Alcalá de Henares, 18 de junio de 2026.- Las mafias migratorias están instaladas en el centro de migrantes de Alcalá, el CAED, situado en la parcela militar en la que también se encuentra el acuartelamiento Primo de Rivera. O al menos han estado instaladas hasta que se ha producido estos días una operación policial en la que han resultado detenidos dos individuos relacionados con la mafia de los cayucos por las extorsiones denunciadas por inmigrantes y que están siendo investigadas por la comisaría provincial de Santa Cruz de Tenerife y, por tanto, por la Jefatura Superior de Policía de Canarias.
Agentes policiales de la comisaría provincial tinerfeña se trasladaron a Alcalá días atrás para culminar la investigación que llevaban a cabo y, tras realizar un operativo de vigilancia e identificación de los presuntos extorsionadores, que estaban residiendo en el Centro de Acogida de Emergencia y Derivación (CAED) de Alcalá, procedieron a su detención. Este operativo también se desarrolló en un centro de migrantes de Cuenca, donde se procedió a la detención de otro presunto extorsionador.
Cobro del viaje a Europa
Por tanto, parece claro que las mafias migratorias están utilizando a migrantes derivados desde Canarias a centros de acogida para cobrar a los residentes el precio por su viaje desde el continente africano hasta las islas Canarias. Este cobro se realiza mediante extorsiones y, si es necesario, con violencia.
La mafia de los cayucos se ha convertido en un problema cada vez mayor en las Islas Canarias, donde los mafiosos infiltran sicarios en los cayucos para controlar a los inmigrantes y someterlos a un régimen de esclavitud. Estas mafias también utilizan la violencia y la coacción para obtener más dinero del acordado. Los cayucos llegan a Canarias con la ayuda de barcos mercantes a cambio de sobornos y las mafias utilizan estos barcos para trasladar los cayucos a las costas canarias.
Desde que se están realizando traslados masivos a la península ibérica de inmigrantes llegados a Canarias, estas mafias han extendido sus tentáculos a los centros de acogida. Lo que hacen es controlar a los inmigrantes una vez llegan a las islas e inician el periplo por centros de acogida para recaudar y enviar dinero de forma opaca a las mafias. Es decir, una vez realizado su traslado a territorio comunitario europeo, en este caso Canarias, la relación con las mafias no acaba ahí sino que mediante extorsión hacen que los inmigrantes trabajen para ellos en régimen de semiesclavitud.
Una autentica pesadilla
Todas las alarmas saltaron a finales de 2024 cuando se realizó la detención por la Guardia Civil de siete presuntos homicidas que ejercieron como patrones en un cayuco que llegó el 3 de noviembre a La Restinga (El Hierro) con 207 inmigrantes, por presuntamente haber asesinado a cuatro de los ocupantes durante la travesía desde Senegal. La investigación comenzó tras los testimonios de los migrantes, quienes describieron el viaje como una “auténtica pesadilla”.
Las detenciones habrían permitido desvelar que no solamente viene un patrón en el cayuco sino que las mafias colocan vigilancia junto a quien dirige el rumbo de la embarcación. El miedo a represalias del resto de los ocupantes ha impedido hasta ahora conocer el mecanismo logístico. Los subsaharianos no vienen huyendo solamente de la pobreza y la violencia sino también de la esclavitud basada en la descendencia que se practica en Mali, Senegal, Burkina Faso, Níger o Mauritania. Los traficantes que operan en estas rutas suelen exigir pagos por adelantado de entre 400 y 600 dólares y reclaman más dinero a la llegada.
Más de 90.000 euros por viaje
Así pues, cuando los migrantes llegan a Canarias la extorsión no ha finalizado, de ahí que las mafias deban colocar un número alto de controladores para cumplir su objetivo en territorio europeo. Los dos detenidos en Alcalá y el detenido en Cuenca responden a este cometido de las mafias. El pago de parte del viaje se hace en destino con “contrabando de efectivo o transferencias de dinero que a menudo se dividen entre los países de origen, tránsito y destino”, señala el estudio de 2023 llamado ‘Flujos financieros ilícitos derivados del tráfico de migrantes: Tendencias y respuestas en África occidental’ del Instituto de Estudios de Seguridad en asociación con Interpol y la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional.
Un cayuco equipado para transportar inmigrantes ilegales puede generar ingresos de entre 61.000 y 91.500 euros por viaje, dependiendo del número de pasajeros y las tarifas cobradas, que oscilan entre 610 y 915 euros por persona. Esto contrasta drásticamente con los ingresos que muchos pescadores senegaleses obtienen en la pesca tradicional, que en algunos casos no superan los 760 euros mensuales. Este lucrativo negocio ha desviado a muchos pescadores experimentados hacia el transporte ilegal de personas, exacerbando la crisis migratoria en Canarias y descapitalizando la industria pesquera en Senegal.
Sin embargo, esto es sólo el principio del drama y el terror que viven estos inmigrantes ya en España puesto que aquí siguen controlados por las mafias, que continúan recibiendo dinero de aquéllos. Esto es lo que presuntamente hacían los detenidos en el CAED de Alcalá: el control de los inmigrantes para que, de los recursos que obtengan en España, los jefes mafiosos se lleven un buen porcentaje. Ese control habría continuado, en caso de no haber sido detenidos, cuando fueran derivados del centro a la calle a buscarse la vida. Por eso lo más seguro es que su lugar ya haya sido ocupado por otros sicarios de los mafiosos.

















































