Crucis del día anterior, y a la procesión del domingo de Ramos con la borriquilla, además de la pertenencia también de muchos de ellos a cofradías como la del Cristo de los Desamparados y la Virgen de las Angustias con otro esfuerzo adicional.
Pero lo de los anderos y costaleros de la Columna y de la Virgen de las Lágrimas es especial y si además el tiempo responde como a menudo, no siempre, les responde, la espectacularidad se hace aún más grande. Todas las cofradías hacen grande la Semana Santa de Alcalá, pero la del Cristo de la Columna la hace más especial por su origen entre las peñas de ferias, y por su evolución con el paso de los años. Va camino de los 40 años y nunca deja de sorprender.
El habitual lío de todos los años en su salida a la calle Imagen ya forma parte del espectáculo que ojo, no está reñido en absoluto con la fe, con el sentimiento religioso. Si no hubiera esa base religiosa, la cofradía no estaría donde hoy está. En sus procesiones estará mejor o peor pero lo que es incuestionable es el compromiso. Por supuesto con Cristo y su Madre que son lo esencial, pero también con la ciudad.

















































