Alcalá de Henares, 3 de abril de 2026.- El viejo refrán castellano dice que hay tres jueves en el año que brillan más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y Día de la Ascensión. El Cristo de Medinaceli lo hace de manera muy especial en Alcalá por la devoción que hay por el Cautivo en su imponente amargura y al mismo tiempo por su su luminosa serenidad, la que determina la Salvación de los fieles.
El Cristo de Medinaceli, acompañado por el paso de Conversación Sacra de María Santísima de la Trinidad, San Juan Evangelista y María Magdalena, han relucido más que el sol este Jueves Santo en Alcalá. Decir que miles de personas han contemplado el paso de ambas imágenes acompañadas por el mayor número de nazarenos de los últimos años que han teñido de morado las calles, es quedarse cortos. Realmente era difícil encontrar un hueco en primera fila durante el sereno recorrido de la comitiva. Ya no es que los asistentes se vayan desplazando para ir contemplando el paso en varios lugares. Es que los asistentes ocupan un lugar de la acera en primera fila y ya no se mueven para ver de cerca el sereno paso que inspira oración a muchos.
La cofradía de Jesús de Medinaceli sabe la gran devoción existente en Alcalá por el doblemente cautivo, -por lo que representa en la liturgia y porque la imagen original fue secuestrada en la fortaleza de la Mamora (en la costa occidental de Marruecos) por los musulmanes en el siglo XVII y después rescatada gracias a los monjes trinitarios, de ahí la advocación trinitaria de la archicofradía madrileña-. Jesús de Medinaceli sale a las calles para mostrarse a los alcalaínos con todo su significado de esperanza, la de la salvación, la del rescate propio y el de los fieles que saben que por su intercesión ellos mismos son rescatados para ir junto a Él al paraíso. Por eso Jesús de Medinaceli brilla más que el sol el Jueves Santo; por eso las calles se tiñen de morado en una manifestación de piedad popular multitudinaria. Impresionó la petalada a la salida de la imagen del Nazareno por la puerta del antiguo colegio de Málaga hacia la calle Colegios a los sones del himno nacional.
La estación de penitencia contó con la participación de la Agrupación Musical Jesús de Medinaceli interpretando marchas procesionales a lo largo del recorrido. Acompañó a la comitiva la Brigada Paracaidista. Policías nacionales y guardias civiles escoltaron la imagen del Nazareno mientras que el paso de conversación sacra fue escoltado por los veteranos paracaidistas. También realizaron el desfile la asociación de veteranos del Centro de Instrucción de Reclutas 2; la Hermadad de Cabos Primeros de España y la Hermandad Española del Servicio Militar Obligatorio.

















































