Alcalá de Henares, 29 de marzo de 2026.- La Semana Santa sigue en Alcalá de Henares su camino después del inicio del ciclo procesional del Viernes de Dolores. Lo hace hoy Domingo de Ramos con dos desfiles procesionales.
El primero será a las 10’40 horas con salida de la Magistral Catedral. A esa hora partirá la procesión de la Borriquilla, es decir, la de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, que está organizada directamente por la Junta de Cofradías Penitenciales siendo cada año una de las cofradías complutenses la encargada de llevar el paso. Este año es la Hermandad del Cristo de la Columna.
El recorrido comenzará en la Catedral Magistral a las 10:40 horas y pasará por la Plaza Santos Niños y la calle San Juan. Se espera que a las 11.00 horas llegue la comitiva al Patio de Armas del Palacio Arzobispal, donde se realizará la bendición de ramos y palmas. Posteriormente, saldrán desde la Plaza de Palacio, pasando por la calle Santiago, Imagen y Mayor, hasta llegar a la Plaza de los Santos Niños y, después, a la Catedral Magistral donde el obispo complutense, Antonio Prieto, presidirá la Misa del Domingo de Ramos en la Pasión del Señor.
Procesión de Jesús Despojado de sus Vestiduras
Ya por la tarde, a las 16 horas, se celebrará la procesión de la Hermandad de Jesús Despojado de sus Vestiduras con salida y retorno a la iglesia Magistral Catedral. La incorporación al paso de misterio de San Juan Evangelista junto a las imágenes de Cristo y del romano que le quita sus ropajes es la principal novedad esta Semana Santa de la Hermandad de la Jesús Despojado de sus Vestiduras.
Ese estreno en procesión de un paso que va creciendo se une a que se trata de la primera Semana Santa de la corporación del Domingo de Ramos en su nueva sede canónica del convento de San Juan de la Penitencia, en la calle Santiago. La del Despojado se trasladó desde la parroquia de Santo Tomás de Villanueva para instalarse en el monasterio franciscano.
El hermano mayor Alejandro Reyes recuerda que el año pasado salieron los dos pasos juntos, el de
misterio y el de palio con la imagen de Nuestra Señora de la Paz, en procesión por primera vez con lo
que en dos años la entidad ha dado un importante salto de calidad.
La hermandad tiene en estos momentos 380 hermanos de los que procesional alrededor de 200. Para
llevar a costal ambos pasos se han preparado intensamente unos 75 costaleros. La estación de
Penitencia de la hermandad el Domingo de Ramos tiene su origen y finalización en la iglesia Magistral
Catedral.
Historia y datos
La décima y última hermandad hasta ahora incorporada a la Semana Santa de Alcalá se fundó el 23 de
enero de 2016. Coincidiendo con la bendición de su imagen titular, el obispo complutense, Juan
Antonio Reig Pla, comunicó la aprobación de sus estatutos, convirtiéndose en la décima cofradía
penitencial de la ciudad. No existen antecedentes históricos de esta advocación en Alcalá en lo
referente a la imagen de Cristo, aunque sí hubo una ermita en el cerro del Ecce Homo consagrada a la
Virgen de la Paz. Su advocación mariana está dedicada a María Santísima de la Paz y la Esperanza.
Desde que surge el proyecto de hermandad, sus integrantes se establecieron en la Parroquia de Santo
Tomás de Villanueva en Espartales hasta que hace unos meses se trasladaron a su nueva sede
canónica en el convento de San Juan de la Penitencia siendo acogidos por las religiosas franciscanas
conocidas en Alcalá como las Juanas, auténticas testamentarias de su su fundador, el Cardenal
Cisneros.
La hermandad realiza importantes obras de caridad destacando el ensayo solidario en Cuaresma, y
fomenta el culto y la formación entre sus miembros. Se incorporó a los desfiles procesionales en la
Semana Santa de 2017, la tarde del Domingo de Ramos, en principio tan sólo con la imagen del Cristo.
La imagen de Cristo está completamente anatomizada, a excepción de la región pélvica, que está cubierta con un escueto sudario tallado. Mide 1’83 metros de altura. Está realizada en madera de cedro y su policromía ha sido ejecutada íntegramente mediante la técnica del óleo, evitándose así el uso de ojos de cristal. Iconográficamente la imagen titular representa la escena correspondiente con la décima estación del Vía Crucis, aquella en la que una vez llegó Jesús al Gólgota, fue despojado de sus vestiduras para proceder a su crucifixión. Este, con seguridad y aplomo, da un paso al frente inspirando una gran bocanada de aire, que expande su tórax mientras extiende sus brazos como signo de entrega ante su misión redentora.
Le acompaña la imagen del romano quitándole los ropajes que lleva para mayor escarnio y desde este año la imagen de San Juan Evangelista. La nueva figura se integra en un instante de gran intensidad emocional: San Juan avanza con determinación contenida hacia el Señor, compartiendo escena con María Magdalena —cuya ejecución se culminará el próximo año—, mientras ambos verán impedido su acceso por la futura presencia de un centurión romano que intensificará el dramatismo del conjunto, tal y como explica la hermandad.
En el paso de palio, la Virgen en su advocación de María Santísima de la Paz, es de un inconfundible estilo sevillano. Todas las imágenes son obra del imaginero andaluz Rafael Martín Hernández.
Sus penitentes visten hábito y antifaz azul real y capa blanca, con cíngulo blanco y azul, colores que
destacan en la luz vespertina del Domingo de Ramos.

















































