Alcalá de Henares, 25 de agosto de 2025.- La Feria de la Gamba de ‘La Cueva de Antolín’ representa una tradición en Alcalá que se sirve con la máxima calidad y al mejor precio para que sea una propuesta asequible para todos. De hecho, los precios que se ofrecen en la carta de esta feria situada en la calle Libreros no han cambiado desde hace seis años, tal y como reconoció a PUERTA DE MADRID el gerente del restaurante ‘La Cueva de Antolín’, José Luis Moreno. Celebrar unas ferias de Alcalá sin pasar por este emblemático restaurante es celebrarlas a medias. La Feria de la Gamba que ofrece cada año en la calle Libreros ‘La Cueva de Antolín’ representa, como pocas actividades de ferias, una tradición hasta el punto de haberse convertido en un auténtico emblema de la celebración ferial complutense.
Los mayores recuerdan con las gambas y raciones de ‘La Cueva de Antolín’, pero sobre todo con las gambas, aquellas ferias asentadas en la plaza de Cervantes como principal recinto ferial, en las que las casetas estaban en la calle Libreros y en las que la gastronomía más exquisita la ofrecían las gambas cocidas y las quisquillas. Desde hace ya casi 50 años ‘La Cueva de Antolín’ representa ese espíritu hostelero de la gastronomía ferial de ocio y lo hace con un producto de calidad y un excelente ambiente, que son las claves para que a diario sea difícil encontrar mesa para degustar las generosas raciones que se ofrecen.
Mucho antes de que existiera la Feria de Día, que como tal cumple ahora trece años, ya existía en la ciudad una iniciativa particular que puede presumir de ser la auténtica precursora: La Feria de la Gamba de ‘La Cueva de Antolín’, con casi medio siglo de historia a sus espaldas.
El secreto de la Feria de la Gamba es ofrecer una alternativa hostelera con animación musical para dar ambiente en plenas fiestas complutenses, es decir, lo mismo que la Feria de Día pero con una sustancial diferencia: ‘La Cueva de Antolín’ lo hace con un producto tradicional de la gastronomía ferial: la gamba.
Antecedentes históricos
La antigua feria de ganado, origen de las fiestas de Alcalá, era el momento en el que se podían consumir productos que no eran habituales para los habitantes de una ciudad como Alcalá, tan alejada del mar. Degustar unas gambas era algo casi exótico, algo reservado para los pudientes en cualquier otra época del año. Que llegaran gambas, quisquillas y otros productos de tal guisa, era un acontecimiento reservado a las ferias. La ‘Cueva de Antolín’ supo ver hace más de 40 años esa oportunidad, recuperando esta pieza fundamental de la gastronomía de ferias como una ración para acompañar una cerveza, un refresco o un vino consumido en ferias. Y no sólo están las gambas como producto estrella.
También están el jamón ibérico, los mejillones al vapor (otra de las delicatessen de esta feria), las croquetas de jamón, las patatas bravas, la ensalada de tomate y atún, algo que aparentemente es sencillo y no tiene ningún misterio pero que en La Cueva de Antolín’ alcanza categoría especial. También forman parte de la suculenta oferta el gambón a la plancha, las tiras de pollo empanado, la tortilla española, los boquerones fritos y las alitas de pollo también fritas.
El establecimiento que hoy dirige como gerente José Luis Moreno se ha ido adaptando a las demandas de los clientes y ofrece esta carta tan especial para las ferias con la que comer, cenar o tomar un aperitivo en ferias.
“Sólo tenemos palabras de agradecimiento para nuestros clientes y para los alcalaínos por la confianza que nos han dado en todo este tiempo”, afirma José Luis Moreno.
















































